Strong

Ser debil no significa que no tenga fuerza, todos se creen que soy rara y no es asi, simplemente soy diferente y me gusta ser asi... pero quien me iba a decir que una persona, una UNICA persona seria capaz de hacerme cambiar tanto? el tipico chico popular era el que se habia llevado todos mis sentidos sin haberlo notado, Harry Styles, era perfecto lo mires donde lo mires, lo amaba en secreto ya que yo para el solo era la rara, como para todos... pero aunque el sea como la noche y yo como el dia, siempre hay un atardecer y un amanecer en el que se convierten en uno... y aunque se metiera conmigo todos los dias yo no soy debil.

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7. La casa de Harry:

Narra Lara:

    Vi como seguía cayendo lluvia por la ventana, desde que llamé a mi madre y le conté donde estaba no me he alejado de la ventana, aunque ya estaba bañada seguia teniendo frio y la ropa de Harry me quedaba enorme, por lo que me daba algun escalofrio. Oí unos pasos que provenian de las escaleras, me giré y pude verlo con dos tazas de chocolate caliente, la aroma que provenia de ambas tazas habian llenado la habitacion. Me levante y me dirigi hacia el sillon mas cercano a donde habia puesto las tazas. Cogí una y exhale mejor su profundo olor a chocolate gracias a la poca distancia, bebi un poco y me calento rapidamente todo el cuerpo, se notaba que estaba recien echo ya que estaba caliente pero no tanto como para quemarme la lengua, los escalofrios empezaron a desaparecer y entre en calor. Levante la mirada y vi que Harry seguia de pie, no entendia muy bien porque ya que yo solo ocupaba la mitad de un sillon y el resto estaba vacio y no creo que tenga un trasero tan grande como para no caber en el tremendo espacio situado a mi lado. - por que no te sientas? - dije mientras bebia nuevamente. No me dio ninguna respuesta oral, me miro y se sento al lado mio, nuestros hombros se tocaban y sentia calor.  Trague lo ultimo del chocolate y puse la taza en una bandeja que habia en la mesa, mire un poco hacia arriba y visualicé un reloj de aguja encima de un armario viejo, me sorprendi al ver la hora, ya era bastante tarde asi que me empece a poner nerviosa ya que la tormenta no se habia suavizado, cogí el movil de donde lo habia dejado y no tengo cobertura, resople y pase mi mano por mi cabello echandolo hacia atras y enredando mis dedos entre ellos. - parece que te tendras que quedar hoy aqui - dijo mientras ponia su taza al lado de la mia - ademas, mañana es sábado asi que no hay ningun problema, a no ser que quieras ser llevada por el viento entonces... - se empezo a dirigir hacia la puerta, pero se detuvo cuando le respondi y saco su sonrisa picara - no, no! por cierto, a que hora llega tu madre? - estaba nerviosa, y empeoro al ver que su sonrisa se hizo mas evidente tras escuchar mi pregunta - está de viaje, volvera el miercoles, en resumen... estaremos solos - note como decia solos mas lentamente, si conseguia que me pusiera aun mas nerviosa pues lo habia conseguido, yo solo mire hacia el suelo y sentia un calor exagerado en mis mejillas y en ambas orejas  -tienes miedo de que te haga algo? - levante la mirada y lo vi enfrente de mi, poniendo sus manos y enrollandolo en su dedo indice -recuerda que Louis me dijo que no te tocara sin tu consentimiento, asi que tranquila, no te hare nada, te lo prometo - se acerco mas a mi, aunque seguia enrollando su dedo en mi cabello su cara la tenia a centimetros y sentia su aiento sobre mi rostro, lo miraba a los labios, pero no por deseo, sino al recordar que ya los habia tocado con los mios. - mas te vale... - dije poniendo mis manos en su pecho para no dejarlo acercarse mas a mi, en ese momento sonó un trueno y fue tan fuerte que me asusté e inconcientemente lo abracé intensamente. El me miro sorprendido y puso sus manos hacia arriba como si un policia le estuviera apuntando con una pistola, pero en un par de segundos las bajo y me devolvio el abrazo mientras susurraba suavemente: - tranquila, es solo un trueno - pensé que se reiria de mi, solo sonreí mientras asentia entre sus calidos brazos. Sono otro trueno aun mas fuerte, asi que me aferre mas a el y apoye mi cabeza en su pecho, pasaron varios minutos y no dejaban de sonar truenos que resonaban en toda la sala, gire mi cabeza al lado contrario de donde estaba situada la ventana para no ver el reflejo de los truenos en el cielo nublado. Visualice el suelo y vi como nuestras sombras aparecian juntas cada vez que surgia nuevamente otro trueno y lo iluminaba, aparecio suavemente en mi una sonrisa, volvi a cerrar los ojos hundiendome en su aroma.     Ya habian parado los rayos y truenos desde hace media hora, Harry, amablemente, me cedio su habitacion, yo principalmente me negue, no me importaba dormir en el sofa, pero no se como consiguio convercerme, me enjuague con su culutorio de menta y me di una ducha calentita, y me puse nuevamente la ropa que harry me habia prestado, pero otra camiseta, esta era blanca con cuadrados de distintos colores formando una cara. Salí y antes de ir a la cama, baje las escaleras para darle las buenas noches a Harry, lo encontré sentado en el sillon con la cabeza apoyada sobre sus manos que estaban en sus piernas. Levanto la cabeza y cuando me vio, se levanto y se acerco con una gran sonrisa. -quería darte las buenas noches...- dije mientras hacia circulos imaginarios con el pie en el suelo  -al parecer eres educada y todo -pues claro que si, yo siempre soy una señorita echa y derecha- puse tono de niña y me cruce de brazos intentado hacerme la ofendida -buenas noches -dijo mientras se acercaba y me rodeaba con sus brazos para darme un abrazo. Cuando nos separamos nos quedamos mirando a los ojos, hasta que se empezó a reir y yo me quede pensativa, intentado averiguar lo que habia echo anteriormente para saber su motivo. -es la camisa- dijo señalándomela, yo la mire pero seguía sin entenderlo -es mi favorita -yo no le veo la gracia... - me hacia la fuerte por fuera pero en mi interior estaban explotando sensaciones de felicidad sin parar, tenia puesta su camiseta favorita -te queda mejor que a mi... por que no te la quedas? practicamente ya no la uso- eso hizo que me empezaran a arder las mejillas -pero... es una camiseta de tio, y por si no lo sabes, yo soy una tia - eso hizo que se partiera de risa, pero yo seguia sin verle la gracia -ya lo se... yo no me enamoro de tios, por si no lo sabias -eso me pillo por sorpresa y empece a gesticular demasiado con la cara -yo... pero... tu...- no me salian las palabras, estaba tan nerviosa y feliz que me pellizque delicadamente en el brazo, efectivamente, estaba despierta -que es broma!!- de repente, todo mi mundo se vino abajo y sentia como las fuerzas que habian aparecido magicamente desaparecian igual de rapido -te gustan los chicos?- consegui decir, aunque me dolia bastante -que?... no!, digo que tu no... -por que me besastes? -dije antes de que terminara de hablar, mis lagrimas querian salir, pero se lo impedia con todas mis fuerzas, fuerzas que ya no tenia -simplemente es que... -es broma!!- dije gritando, si fuera Louis con el que estuviera teniendo esta conversacion, seguramente se habria dado cuenta que lo dije en un cierto tono de desesperacion -en realidad no me interesa, buenas noches Nos sonreimos y ambos nos fuimos a dormir. Al llegar a la habitación cerre la puerta tras de mi, y antes de llegar a la cama se me derrumbo el cuerpo sobre la puerta y me deslicé sobre esta hasta llegar al suelo y empezar a llorar poniendo mi cabeza sobre las rodillas, mi unico rayo de luz se habia apagado con simples palabras, y ahora estaba destrozada.     Narra Lara:     El ruido de los truenos y la luz de los rayos retumbaban en toda la habitacion y no me dejaban dormir, me senté sobre la cama y puse una sabana encima de mi, pero era lo suficientemente fina como para dejar pasar el resplandor de aquellos rayos que iluminaban la noche, puse mis manos sobre mis oidos intentando evitar el ruido, nada, empeze a cantar una cancion que me encantaba, heart attack de Demi Lovato (la cancion y cantante q kieras, pero de 1D no se puede obviamente). Ya eran mas de medianoche y yo seguia sin dormir, cogi mi almohada y abrí lentamente la puerta para no hacer mucho ruido, estaba todo muy oscuro asi que con la otra mano empezé a dar taponazos al aire por si me chocaba con algo, cuando conseguí llegar a las escaleras comenzé a bajarlas con cuidado para no caerme, pero al llevar calcetines me resvale un poco y casi me la pego justo al llegar al piso de abajo. Seguía sin ver nada pero se iluminó toda la habitación por culpa de un rayo, a un par de metros de mi estaba harry, placidamente dormido en el sillon, encima llevaba una manta algo gruesa de color rosa tapándole parte de la cara, mis piernas no me respondian mucho, se veía demasiado... él dormido y quería abrazarlo, me acerqué a el y justo cuando estoy en frente suyo se mueve bruscamente y se cae la manta al suelo, lo que estaba viendo no me lo creia, ¡¡estaba en boxers!! pero como se le ocurre, me agaché rapidamente para recoger la manta que había tirado, la sacudí un par de veces, la estiré pero cuando se la iba a poner me abrazó y me empujó contra su cuerpo. -harry... - pude decir con un hilito de voz, sentía como mis mejillas cada vez cogían un tono aún mas rojo, me giré para verle la cara aprovechando otro rayo, seguía dormido, eso hizo que suspirara y sintiera alivio por dentro. Lo tapé sin darme cuenta que me había cubrido parte de mis piernas tambien, empezé a pensar en cosas que no debería y justo cuando me iba a levantar para volver al dormitorio sonó un trueno mas fuerte que los otros e inconcientemente, abrazé a Harry, apoyé mi cabeza sobre su pecho desnudo y sentí como su corazon palpitaba, hacia frio pero el estaba calentito, le puse la mano en la frente, no tiene fiebre. Mis párpados me jugaban una mala pasada y se me cerraban pesadamente, tenía mucho sueño, tanto que me dormí sobre Harry, abrazándolo toda la noche.     Abrí los ojos de golpe, tenía ganas de ir al baño, pero eso se conviertió en algo secundario cuando vi que harry y yo estabamos abrazados en un mismo sillon, apretados, respirando practicamente el mismo aire, y para rematar no tenía nada puesto a excepcion de unos boxers un poco ajustados, lanzé un suspiro al aire y cerré los ojos mientras sonreía, pero nuevamente mis ganas de ir al baño se hacían cada vez mas y mas presentes. Desplazé mis manos de su espalda y las puse en su pecho e intenté echarlo para atrás pero, tal suerte la mía, me acercó más a su cuerpo y me acorraló en el sillón, y por si fuera poco, se inclinó aún más y me puso su cara a pocos centímetros y me golpeaba su fresco aliento en la cara. Empecé a hacer presión en su pecho, cada vez más presión, hasta que de repente abre los ojos de golpe, se me quedó mirando unos segundos, parpadeó varias veces y luego se sobresaltó tanto que me agarró antes de que se cayera al suelo, el taponazo resonó en toda la habitación. Me quedé encima de él mirándolo fijamente, mi vista empezó a bajar hacia su torso hasta que Harry lanzó un pequeño gemido y se levantó un poco y pusó su mano sobre una parte de la cabeza.   -¿te has echo daño?- dije toda alarmada, me quité de encima suyo y le miré la parte donde se había dado, cada vez se hinchaba más. - voy a por hielo, no te muevas.   Salí corriendo hacia la cocina en busca de un poco de hielo para evitar que se le hinchara más.     Narra Harry:     Ví como Lara se dirigía corriendo hacia la cocina, me dolía un montón la cabeza y no conseguía recordar porque Lara estaba durmiendo conmigo y porque yo la abrazaba, mi cabeza daba bastantes vueltas y no solo por el golpetazo que me había dado.  Empezó a sonar mi politono de móvil, buscaba con la mirada aquel aparato electrónico, estaba encima de la mesa, me arrastré hasta ella sin necesidad de ponerme de pie.   -¿si?   -Oye, ¿donde estas? llamé a tu madre y me dijo que no estabas, ¿paso algo?   -emm... ¿quién es?- su voz me recordaba a alguien pero no caía   -Louis, ¿harry?- no lo podía creer, después de tanto tiempo por fin volvíamos a hablar   -si- dije con una media sonrisa   -¿Que haces con el teléfono de Lara? ¿Está contigo? - cada vez lo oía más alarmado, aparté el móvil de mi oreja y ví que tenía razón, no era mi teléfono   -Es que... se lo dejó... en clase, si eso, se lo dejó en clase y por si acaso me lo llevé para dárselo... el lunes... - estaba muy nervioso y no sabía ni lo que estaba diciendo, ¿como podía haber sido tan tonto y equivocarme de móvil?   -Ya, más te vale que sea verdad, te dije que no...    -¡¡Harry, ya lo encontré, corre póntelo!!, ¿ha crecido mucho?   -¿Lara? ¿que hace Lara ahí? ¿que váis a hacer? ¡Harry como la toques te juro que te mato! - colgué, estaba en modo sock, joder, joder, joder, como lo halla malinterpretado...   -Harry, ¿qué haces con mi móvil?   -¿eh?, ah! nada, que estaba sonando una alarma y la quité   -que raro, si yo no tengo puesta la alarma- dijo mientras se acercaba hacia mí   -se te habrá puesto sola, a mi me pasa mucho- dije poniendo el móvil sobre la mesa   -será eso, toma- dijo dandome una bolsita pequeña con tres cubitos de hielo helados   -gracias- dije mientras me lo ponía en la parte dañada   -¡ahhh!- me sobresalté por el grito de Lara, me giré rápidamente, se le había enganchado un mechón de pelo en una percha, ¿será tonta? Me acerqué a ella y empezé, poco a poco, a desenredarle el pelo, ¿como se lo enredó tanto?   -Harry, estate quieto, déjalo... ¡Ahhh!     Narra Louis:     Podía oír sus voces de fondo casi inaudibles, no sabía lo que pasaba pero Lara soltó un pequeño grito, eso me hizo sentir inseguro y pensé en la peor de las cosas. Cuanto más oía mis ganas de partirle la cara al imbécil de Harry aumentaban, ¿qué le está haciendo? ¿por qué esta con él? Sonó un pitido en mi móvil anunciando que la batería estaba en sus límites, sin pansarmelo dos vez lo tiré sobre la cama y salí corriendo cogiendo las llaves del coche de mi padre, un toyota blanco, entré y cerré la puerta con fuerza por culpa del mal humor que me invadía, arranqué el coche y al arranqué no me sentía yo mismo, tenía una mezcla de tristeza, decepción y enfado que me mataban por dentro, sin olvidar unas terribles ganas de llorar.   Paré justo enfrente de su casa, hacía tiempo que no me pasaba y aun así no tuve problemas en llegar, miré a ambos lados de la carretera buscando un aparcamiento, nada, no tuve otra opción que dejarlo en doble fila. Al salir del coche me golpeó una rafagada de viento en toda la cara, lo que me hizo cerrar un poco el ojo por vino aquel viento y meterme las manos en los bolsillos. Ahora estaba enfrente de la puerta, no sabía si tocar el timbre o irme sin más, en realidad tenía miedo de lo que podría encontrarme, de saber la verdad, pero Lara nunca ha sido una chica fácil o eso me ha demostrado desde que la conozco, a lo mejor simplemente lo malinterpreté. Pero cuando pulsé el botón del timbre y abrieron la puerta y Harry apareció con tan solo unos boxers todas mis dudas se esfumaron sin yo pronunciar una sola palabra.
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