LIFE

Leah Jane Forks es una chica comprometida con su futuro, gracias a sus esfuerzos al cumplir 17 años gana una beca al colegio Queen Ethelburga’s, un internado privado de mucho prestigio. Aquel lugar era muy diferente a su hogar, en especial los chicos.

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4. ¿Conflicto?

Por la mañana el desayuno y las primeras clases pasaron completamente normales, nada nuevo excepto que ahora todos me miraban al entrar a la clase de Matemáticas del profesor Standford, al menos los dejé impresionados. Todo el día me estuve preguntando como obtendríamos nuestras clases extracurriculares después de la tormenta de ayer, el césped estaba mojado y resbaladizo. Dos horas antes del almuerzo salíamos del edificio hacia un camino entre los árboles, estaba amplio y limpio, me parecía que hace poco había sido arreglado, mientras camino con los chicos me doy cuenta que el camino tiene lámparas en el suelo, supongo – es obvio – que son encendidas de noche. Me pregunto a donde nos dirigimos, Andy me había dicho que metiera en mi mochila un short de la escuela y una blusa de deportes, el atuendo lo encontré en un cajón de mi armario, también me hice de unas zapatillas deportivas, todo en mi mochila. Cuando de verdad comenzaba a asustarme el lugar al que todos nos dirigíamos divisé una gran construcción, era de dos planta, en la planta alta vi que el techo era transparente, también podía ver una pequeña bodega. Veo unas letras arriba de las puertas dobles, “Gimnasio” Esto me gusta mucho, el lugar es enorme, en cuanto entramos todos saben que hacer, justo frente a las puertas dobles está las gradas, a mi lado izquierdo hay una puerta abierta y logro ver algunas pesas y máquinas de hacer ejercicio, bicicletas y una máquina para correr, a mi derecho están tres puertas, las duchas de las chicas, la de los chicos y la que supongo que es la oficina del entrenador, Andy me dirige a las duchas de las chicas mientras, Niall, Liam y Zayn caminan a las de los chicos, la puerta está justo al lado de la de nosotras.

La sala de duchas cuenta con casilleros y bancos largos, es blanca, grande y limpia, los casilleros se abren con el código de la tarjeta llave de tu habitación, muchas chicas ya se los sabían de memoria, pero yo tuve que sacarla de mi mochila y presionar los botones lentamente, la chica a mi lado y su grupo de amigas parecían demasiado escandalosas, la mayor parte de las chicas en su grupo eran rubias, solo una pelirroja y una castaña, la chica pelirroja natural reía altaneramente, era alta y con un cuerpo hermoso, envidiable, ojos tremendamente azules. Coloqué mis cosas en mi casillero y comencé a vestirme con el short y la blusa, me puse mis zapatillas deportivas con unos calcetines, me reuní con Andy en la puerta, antes de salir del lugar sentí un breve empujón en mi hombro que me hizo perder el equilibrio y caer.

-¡Fíjate por donde caminas estúpida! – me grita la chica pelirroja y sale riendo a carcajadas del lugar.

Andy me tendió la mano para ayudarme a ponerme de pie y salimos de la habitación.

-¿Por qué tardaron tanto? – pregunta Zayn al llegar a su lado en el medio del Gimnasio.

-Al parecer Leah ya tiene una “archienemiga” – dice señalando con la cabeza hacia la pelirroja.

-¿Becca? ¿Becca Beaumont? ¡Joder! – dice Niall con los ojos abiertos. - ¿Qué mierda le hiciste?

-No le hice nada. – digo segura.

-Bien, algo malo sucederá, porque la última archienemiga de Becca tuvo que salirse de la escuela. – añade Zayn mirándome con… ¿Temor?

-¿Tan mala es?

-Mala podría ser su segundo nombre. – agrega Liam – pero su segundo nombre es Elizabeth, así que no es mala… su segundo nombre, pero si es mala… ella…

-¡Te juro que ya entendimos, Liam! – dice Andy y todos reímos.

Andy insiste en jugar tenis, al parecer solo tenemos que elegir hacer algo, aunque esto sea diferente cada día y la actividad extracurricular quedará lista. Dos horas o más de tenis, podría ser interesante, solía jugarlo con mi madre pero no lo hacíamos seguido, pero soy una experta en el criquet, la medalla de criquet nadie podría quitármela.

El entrenador Simmons bajó de la bodega las raquetas y pelotas, de tenis y de futbol, algunos chicos jugarían baloncesto también, tomamos lo que nos correspondía y nos despedimos de los chicos, Zayn y Liam irán solo a las maquinas del gimnasio, Niall jugaría futbol, Andy me explica que en la planta alta está la piscina techada, por eso algunas chicas subían en bañador.

Afuera en el jardín estaba una perfecta cancha de tenis, con sus muros y cercas, al lado de ella estaba la de futbol donde Niall ya calentaba para el partido, lo saludamos con la mano y él nos saludó con extremo entusiasmo, como usualmente es nuestro amigo. Al cancha de baloncesto estaba dentro del gimnasio, por lo que solo estábamos afuera los que jugaríamos tenis y los chicos de futbol, algunas chicas también. Nos dividimos en equipos y comenzamos a jugar, no era tan mala, Andy alababa mis habilidades cada tanto, mientras golpeo la pelota y las dos chicas del equipo contrario la pierden Andy y yo brincamos y saltamos felices, siento una mirada en mí, ¿Otra vez? ¿Qué rayos pasa con él?

-¡He Tomlinson! ¡Deja de ver culos y apresúrate! – grita la conocida voz de Niall, Andy se ríe fuertemente y yo me sonrojo.

Louis está en la cerca mirando de cerca el partido, en cuanto hacemos contacto visual el me regala una sonrisa.

-¿Qué mierda fue eso? - escucho la voz de Andy pero hago caso omiso de su sorpresa. Él levanta la mano y la sacude en el aire saludando, saludándome. -¡Oh por dios! ¿Tomlinson te saludo? ¿De qué mierda me perdí?

Olvidé contarle a Andy sobre mi asalto de parte de Louis Tomlinson, después de ello tomamos un descanso en una de las sombrillas de playa, debajo de ellas había una mesa y dos o tres sillas, entonces le digo a Andy los acontecimientos del día anterior, ella se encarga de darle cierto drama a las cosas con caras, gestos y “¡No puede ser!”

-¿Por qué tan sorprendida? – le pregunto después de mi relato.

-No me lo tomes a mal, pero no creí que fueras el tipo de chica de Tomlinson, en realidad no creí que tuviera un tipo de chica, pensé que era gay, muchas chicas han intentado algo con él, pero él las rechaza, a todas. – dice y mira hacia el gran edificio que es el gimnasio y se acerca más a mí.

-¿Becca?- me dice y asiento en reconocimiento - Ella intentó salir con él, lo ha intentado desde que Louis llegó, incluso llego a tratar de acostarse con él, en una fiesta, ella solamente, se montó en su regazo y comenzó a moverse para provocarlo, él la levantó y la tiro al suelo, le grito “puta” y se fue, el pobre hombre tenía una terrible erección, pero es el único que la ha rechazado de esa manera, él y por supuesto Styles.

-Ahora todo tiene sentido. – le digo con una sonrisa.

-¡Lo tiene! – responde Andy con entusiasmo.

-Pero… ¿Cómo se enteró? – le pregunto un poco dudosa.

-¡Bueno, esta es una escuela de chicos ricos! Esas personas son las más chismosas, alguien en la biblioteca los vio y el rumor se propagó, apuesto lo que quieras a que ahora todos lo saben.

Bien, esta escuela tenía sus desventajas.

Al terminar las horas extra curriculares todos nos duchamos y caminamos a la cafetería, me encontraba detrás de Andy con mi bandeja en la mano lista para tomar la sopa del almuerzo, ella me hablaba sobre lo especial que sería ir a su casa en Barbados para las vacaciones de verano, que Zayn y Niall ya habían aceptado, mientras nos retirábamos de la fila sentí un leve tirón de cabello, me di la vuelta solo para encontrar a Becca y su sequito de clones detrás de nosotras riéndose.

-Vamos… - le dije a Andy quien miraba con odio a la chica pelirroja.

Seguimos nuestro camino a la mesa con los chicos, poco antes de llegar, Becca y sus chicas caminaron pasando al lado de nosotras empujándonos.

-¡Muévete empollona! – escuche que me gritó Becca y todos rieron. -Oh y tú chica estúpida, disculpa, Leah – me dice dando media vuelta y caminando de regreso para detenerse frente a mí. – Bienvenida al maldito colegio Queen Ethelburga's

Ella me dio una sonrisa, no era cordial, no era genuina, supe desde que terminó de decir la frase que algo malo pasaría, ella me sonreía mientras golpeaba mi bandeja, no vi el tazón de sopa volar sobre mi cabeza, ni la botella de agua, tampoco el pastel de chocolate, solamente sentí como todo caía encima de mí en una mezcla, y yo caía en el suelo resbalándome con aquello que solía ser mi almuerzo… que no llegó a mi estomago por desgracia. Todos reían, todos me apuntaban con el dedo, vi en el rostro de Andy el atisbo de una sonrisa que disimuló con una tos, vi el rostro de Liam, parecía enojado, parecía que en cualquier momento arremetería contra Becca, no lo culpo, no lo detendría si fuera así. Pero nada me pudo preparar para lo que pasaría a continuación, sentí un fuerte brazo tomando el mío y levantándome, y pude ver a un chico rizado posándose detrás de Becca mientras yo me levantaba tratando de no ensuciar al chico que me ayudaba.

Louis me sostenía del brazo mientras me sacaba de la cafetería con paso decidido, y Styles estaba con los brazos cruzados justo detrás de Becca, su rostro no parecía muy amigable y algo me decía que él no tenía ningún problema en imponer justicia en ese momento.

Caminaba con Louis todavía tomando mi brazo, caminamos hasta los baños de la escuela, me pude imaginar que solo se utilizaban en horas de clases, solo para que los chicos y chicas no tengan que subir y tardar más en ir al baño de su habitación, los baños públicos se encontraban en la planta baja, perfectamente alineados con los salones. Llegamos justo frente al de chicas. Él se detuvo por un momento y pude notar que se debatía entre entrar conmigo o dejarme por mi cuenta.

-¡A la mierda! – me dijo mientras me empujaba por la puerta y entraba conmigo. En cuanto llegamos al lavabo él me tomó de la cintura y me sentó en el mueble, de espaldas al espejo, caminó elegantemente por el baño hasta las toallas de papel, tomó muchas de la máquina y regresó a mi lado, eligió dos con cuidado, y mojó la punta con un poco de agua, comenzó su tarea de limpiar mi rostro. Vi como sus manos se movían elegantemente por mi piel, el chico era un completo misterio, su rostro neutral y completamente serio, parecía que había hecho esto muchas veces. Levante mi mano y cubrí la suya, él me miró a los ojos y por un momento olvidé lo que tenía que hacer.

-Déjame, yo lo termino. – me miró confundido pero no cedió – Debes estar hambriento y no creo que se vea bien que estés aquí conmigo… soy una empollona.

-No me importan las apariencias. – él retiró mi mano suavemente con su mano libre y continuó con su trabajo. – Y no me pareces una empollona.

Pude captar una sonrisa en su rostro, me miró a los ojos por un momento y vi sinceridad en ellos. Después de unos minutos había hecho todo lo que estaba a su alcance para retirar los restos de comida de mi rostro.

-Ahora solo tienes que ir a tu habitación y limpiar ese cabello tuyo – dijo mirándome. No comprendí porque no me dejó irme a mi habitación desde un principio, sería más sencillo y no hubiera desperdiciado su tiempo, este chico si era extraño.

-¿Quieres que te ayude? – dijo una vez que mis pies tocaron el suelo.

-¿Ayudarme? – pregunté realmente confundida.

-Con tu cabello, a limpiarlo, puede ser muy difícil.

Creo que posiblemente Andy tenía razón, Louis podría ser gay, ¿Qué chico sabe cómo cuidar del cabello de una chica? Bien, al menos creo que mi padre no le daría un infarto si sabe que el primer y único chico con el que estoy sola es gay.

-Claro, gracias. – le di una sonrisa y juntos salimos del sanitario.

Al llegar a mi habitación lo deje pasar, me di una ducha mientras él esperaba fuera, me puse una bata de baño algo corta para mi gusto y deje pasar a Louis, él tenía razón, aun mi cabello olía a comida y estaba segura que tenía restos de pastel en él, se sentía pegajoso y realmente asqueroso. Él acercó una silla al lavabo y me hico sentarme en ella con la cabeza hacia atrás. Tomó mi Shampoo y comenzó a lavar mi cabello con cuidado de no lastimarme, sus manos eran realmente suaves y me masajeaban el cuero cabelludo con cuidado.

Después de un rato sentí su mano bajar por mi cara hasta mi mentón el que elevó para que pudiera verlo a los ojos, luego bajo su dedo por mi cuello y hasta mi pecho, justo donde la apertura de la bata de baño terminaba, lo miré a los ojos, ¿Qué puedo pensar? ¿Es gay o no lo es? No es como si yo fuera una experta en el tema.

-¿Qué estás haciendo? – dije deteniendo su mano tomándolo por la muñeca, él abrió muchos sus ojos sorprendido.

-Yo… yo… - comenzó a tartamudear. – He terminado – dijo y se alejó secando sus manos en una toalla.

Me puse de pie sin importarme el desastre que mi cabello mojado hacía en el suelo, pude detener al chico justo cuando su mano estaba en el pomo de la puerta.

-¿Podrías explicarme que sucedió hace un momento? – le dije colocando mi mano en su hombro para evitar que escapara.

-¿De verdad quieres que te explique? Te estaba tocando… - dijo encarándome.

-Sé que pasó, quiero saber ¿Por qué?

-Oh vamos chica lista – colocó su mano en mi mejilla acariciándome. – Deberías agradecerme, créeme que ningún chico sería capaz de tocarte de esa manera.

-¿Qué? ¿Qué intentas decirme? – comenzaba a molestarme.

-Solo mírate, no eres más que una estúpida empollona flacucha y sin cuerpo, nadie nunca te querrá coger.

Podía escuchar la maldad en su voz, debía sacarlo de mi habitación antes de que me vea llorar.

-Bien, que bueno que no me apetece tener relaciones sexuales con nadie, y menos con alguien como tú – la sonrisa se borró de su rostro y pude notar como hacía un puño con su mano.

-Eso es porque no me conoces en mi completo esplendor… lindura.

-Necesitas irte… ahora.

-Tú no me dirás cuando me tengo que ir. – él se acercó más a mí y yo coloqué mi mano en su pecho.

-Por favor, vete.- le pedí suplicante, mi voz comenzaba a quebrarse.

Pude ver el conflicto en sus ojos, la confusión y la decisión, se dio media vuelta y se fue, él tenía razón, nadie me podría querer nunca, yo no era como Becca, tampoco como Andy, mis “amigos” me dieron la espalda el día de hoy, los únicos que me ayudaron fueron Harry y Louis, ¿Qué debo hacer? En mi anterior escuela no tenía amigos, me salí un año antes de la graduación y ¿Para qué? ¿Para tener un puesto rápido en alguna de las Universidades más grandes del mundo? ¿Cambridge? ¿Harvard? ¿UCL? Claro que valía la pena, de cualquier forma no tenía ningún amigo, me refugiaba en la oficina de papa, leyendo alguno de sus libros durante el almuerzo, así que en realidad no era una experta en el tema de la amistad. Me puse mi pijama y después de hacer mi tarea y planificar el día de mañana, me fui a la cama.

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