I'll be your life, your voice, your reason to be...

Dos hermanos separados, destinados a reencontrarse, sin tener muy claros sus sentimientos, confundiéndolos continuamente, mientras trata de cumplir su sueño con sus cuatro compañeros. Harry, Niall, Liam, Louis y Zayn son cinco chicos, cantantes, que, sin buscarlo, encuentran las que quizás sean sus verdaderos amores. Tal vez no sean más que chicas pasajeras, como pueden ser cualquiera de esas fans que pasan con ellos una agradable noche. Pero ¿qué pasaría si un día Harry encontrara una chica extrañamente familiar? Mucho tardará en descubrir que es alguien verdaderamente importante para él; Ane, su hermana melliza, a la cual separaron de él al igual que a su madre cuando apenas tenían unos años de edad. Eso provocará que nazcan celos de protección y cariño, de amor, que en muchas ocasiones, será mal expresado, confundiéndose con atracción y deseo, llevándolos a incómodas situaciones. Celos, amistad, amor, peleas y muchas sorpresas...

18Me gustan
27Comentarios
5449Vistas
AA

11. Ojos azul del mar.

Narra Ane.

Intento apartarme de él, tengo prohibido tan siquiera hablarle...


--Dime ¿Qué te he hecho?-pregunta llorando, haciendo que sienta mi corazón romperse al verme de esta forma.

--Harry, no debemos hablar...-respondo con un nudo en la garganta dejando que las lágrimas salgan haciendo carreras por mis mejillas.

--¿Por qué no?


Observo sus verdosos ojos en profundidad, viendo el destrozo en el fondo de ellos, cosa que hace que me sienta cada vez más y más dolida y culpable al ser la causante de sus lágrimas.

Miro a mi alrededor, viendo que nadie nos observa, ya que mi madre es capaz de poner topos que me espíen.


--Aquí no-respondo en apenas un susurro.


Cojo su mano con cuidado, observando que no hay nadie que nos vigile de manera sospecha, ni de ninguna otra, hasta ponernos bajo un árbol, algo más ocultos en medio de la calle.


--Dime ¿Qué te pasa? ¿Yo qué te he hecho? No te alejes de mí otra vez, por favor-me suplica abrazándome-nunca más...

--Harry...mi madre no quiere que estemos juntos...-admito avergonzada.

--¿Qué? ¿Por qué?-pregunta asustado-no te he hecho daño, nunca te lo haría, no soy mala persona.

--No lo sé, me ha dicho que no puede decírmelo...pero no quiero hacerlo...quiero estar contigo-admito mientras me escondo en su pecho.

--Pues vente conmigo-dice acariciando mi mejilla-yo te cuido, te lo prometo, te lo juro.

--Sé que me cuidarías, pero ella no quiere que estemos juntos...

--No lo entiendo, no me conoce...

--Yo tampoco lo entiendo...-susurro subiendo mi mirada hasta que se encuentra con la suya.


Se acerca a mí despacio, con cautela, sin saber muy bien qué hacer, aunque yo tampoco lo tengo demasiado claro, pero tampoco lo pienso demasiado cuando su cálido aliento roza mis labios al igual que la punta de nuestras narices, algo frías. Veo como él cierra los ojos por lo que yo también me veo obligada, mientras las distancias se van acabando lentamente hasta que noto sus labios sobre los míos...

Sus labios tan suaves y delicados, tan deliciosos como aparentan ser, acarician con cuidado los míos en un movimiento lento y cuidado. No es que me moleste, pero no me gusta, algo dentro me dice, me grita, que este beso no debería existir entre nosotros. Me aparto despacio, haciendo que en sus ojos se lea la confusión por haberme apartado, pero yo tan solo le abrazo con fuerza, apoyando mi mejilla con fuerza en su pecho, mientras sus brazos pasan cuidados por mi cintura.


--¿Qué es esto Harry?-murmuro.

--¿Qué es qué?-pregunta.

--Lo nuestro...es...¿amor?, ¿cariño?, ¿amistad?, ¿afecto?-pregunto mirándole a los ojos.


Él frunce ligeramente el ceño, lo que hace que comience a sentirme nerviosa por no saber su punto de vista, pero yo tampoco hablo, tan solo nos quedamos en silencio un largo minuto, que parece pasar como varias horas debido a la tensión que hay en el ambiente, hasta que él tan solo suspira antes de responderme.


--No lo sé-admite-no tengo la más mínima idea.


Le miro con ternura y una pequeña sonrisa, que hace que él también curve sus labios ligeramente. Acaricio su mejilla con el dorso de mi mano, sintiendo su piel caliente junto a la mía fría. Me pongo de puntillas debido a la pequeña diferencia de altura que hay entre nosotros, hasta rozar mis labios con los suyos.


--¡ANE!-grita alguien a mis espaldas-¿¡YO QUÉ TE DIJE?!.


Me giro y veo a mi madre con el enfado del siglo, caminando dando pisotones hacia mí, lo que hace que baje mi altura de nuevo hasta tocar con totalidad el suelo de nuevo, con los brazos de Harry aún abrazándome, pero ahora con más fuerza, asustado porque mi madre quiera que me aleje de él, cosa que hace de inmediato, ya que ella según llega frente a mí, me coge del brazo con fuerza, arrastrándome por toda la calle, en dirección a casa.


--¡Mamá! ¡Me haces daño!-me quejo mientras abre con dureza la puerta de casa

--¿¡TÚ ERES GILIPOLLAS O QUÉ TE PASA?!-me grita enfadada en el hall.

--¿¡PERO QUÉ ES LO QUE TIENES CONTRA HARRY?! ¡NO TE HA HECHO NADA!-estallo ya cabreada de su odio poco normal hacia nuestro vecino, hacia mi amigo, hacia mi...lo que sea que quiera decir ese beso.

--¡TE DIJE QUE NO TE ACERCARAS A ÉL! ¡Y VAS Y LE BESAS! ¡NO SE TE VUELVA A OCURRIR!-me ordena.

--¡ME DA IGUAL LO QUE ME DIGAS! ¡LE QUIERO!


En ese momento los gritos cesan del todo, la sangre huye del rostro de mi madre, se queda blanca, como un fantasma, como si la acabara de decir que me acaban de violar por la calle, cuando tan solo la he dicho que quiero a Harry, nada fuera de lo normal ¿no?


--Le...quieres...-responde con un nudo en la garganta.

--Sí, y no me vas a alejar de él, no lo intentes, porque no lo vas a conseguir-la advierto.


Subo las escaleras corriendo, más feliz que nadie en toda la historia, es que de verdad me importa un comino lo que esa mujer me diga, si quiero estar con él voy a estarlo y me da igual lo que me diga.

Mi móvil suena en el momento en el que cierro la puerta de mi cuarto, es Harry, lo cojo sin pensar las consecuencias que me puedan caer, sin pensar en que ella me pueda regañar, sin pensar en tan si quiera si la molestará, no, no lo pienso ¿por qué? porque ni ella ni nadie me separará de Harry, de mi vecino, de mi amigo o de lo que sea que somos ahora.


--Dime-respondo con una sonrisa.

--¿Qué ha pasado? ¿Estás bien?-pregunta preocupado.

--Sí, tranquilo, paso de lo que me diga, si quiero estar contigo voy a estar contigo, por mucho que le cueste.

--Me alegro-noto como en su cara se debe de haber formado una sonrisa-ahora ¿puedes hacer el favor de subirme esa persiana que desde hace dos días lleva cerrada, atormentándome?-me pide divertido.

--Claro-digo con una sonrisa.


Cuelgo el móvil y lo dejo sobre la cama, me acerco a la persiana y tiro hasta ver la ventana de enfrente con Hazza asomando con una sonrisa.


--Por fin te veo otra vez desde tu bonita ventana-dice apoyándose en el marco.

--Lo mismo digo-digo imitando su gesto.

--Hace dos días me preocupaste-dice serio.

--¿Por?

--Te oía gritar...pensé que te estaba pasando algo...-dice dirigiendo la mirada a cualquier punto de mi fachada.

--Será porque gritaba-digo divertida-era por la rabia de que mi madre me impidiera estar contigo-me encojo de hombros y suelto un suspiro-no importa.

--Yo no te he hecho nada...-dice en bajo-ni a ti ni a ella...

--No la hagas caso ¿vale? me da igual lo que me diga-digo con una sonrisa haciendo que él también sonría-¿sabes? he tenido un sueño muy raro-digo por cambiar el tema.

--Cuenta-habla interesado.

--No sé como explicarlo, era raro, como si fuera un bebé, y...no sé alguien llorase, otro niño y dos adultos peleaban-él asiente con la cabeza-y...nunca he tenido sueños como ese...no lo entiendo.

--Quizás no signifique nada-responde mientras se encoge de hombros.


Nos tiramos hablando horas y horas por la ventana hasta que llega la hora de irse a dormir. La verdad si por mí fuera me quedaría hablando con él toda la eternidad, nunca me canso de él, de su voz, de sus palabras, de sus bromas, de sus sonrisas, de sus ojos...


--Mañana hablamos ¿vale?-digo con los ojos casi cerrándose del sueño.

--Claro, hasta mañana-habla sonriente.

--Adiós-respondo con esa gran sonrisa que se forma en mi cara cada vez que hablo con él.


Cierro la ventana y me dejo caer en la cama, apenas mi cabeza toca la almohada me duermo, pero el sueño aparece de nuevo, otra vez esa discusión y ese niño, ese niño y esos ojos verdes llorosos, clavándose en los míos con dolor, haciendo que me sienta culpable y le tenga que abrazar, que consolar. Me despierto de nuevo sobresaltada, quedándome sentada en la cama y mirando hacia todas partes, comprobando que estoy despierta.

Veo que son las cuatro de la madrugada, no puedo dormir, ese sueño me atormenta demasiado, me angustia lo suficiente para no dejarme dormir, y si me levanto de noche o de madrugada mejor dicho, nada ni nadie puede hacerme dormir de nuevo, y mucho menos habiendo tenido una pesadilla... o sueño, lo tengo más que comprobado, no me podrá dormir otra vez, por lo que solo me queda una última opción.

Cojo el móvil que hay encima de la mesilla de noche y busca en la agenda "Harry rizos sexys Styles", lo marco y comienzo a teclear un mensaje que acto seguido envío.

"--Asómate"

Me levanto de un salto de la cama y me apoyo en el borde. Al minuto él es quien está en su ventana, con cara de sueño, sus rizos más alborotados que de costumbre y los ojos cerrándose prácticamente solos.


--¿Qué pasa?-dice apoyando su cabeza en la mano y esta sobre la ventana.

--No puedo dormir.

--Pues cuenta ovejitas ¿yo qué le hago?-dice tapándose la boca por el bostezo que acaba de soltar.

--Es el sueño otra vez-me quejo.

--Ajá.

--El mismo niño y la misma pareja.

--Ajá-dice de nuevo.


Sus respuestas son solo "Ajá", lo que me hace darme cuenta de que no me hace ni el más mínimo caso.


--Tengo pensado raparme la cabeza-comento divertida.

--Genial-murmura él adormilado.

--Y luego creo que pondré una cámara en mi cuarto y daré porno gratis a todo el planeta.

--Perfecto-dice con los ojos ya cerrados.

--¡Harry!-grito divertida.

--¿¡Qué?! ¿¡Qué?!-dice levantándose de golpe y dándose en la cabeza con el marco de la ventana-¡Au!-se acaricia la cabeza-¿Por qué me gritas?

--Porque no me hacías ni caso y te estoy hablando-digo riendo.

--¡Es que tengo sueño!-se queja.

--Yo no, así que dame un remedio.

--No lo sé, solo sé que tengo sueño-dice quejica.

--¿Puedo ir a dormir contigo?-le pido.

--Claro, mi padre se marchó ayer, vamos...

--Gracias-digo con una sonrisa.


Cierro la ventana, me pongo un jersey, unos vaqueros y unas botas, salgo despacio de mi habitación y bajo las escaleras sin hacer ruido para no despertar a mi madre, salgo de casa sin abrigo, total de una casa a otra...

Con mi fabulosa torpeza resbalo con una charco de nieve que se ha derretido y caigo al suelo empapándome entera. Perfecto. Oigo una risa muy ruidosa, giro la cabeza hasta ver a Harry en su ventana descojonándose vivo, está claro que de mí y de mi caída.


--Ja-Ja, muy gracioso-digo levantándome encharcada-anda ábreme la puerta majo-digo andando hasta su puerta.


Espero un minuto en el que empieza a hacer aire y me congelo, como no se dé prisa tendrá que descongelarme. Me abre, tan espabilado como de costumbre, en ropa interior.


--¿Querías darte una ducha antes de venir?-pregunta divertido.

--Tengo frío idiota-digo enfadada-y tú sin ropa...

--No es mi culpa que te caigas-dice riendo.

--¿Me dejas pasar o qué?

--Eh...espera que me lo piense....-dice divertido.


Le empujo hacia un lado y me meto en casa sin pedir permiso ni nada por el estilo, tengo demasiado frío como para andar con delicadezas.


--Adelante por favor-dice riendo.

--A ver, si me tienes ahí muriéndome de frío ¿yo qué le hago? Por cierto...¿Calzoncillos de Bob Esponja?-pregunta divertida.

--¿Eh?-dice perdido. Agacha la cabeza mirando su tonificado cuerpo y se da cuenta de lo que me refiero-ah sí, mi padre, no quiere admitir que crezco-se encoge de hombros-si así le hago feliz-dice riendo-vamos a dormir, que tengo sueño.


Subo tras de él hasta llegar a su cuarto, igual de grande que el mío, pero orientado al revés. Se tira en la cama y se arropa hasta el cuello. Me muevo hasta la cama con intenciones de meterme cuando se pone a la orilla impidiéndomelo.


--Oye-me quejo-pensé que me ibas a dejar dormir contigo.

--No con la ropa mojada y congelada-murmura acurrucado-que me congelas la cama.

--¿Y qué quieres que le haga?

--Que te la quites.


Se me abre la boca de sorpresa. Cada día es más descarado conmigo...quitando el día en el que nos conocimos y me dijo que quería hacerlo conmigo sin dudarlo.


--A ti se te va la cabeza o algo ¿no? no me pienso quitar la ropa para dormir contigo.


Se mueve lentamente, como si su cuerpo pesara tonelada, hasta que queda sentado en la cama y me mira con los ojos cansados.


--Son las...-mira su reloj-cuatro y media de la madrugada, me has despertado, no he dormido en dos días porque no me hacías ni puto caso ¿de verdad piensas que tengo ganas de hacer algo?


Me quedo parada pensando las posibilidades... la verdad no es que me dé vergüenza, no con él, la verdad me da igual, así que...

Resoplo y me quito los zapatos.

Abre un ojo y sonríe antes de dejarse caer en la cama de nuevo, acurrucándose calentito mientras yo estoy aquí muriéndome por su culpa, por no dejarme meterme en la cama directamente.


--Esta me la pagas Styles...-digo desabrochándome los vaqueros y quitándomelos-pero me las pagas de verdad...-me saco el jersey y lo dejo por ahí-hazme hueco, joder-digo rodeando mi cuerpo helado con mis brazos.


Se mueve como si pesara ocho quintales y me deja un hueco. Me meto en la cama y mi cuerpo entra poco a poco en calor, me acerco a Harry para que me dé más calor.


--Quita bicho, que estás congelada-se queja apartándose.

--Que tengo frío-me quejo haciendo pucheros.


Me mira divertido y se acerca a mí, me acurruco en su pecho y noto como su piel se pone de gallina al contacto con la mía fría.


--¿Cómo puedes estar tan fría?-me susurra.

--¿Y tú cómo puedes estar tan caliente?


Ríe sonoramente al dar un doble sentido a mis palabras, lo que me hace plantear en la edad mental de este chico, ya que así piensan los niños de quince años, que todo relacionado con el sexo les hace gracia.


--Cariño yo siempre estoy caliente, si no pregunta a mis niñas-dice utilizando el otro sentido de la palabra.

--Engreído...


Su respuesta es tan solo abrazarme con fuerza, haciendo que note más y más calor sobre mi cuerpo, haciendo que me sienta realmente a gusto, ¿o quizás es por estar junto a Harry? ¿o ambas cosas? Ahora mismo no lo tengo muy claro, pero tampoco me importa, ya que la verdad es que tengo sueño, algo sorprendente, ya que nunca he podido dormir después de levantarme en medio de la noche.


--Harry...


Hace un ruido que interpreto como un "¿qué?".


--Creo que las personas de mi sueño eran mi familia.

--¿Qué te hace pensar eso?-pregunta curioso.

--Algo, una corazonada, llámalo como quieras.

--Entonces ¿es bueno no?

--No, porque es un sueño en el que, supongo, que mis padres discuten y...ay va...tengo un hermano entonces...-digo dándome cuenta del niño rubito.

--Quizás es un recuerdo...¿Cómo es tu hermano?-pregunta curioso.

--Pelo rubio y liso y...con ojos verdes-digo mirando a los suyos con una sonrisa.

--¿Puedo dormir ya?-me pide. Asiento con una sonrisa y dejo mi cabeza sobre su pecho.


Me duermo entre sus brazos y la pesadilla no vuelve a aparecer, no sintiendo que él me protege de todo lo malo que me pueda ocurrir.

Despierto con unos golpecitos en mi brazo.


--Mmm Harry...déjame...-me quejo.

 

Abro los ojos ya que los golpecitos no cesan. Le mataré por despertarme con este sueño que tengo.

Me encuentro unos ojos azules, no como el cielo como los de Niall, sino azul del mar, muy cerca de mí haciendo que pegue un grito.


--¿Quién eres tú?-me pregunta aún cerca de mí un chico en calzoncillos, con una camiseta de Superman, con el pelo alborotado y ojos curiosos.

--Eso iba a preguntarte yo a ti-digo tapándome hasta el cuello, avergonzada de que me vea de esta manera.

--¿Por qué duermes con él, cacho de guarra? Es mío-me regaña.

--¿Perdón?-pregunto perdida.

--Él, es mío, no puedes dormir en su cama-dice señalando a Harry que duerme como un bendito y ronca de forma alucinante.

--Harry...-le muevo de un brazo para que se despierte y me explique algo-Harry...

--Déjame...-me gruñe. Le sigo zarandeando del brazo-¿Qué quieres?-pregunta sentándose en la cama.

--¿Por qué duermes con ella? ¿Quién es? ¿Qué habéis hecho?-dice de forma atropellada el chico de ojos azul del mar-nuestra relación pende de un mísero hilo, Harry.

--Louis...-se queja-vete a ver la tele y déjame dormir, anda-dice dejando caer su cabeza en la almohada.

--Vale cariño-responde el chico antes de irse de la habitación dando saltos.

--Perdón, no sabía que él....bueno que tú....que vosotros fuerais...pareja-digo cortada.

--No somos pareja-dice colocándose de lado-es mi mejor amigo, pero se le va la cabeza por las mañanas, más de lo normal, no sé ni como ha entrado en casa-dice tan tranquilo-debe de haber llegado de madrugada-dice estirándose.


Sus brazos se estiran por encima de su cabeza, dando la sensación de que se va a romper en cualquier momento. Sigo observando el resto de su cuerpo; su pecho ligeramente definido, cálido y protector, al menos conmigo. Todo va bien, nada fuera de lo normal, hasta que caigo en como la manta que tiene puesta desde el ombligo a los pies, se eleva por la zona de su cintura.


--¡HARRY!

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...