I'll be your life, your voice, your reason to be...

Dos hermanos separados, destinados a reencontrarse, sin tener muy claros sus sentimientos, confundiéndolos continuamente, mientras trata de cumplir su sueño con sus cuatro compañeros. Harry, Niall, Liam, Louis y Zayn son cinco chicos, cantantes, que, sin buscarlo, encuentran las que quizás sean sus verdaderos amores. Tal vez no sean más que chicas pasajeras, como pueden ser cualquiera de esas fans que pasan con ellos una agradable noche. Pero ¿qué pasaría si un día Harry encontrara una chica extrañamente familiar? Mucho tardará en descubrir que es alguien verdaderamente importante para él; Ane, su hermana melliza, a la cual separaron de él al igual que a su madre cuando apenas tenían unos años de edad. Eso provocará que nazcan celos de protección y cariño, de amor, que en muchas ocasiones, será mal expresado, confundiéndose con atracción y deseo, llevándolos a incómodas situaciones. Celos, amistad, amor, peleas y muchas sorpresas...

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2. Ojo morado.

--Sí, otra vez yo ¿Me echabas de menos?-dice divertido.

--¿Me estás persiguiendo o eres un acosador?

--¡MADRE DE DIOS!-grita Lucía de repente.


Me giro a verlas y están llorando, pero como si tuvieran cataratas en vez de ojos.


--¿Qué coño os ha dado en la cabeza?-pregunto alucinada.


Me apartan de un empujón y abrazan al tío este como si su vida dependiese de ello.


--Oye, pero no lloréis-dice ahora amable y simpático mientras acaricia sus mejillas.

--Oh Dios mío, oh Dios mío...-susurran las dos aún llorando.

--¿Hola? ¿Qué pasa aquí?-pregunto perdida.

--Oye, ¿qué hay de devolverme mi móvil?-me pregunta con las chicas bajo sus brazos gimoteando.

--Sí, claro, toma-lo saco de mis vaqueros,se lo doy y él me da el mío.


Las chicas nos miran alucinadas, sin poder creérselo.


--He guardado mi número como "Harry rizos sexys Styles"-dice con su chulería natural, pero con una pizca de ternura-llámame si lo necesitas ¿vale?

--No te voy a interrumpir tus actividades...manuales-digo divertida.


Resopla divertido, se aparta con cuidado de las chicas y me coge la cara entre sus manos mirando de cerca con una sonrisa, noto su aliento sobre mis labios.


--¿Cómo te digo que yo no hago esas guarrerías?-me pregunta divertido.

--No, si lo entiendo, tienes pene y manos, las cosas concuerdan-digo riendo.


Se echa hacia atrás riendo.


--Oye, ¿por qué eres la única que no lleva uniforme?-pregunta curioso.

--La directora Gibwolf te va a matar-dice Lu limpiándose las lágrimas.

--No, me dirá que es una advertencia, total, siempre me dice lo mismo-cierro la taquilla-¿De qué se supone que te conocen?-pregunto mirando a Harry.

--Oh Dios, yo no sé para qué te hablo-dice Marta mientras abre su taquilla.


Saca su archivador, repleto de fotos de el grupo ese de niños que le gusta, lo saca y señala varias fotos, de un chico de pelo rizado y...


--Oh, es él-digo alucinada mirando a Marta-¿Eres uno de los chavales esos?-pregunto dirigiéndome a Harry. Él asiente con una sonrisa-¿Por eso se supone que tenía que conocerte?-pregunto.

--Hombre, sería lo normal, pero bueno, da igual-dice con una sonrisa.

--Bueno, me voy a clase, que me toca tecnología-digo haciendo una mueca de desagrado.


Me doy la vuelta y veo como llega el grupito "Popular" del instituto, Brad, el capitán del equipo de fútbol, con Tom y Alex, sus lameculos, y también con Alice, Amber y Jessica, las animadoras, me miran, cuchichean y ríen. Brad se acerca a mí y da un manotazo a mis libros, haciendo que caigan al suelo, con el archivador y el estuche, el cual estaba abierto y se han salido todos los bolígrafos. Resoplo y me agacho despacio.


--Cerebro de chimpancé-susurro mientras cojo un par de bolis y los guardo en el estuche.

--¿Qué has dicho?-pregunta enfadado el aludido girándose hacia mí.

--Nada, nada Brad, que eres genial, muy gracioso-digo forzando una sonrisa, paso de movidas.


Los populares ríen y siguen su camino.


--Eh, recógeselo-oigo la voz grave de Harry.


Me giro y veo como pone una mano en el hombro del capitán del equipo, quien le saca dos cabezas y un cuerpo.


--¿Qué?-dice riendo-por supuesto que no.

--Sí, se lo has tirado, tienes que recogerlo y pedirla perdón.

--¿Qué marginada? ¿Ahora tienes guardaespaldas?-dice divertido Brad.


Cojo mis cosas en silencio.


--Te he hecho una pregunta-dice más cerca de mí.

--Déjala en paz-ordena Harry.

--Alex, Tom-chasquea los dedos y cogen a Harry-te he hecho una pregunta, margi-dice dándome con un dedo en el hombro-¿tienes un guardaespaldas?-me sigue dando hasta que mi espalda queda contra las taquillas-la margi tiene un niñato que la proteja-dice duro, haciendo que note como mis lágrimas se van acumulando en mis ojos-cuando te hable me miras a los ojos-levanta mis cara con brusquedad-oh, vaya, la pequeñina va a llorar-dice cruel.

--¡Te he dicho que la dejes en paz!-dice Harry empujándole.


Brad le mira alucinado y le da un puñetazo en la nariz haciendo que Harry caiga al suelo. En ese momento Marta y Lu, que se habían quedado paralizadas, se tiran a por Brad y caen los tres al suelo.


--¡No le toques un solo pelo!-grita Marta cogiéndole de la camiseta con fuerza.

--¿¡Nos oyes?!-habla Lucía cogiéndole del pelo.

--Chicas, chicas-habla Harry cogiéndolas por la cintura y apartándolas-no más violencia ¿vale? iros a clase, que nosotros vamos a hablar tranquilamente.

--Oh Harry-habla Marta dolida mientras saca un pañuelo-¿te duele?-dice ella poniendo el pañuelo en su nariz que sangra.

--No, tranquila, no pasa nada, gracias-responde Harry cogiendo el pañuelo el pañuelo frenando la sangre-id a clase.


Marta y Lu asienten y se van hacia clase, ya que a ellas las toca otra asignatura.


--¿Estás bien?-pregunta Harry acercándose a mí preocupado.

--No necesito una niñera, sé cuidarme yo sola-digo apretando los dientes sin evitar que esas lágrimas que frenaba salgan.


Ando rápido por el pasillo hasta la única sala que está vacía, la sala de estudio. Entro y veo a un par de empollones que me miran extrañados.


--¡FUERA!-grito haciendo que salgan corriendo.


Cierro la puerta echando el pestillo y me siento en una mesa alejada de la puerta y de las ventanas. Subo las piernas hasta colocarlas en la silla, coloco un brazo sobre mis tobillos para sujetar mis piernas, apoyo la mejilla en las rodillas y dejo que las lágrimas salgan.

Sí, no tengo demasiados amigos ¿y qué? no es necesario que me lo restriegue continuamente...

Se oyen unos toques en la puerta. Hago como que no lo oigo.


--Ane...sé que estás ahí...-habla Harry desde el otro lado-vamos, ábreme, Brad ya se ha ido, no te preocupes.

--Vete-le ordeno.

--No, vamos, quiero saber si estás bien-insiste.


Limpio mis lágrimas con la manga de la camiseta y me levanto, abro la puerta y veo a Harry sonriendo, pero...con un ojo morado.


--Dios mío-susurro-¿estás bien?-asiente con la sonrisa aún en su cara. Acerco mi mano con cuidado a la parte amoratada bajo su ojo.

--Au...-se queja y se aparta con cuidado.

--¿Has dejado que ese gorila te pegue por mi culpa?

--No iba a dejar que pegara a nadie, menos a una chica y mucho menos a ti-dice aún sonriente.


Alarga el brazo, rodea mi cintura y despacio me coloca sobre su pecho, donde escondo mi rostro.


--Lo siento, ha sido mi culpa...-murmuro.

--No ha sido tu culpa, ha sido de él-dice antes de acariciar mi pelo. Aparta con cuidado mi cara para que le mire a los ojos-sigo siendo guapo ¿verdad?-dice divertido-aún así me queda mi perfecta personalidad-eso hace que ría-ahora ve a clase, anda, que te van a regañar.


Miro mi reloj de muñeca. Con toda la tontería de Brad se me ha ido el tiempo.


--Llego quince minutos tarde, no me van a dejar pasar.

--¿Y si digo que ha sido mi culpa?-habla preocupado.

--No, tranquilo, no me entusiasma tecnología-digo riendo.

--¿Entonces qué vas a hacer?

--No he desayunado-digo con una sonrisa.

--¿Vamos a por un café?

--No me gusta el café-digo divertida mientras me separo de él.

--¿Un té?-dice poniendo su brazo para que lo coja.

--Eso mejor-cojo su brazo y vamos fuera del instituto.


Nos da una racha de viento, muy frío, queda una semana para Navidad. Nos acercamos a la cafetería y nos dirigimos al patio del instituto.


--¿Cuánto tiempo te queda?-pregunta pasando el brazo por mi hombros, haciendo que mi cabeza quede a la altura de su hombro.

--Media hora.


Se sienta bajo un árbol enorme y yo entre sus piernas, con mi cabeza apoyada en su firme pecho.


--Así que...cantante-digo dando un sorbo.

--Así es.

--¿Y no tienes giras o algo?

--Sí, pero tenemos un par de semanas por Navidad.


Nos quedamos en silencio unos minutos.


--¿Eres así de egocéntrico siempre?-pregunto colocándome de lado y mirándole.


Él suelta una carcajada.


--Estaba de broma, no soy así-acaricia mi mejilla fría con una de sus manos, que están calientes.

--Ya, ya...-apoyo la cabeza en su pecho.

--Enserio, no soy así-dice con reproche.

--Por si acaso pondré cortinas en mi habitación-digo riendo.

--No soy así-dice serio, cosa que hace que le mire extrañada-no pienses eso de mí.

--Vale, vale-acomodo mi cabeza de nuevo.

--¿Que hay de tus padres? ¿Son tan bordes como tú?-pregunta con algo de humor.

 

Eso hace que me tense.

 

--Solo tengo madre-digo sin más.

--¿Y tu padre?

 

Ante esa pregunta me quedo en silencio, buscando una respuesta, pero la verdad es que yo tampoco sé nada de él

 

--Perdón, no son mis asuntos-se disculpa.

--No, tranquilo, es solo que...no sé nada de él, no sé si nos abandonó a mi y a mi madre, o mi madre fue la que se fue conmigo o si...murió o..nada...

--Vaya, lo siento.

--¿Y los tuyos?-pregunto elevando mi cara-¿Son tan egocéntricos como tú?

--Solo padre-admite-tampoco sé de mi madre, solo lo que mi padre me dice, que me quiere, que ellas nos quieren.

--¿Ellas?-pregunto.

--Sí, no sé a qué se refiere-se encoge de hombros.

--¿Y hermanos?-pregunto de nuevo.

--Ninguno ¿tú?

--Tampoco.

--Estamos los dos solos-digo viendo que nos pasa lo mismo.

--No-niega rotundo, cosa que hace que le mire extrañada-ahora nos tenemos el uno al otro-dice con una sonrisa mientras coloca su mano sobre mejilla de nuevo, haciendo que sonría y que me acurruque en su pecho, sobre su jersey azul marino.


Esta mañana le he conocido, hemos discutido, hemos tirado nuestros móviles por la ventana...es un desconocido, pero algo, un...imán imaginario hace que necesite tenerle cerca.


--¿Eso de que me querías en tu cama...?


Él ríe de nuevo.


--Tampoco hablaba enserio, no me voy acostando con la primera que me encuentre, tengo que quererla-admite.

--¿A mí me quieres?-pregunto nerviosa. Asiente despacio.

--Pero no de esa forma...-acaricia mi pelo.

--Como a una amiga-afirmo.

--Tampoco.

--¿Entonces?-se encoge de hombros.

--No lo sé, más que a una amiga, pero menos que a una novia, no sé-me abraza en su pecho con fuerza haciendo que se vierta un poco de té sobre mi chaqueta beis.

--¡Estúpido!-le grito apartándome-¿¡Qué coño haces?!

--Lo siento, ha sido sin querer.

--Oh, mira mi chaqueta, era nueva...-me quejo.

--Perdón-se disculpa.


Miro mi té, en el vaso, miro a Harry, que me observa preocupado y le vierto el líquido en la cabeza. Me río y él me mira alucinado.


--No habrás sido capaz-dice flipando.

--No sé, ¿te sientes mojado?-pregunto divertida levantándome, dejando los libros en el suelo..

--Sí, sí me siento mojado-dice levantándose también-y ahora serás tú la que lo sientas-dice con una sonrisa mientras destapa su vaso de té.

--Eso será si me pillas-digo saliendo corriendo por el césped.

--Ya verás como sí, ¡te vas a enterar!


Corro y él tras de mí, por todo el patio del instituto, sin ni siquiera rozarme, hasta que oigo el timbre y me detengo de golpe.


--¿Te rindes entonces?-dice agachándose recuperando el aliento.

--No, me tengo que ir a clase, me toca español-digo recogiendo los libros del suelo.

--Ya te pillaré, ya-dice con una sonrisa traviesa.

--Me voy ya, más tarde vemos tu venganza, malote-digo sacándole la lengua.

--No te reirás tanto cuando acabes calada, como yo.


Camina junto a mí hasta la puerta del instituto.


--Nos vemos luego ¿no?-pregunta antes de que entre.

--Claro, te tengo al lado, nos veremos sí o sí-digo divertida.

--Está bien-besa mi mejilla.


Le miro algo sorprendida.


--Vas...a llegar tarde-dice nervioso.


Asiento y me meto rápido por las puerta de cristal transparente del colegio.

Ando por el pasillo con los libros sobre mi pecho, me giro ligeramente y le veo sonriente, manchado en el mismo sitio, mirando como me voy, se despide agitando la mano.

Por ir mirando hacia atrás, choco con una chica más pequeña y tiro sus cosas.


--Perdón, perdón-digo mientras me agacho a recogerlas y veo como Harry se ríe a carcajada limpia, haciendo que se me escape una sonrisa.


Llego a clase, que me toca con Marta y con Lu, a pesar de que Marta sea menor que nosotras, es un pequeño cerebro con patas y en algunas asignaturas está con Lucía y conmigo, dejo mis libros en la mesa de al lado de Marta y me siento con cansancio, después de correr durante media hora, lo normal.


--¿Dónde te has metido?-me pregunta Lulu curiosa.

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