I'll be your life, your voice, your reason to be...

Dos hermanos separados, destinados a reencontrarse, sin tener muy claros sus sentimientos, confundiéndolos continuamente, mientras trata de cumplir su sueño con sus cuatro compañeros. Harry, Niall, Liam, Louis y Zayn son cinco chicos, cantantes, que, sin buscarlo, encuentran las que quizás sean sus verdaderos amores. Tal vez no sean más que chicas pasajeras, como pueden ser cualquiera de esas fans que pasan con ellos una agradable noche. Pero ¿qué pasaría si un día Harry encontrara una chica extrañamente familiar? Mucho tardará en descubrir que es alguien verdaderamente importante para él; Ane, su hermana melliza, a la cual separaron de él al igual que a su madre cuando apenas tenían unos años de edad. Eso provocará que nazcan celos de protección y cariño, de amor, que en muchas ocasiones, será mal expresado, confundiéndose con atracción y deseo, llevándolos a incómodas situaciones. Celos, amistad, amor, peleas y muchas sorpresas...

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18. Pretty Woman.

Narra Louis.

Salimos del hospital, ya con el cielo más oscuro que la boca del lobo. Voy más adelantado que el resto del grupo con Lucía, que sin Marta, Harry, Liam y Niall, se reduce a Zayn y Ane, quienes van hablando. Miro hacia atrás, para asegurarme de que no van a escuchar lo que hable y veo como Ane llora bajo el brazo de Malik, éste la consuela. Miro a Zayn extrañado y mueve los labios para que los lea, o lo intente, "Niall" me parece entender. Claro, ella le trata así de mal, se va y luego ella se arrepiente. Chicas...quién las entienda...


--Se ha hecho tarde para ir al cine-digo mirando el cielo. Ella asiente con la cabeza.

--Podemos...ir otro día-dice desanimada.

--O...podemos ir a casa-digo con un sonrisa pasando un brazo por sus hombros-¿Qué? ¿Te hace una peli en mi casa?-pregunto sonriente.


Me mira con la boca abierta, noto como intenta decir algo pero de los nervios no le salen las palabras, opta por cerrar la boca y asentir con la cabeza.


--Pues vamos, que hace frío-digo frotando mis manos para calentarlas.


Cada uno se va por su sitio para llegar a su casa, Lucía conmigo. Como Harry se ha quedado en el hospital tenemos la casa para nosotros solos.

Gracias Harry-pienso con una sonrisa.

Llegamos a casa, abro la puerta y con una brazo la ofrezco que entre antes que yo. Entra silenciosa, vergonzosa, entro tras de ella cerrando la puerta. Se queda parada en el hall sin saber qué hacer.


--Puedes decir algo, no te voy a comer-digo divertido quitándome el abrigo y colgándolo en la percha. 


Me acerco a su espalda y cojo su abrigo, me mira con una sonrisa y lo cuelgo junto al mío. Me muevo hacia el comedor y veo como me encuentro yo solo, vuelvo al hall y la veo allí de pie.


--Para ver una película hay que verla con una televisión, la televisión está en el comedor-digo divertido.


La cojo de la mano, notando como se pone más nerviosa aún, si cabe y hago que se siente junto a mí.


--¿Cuál quieres ver?-pregunto.

--Me da igual-dice cortada.

--¿Segura?-asiente con la cabeza-está bien-me levanto del sofá y me acerco al mueble de las películas.


Cojo una película cualquiera y la pongo. Me siento junto a ella y apago las luces.

Doy un cabezazo del sueño y rápidamente levanto la cabeza, no quiero dar una mala impresión a Lu.


--Eh...Lucía-digo mirándola para no quedarme dormido.


Me doy cuenta de que se ha quedado dormida, se acurruca bajo mi brazo. Sonrío como un idiota y acaricio su mejilla, suspira y se revuelve bajo mi brazo, pasa uno de los suyos por mi pecho, hasta abrazarme, haciendo que me quede helado, ¿Qué hago? no la quiero despertar. Paso los brazos por su espalda mientras me muevo poco a poco hasta tumbarme con ella encima, miro que aún sigue dormida, suspiro de alivio y acaricio su pelo suavemente hasta que me quedo dormido.

 

Narra Liam.

¿Dónde estará Alejandra? ¿Estará bien? ¿La habrá pasado algo? ¿Con quién estará?

Preguntas, preguntas, muchas preguntas y yo aquí sin poder salir ¿o si puedo salir? Marta y Harry se han quedado dormidos, genial. Me levanto dolorido por mi hombro, pero me da igual. Necesito algo que ponerme aparte de esta ropa de hospital...

Bien, mis pantalones están aquí, me los pongo como puedo con una mano y busco algo que ponerme arriba ¿Dónde está mi camiseta? joder...no está en ningún lado...

La chaqueta de Harry, sí con eso servirá...me la pongo y salgo despacio de la habitación. Ando por los oscuros pasillos en silencio, que dan algo de miedo, ya que me recuerdan a cierta película de zombies.

Bajo por el ascensor a la planta baja, y me acerco a la aburrida recepcionista.


--Perdone, ¿me podría decir la habitación de Alejandra Bennet?

--Sí, claro-dice con cara de sueño mientras busca en el ordenador-la señorita Bennet salió de este hospital, hará cuatro horas.

--¿No está aquí?-pregunto sorprendido, la señorita niega con la cabeza como respuesta-Está bien, gracias.


Me quedo parado en medio de la sala pensando qué hacer, adonde ir o donde buscar...

Está claro dónde hay que buscarla. Corro por las calles mientras comienza a llover con fuerza.

Me dirijo al barrio tan peligroso en el que apenas hace doce horas estaba siendo disparado.

Un gato negro pasa por mi lado, me mira y sale corriendo, es su gato, estoy seguro, por lo que ella no debe de estar lejos. Veo una silueta en la esquina de la calle, alguien, sentado en el suelo, parece una mujer, con las piernas dobladas y abiertas con los codos apoyados sobre estas, un cigarrillo en la boca y el agua sin dejar de caer sobre ella. Me acerco despacio hasta reconocer que es ella, con esa ropa tan corta que dije que se dejara en su antigua casa, empapada, con el pelo chorreando. Camino hasta llegar a su lado, donde me detengo mirándola sin dar crédito a que se encuentre así.


--Diez libras la hora, cuarenta la noche-dice mirando el suelo.


No me puedo creer que diga eso... me quedo callado, sin decir nada, hasta que ella levanta la mirada y una sonrisa se curva en sus labios.


--Vaya, el niño pijo...-dice levantándose y echándome el humo en la cama-este no es tu lugar, vete a contar tus millones, cariño. 


Comienza a andar por la calle mientras sigue lloviendo.

Con esa ropa tan corta se la ve todo, total e increíblemente todo...

Me acerco a ella y la cojo de la mano haciendo que se detenga y me mire molesta.


--Te he dicho que te largues, este no es tu lugar-dice soltándose de mi agarre con enfado.

--¿Acaso es el tuyo?-pregunto algo enfadado.


Agacha la cabeza avergonzada.


--Vamos a casa-digo quitándome la chaqueta, quedándome desnudo de cintura para arriba, exceptuando la venda. Coloco la chaqueta de Harry sobre los hombros de esta chica que me tiene dando vueltas como un idiota.

--Aquí se paga por llevarme a casa-dice borde quitándose mi chaqueta.


Resoplo y busco en los bolsillos del vaqueros, cojo la cartera y busco algo de dinero, vaya ¿un billete de cien? ¿Qué hace aquí? yo nunca saco tanto dinero... en fin...


--Toma ¿contenta?-digo dándoselo-ahora vamos a casa-insisto.


Lo coge alucinada, lo mira a tras luz, pero con la lluvia no se puede.


--¿Es de verdad?-pregunta mirándolo una y otra vez.

--¿Piensas que yo llevo dinero falso?

--Tienes razón.


Comienzo a andar y me doy cuenta de que se ha quedado parada en mitad de la calle.


--Vamos, te he dado dinero ¿quieres venir?-digo algo molesto. Asiente con la cabeza y se mueve hasta quedar a mi lado-¿me pensabas estafar o qué?

--No, es solo que...normalmente se usa el motel de ahí atrás-dice señalando hacia atrás con su dedo pulgar.


La miro alucinado, ¿de verdad piensa que he pagado porque se acueste conmigo? he pagado por sacarla de este asqueroso sitio, no por llevármela a la cama.

Llegamos hasta mi casa empapados completamente. Voy al baño rápidamente y cojo una toalla grande, la rodeo con esa toalla y la abrazo con fuerza, noto como tiembla del frío y sin quererlo se acurruca en mi pecho, buscando algo de calor y quizás verdadero cariño.


--Gracias-murmura.

--No hay de qué. Espera que voy a por ropa, siéntate en el sofá, o donde te apetezca-digo con una sonrisa mientras subo a mi cuarto.


Me cambio de ropa y cojo algo para ella, la va a quedar grande, pero bueno, mejor que estar congelada.

Bajo y veo como está en el mismo sitio que la he dejado, de pie y tiritando.


--Te he dicho que te podías sentar-digo pasando un brazo por su hombro y llevándola al salón haciendo que se siente en el sofá-¿Te encuentras bien?-asiente con la cabeza. 


Con la toalla la seco el pelo, como si fuera una niña pequeña.


--¿Por qué no hablas?-pregunto mirándola a los ojos.


Noto como comienza a llenarse de lágrimas hasta el punto de desbordar y caer por sus mejillas, me abraza con fuerza, llorando sobre mi pecho, me quedo a cuadros, pobrecilla... Acaricio su pelo con cuidado mientras que la abrazo contra mi pecho.


--Gracias por sacarme de allí-consigo entenderla mientras llora.

--Te dije que no volverías y no volverás, vas a estar conmigo ¿vale?-asiente sobre mi pecho.


Clava su mirada en la mía y acto seguido comienza a besarme por el cuello.


--¿Qué haces?-pregunto con la respiración cortada.

--Me has pagado-dice pasando sus piernas a los lados de mis caderas quedándose sentada sobre mis piernas mientras comienza a quitar mi chaqueta-yo cumplo, siempre-dice mientras me la quita del todo.

--No, no, para-digo cogiendo sus manos-yo te he pagado para que vinieras conmigo, no para qué hicieras nada.

--Te devuelvo el favor de que me saques de allí-dice bajando sus labios por mi pecho.

--No quiero que me lo devuelvas....no de esta forma-digo nervioso.

--No mientas-dice apretando ligeramente los dientes sobre mi piel-estoy encima de ti, noto como sí quieres que te lo devuelva de esta forma-dice con una sonrisa.


Noto como enrojezco ante su clara y evidente evidencia de cómo me está poniendo.


--N-no-me excuso.

--Vaya que no-dice divertida bajando las manos hasta llegar a mis pantalones.

--Que mi cuerpo reaccione debido a tu roce no significa que yo lo quiera...-digo intentando que pare, no con mucho éxito.


No puedo evitarlo, me supera, cojo sus piernas haciendo que se pegue más a mí. Me dirijo a besarla en los labios, pero se aparta, la miro confundido.


--Cualquier cosa menos eso-dice dando pequeños mordiscos en mi hombro.


Se me escapa una pequeña risa.


--¿De qué te ríes?-pregunta divertida.

--Una versión de Pretty Woman, pero adolescente, me hace gracia, simplemente-digo sin más. Me mira confundida-¿Nunca has visto esa película?-niega con la cabeza-da lo mismo-la cojo de los muslos cargándola en mi cadera mientras se quita ropa y subimos al piso de arriba.


La dejo en la cama, se sienta sobre mi cintura y me mira con una sonrisa, pasa sus manos por todo mi pecho hasta llegar a mis pantalones, los que comienza a quitar con velocidad. Como si fuera algo que hace a todas horas (creo que así es en verdad) comienza a moverse conmigo dentro de ella a velocidad de vértigo. Ruedo para quedarme sobre ella mientras la beso por el cuello.


--¿Tienes una novia que se pueda poner celosa?-pregunta rodando sus labios por mi hombro.

--No-respondo agitado.

--Perfecto-dice sonriendo. Noto como comienza a succionar en mi hombro que dentro de nada se convertirá en un chupetón-por cierto-dice deteniéndose, por completo-aquí, mando yo-dice en un gruñido quedándose ella sobre mí.

 

De repente se queda quieta, dejándome al borde de un maravilloso e increíble orgasmo. Me mira con expresión algo confundida antes de acercarse a mí con un movimiento rápido y hacer que nuestros labios se encuentre de una manera increíblemente delicada y dulce, la cual me sorprende realmente.

 

--Pero...-intento decir algo ya que... ¿no decía que no besaba en los labios.?

--Calla antes de que me arrepienta-dice besándome mientras acaricia mi rostro.


No apasionado, no con fuerza, no...de la misma forma que antes, es todo lo contrario, noto amor y cariño. Me besa hasta quedarse tumbada con cuidado sobre mí. De verdad que esto es Pretty Woman...

Se acurruca en mi pecho y da un pequeño beso sobre él, abrazándome con cuidado.


--No me había pasado esto nunca-admite en un susurro, parece que hablando consigo misma más que conmigo, con cierto tono de sorpresa y alucinación.

--Ni a mí, la verdad-admito divertido.

--¿Qué piensas que es?-pregunta curiosa.

--¿Si te digo que es amor me creerías?-digo con algo de vergüenza.

--¿Amor?-pregunta sorprendida. Asiento con la cabeza sintiendo mis mejillas algo calientes-No soy tu tipo de chica Liam, soy una persona de la calle y tú una persona con fama y dinero, no va a ser un punto a tu favor que andes con una puta por la calle.

--No se elige de la persona que te enamoras, solo pasa...me da igual lo que digan en las revistas, además nadie sabe que vienes de ese sitio y a mí me da igual que vengas de allí, ahora eres mi chica y mi princesa... si tú lo quieres-digo viendo que me he venido arriba de una manera impresionante.

 

Ella me sonríe apartando la mirada de mí por un segundo antes de asentir con la cabeza y dejarla colocada de nuevo en mi pecho, haciéndome sentir... como si explotara por dentro de una manera buena y agradable, gratificante, pero ella resopla antes de proseguir con la charla

 

--No vas a aguantar que me llamen a lo que me dedico, Liam-murmura en apenas un hilo de voz.

--Nadie va a saber eso.

--No, me da que mi ropa me delata-responde por lo bajo divertida, se supone que para que yo no lo oyera.

--Esa ropa va a la basura, pero ya mismo, mañana vamos a comprar ropa para que vayas preciosa, más si puede ser-digo con una sonrisa.


Alza la mirada de mi pecho, devolviéndome la sonrisa, cuando noto como su cara cambia a dolor y  se lleva la mano al costado soltando un pequeño quejido, cosa que hace que yo me mueva hasta sentarme.


--¿Qué pasa?-pregunto asustado encendiendo una lámpara.


Mueve su mano hasta colocarla delante suya y veo como es un líquido rojo, como es... sangre. Sus ojos se clavan en mí, mirándome con miedo y dolor, haciendo que yo sienta mi corazón en un puño.

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