I'll be your life, your voice, your reason to be...

Dos hermanos separados, destinados a reencontrarse, sin tener muy claros sus sentimientos, confundiéndolos continuamente, mientras trata de cumplir su sueño con sus cuatro compañeros. Harry, Niall, Liam, Louis y Zayn son cinco chicos, cantantes, que, sin buscarlo, encuentran las que quizás sean sus verdaderos amores. Tal vez no sean más que chicas pasajeras, como pueden ser cualquiera de esas fans que pasan con ellos una agradable noche. Pero ¿qué pasaría si un día Harry encontrara una chica extrañamente familiar? Mucho tardará en descubrir que es alguien verdaderamente importante para él; Ane, su hermana melliza, a la cual separaron de él al igual que a su madre cuando apenas tenían unos años de edad. Eso provocará que nazcan celos de protección y cariño, de amor, que en muchas ocasiones, será mal expresado, confundiéndose con atracción y deseo, llevándolos a incómodas situaciones. Celos, amistad, amor, peleas y muchas sorpresas...

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23. Canción de amor.

Narra Ane.

Sus ojos verdes, dormidos y confusos se quedan mirando los míos llorosos esperando a que me dé una respuesta.

 

--¿Qué?-pregunta sin más.

--Mi madre...me ha dicho que no podía verte más y...yo...me he ido de casa...pensé que tú...-antes de que termine la frase Harry está cogiendo mis cosas y metiéndolas en su casa-supongo que eso es un sí-digo con una sonrisa.

--Por supuesto-contesta dándome un abrazo con fuerza-Pasa, que hace frío-añade invitándome a entrar.

--Lo dijo el chico que abre la puerta en calzones-digo divertida mientras entro.

--¿Estás llorando?-pregunta cerrando la puerta-¿Qué ha pasado? ¿Te ha hecho algo?

--No, nada, tranquilo-digo con una sonrisa.

 

Él coge mi cara entre sus grandes manos, dejándome ver muy de cerca su preciosa cara mientras él acaricia mis pómulos con sus dedos pulgares para secar los restos de lágrimas mientras me sonríe de esa manera tan perfecta y pura que tiene antes de posar sus labios sobre mi frente con un cariño que me llena por dentro.


--Vamos a dormir, ya verás como mañana lo ves todo mejor-dice mientras me coloca bajo su brazo izquierdo-¡LOUIS!-grita como un verdulero.

--¿¡QUÉ?!-se oye la voz del llamado en el piso de arriba.

--¡BAJA!


Se oye murmurar -más bien maldecir- y se ve a Louis colocándose los pantalones de mala gana.


--Ni mear a gusto se puede en esta casa-refunfuña-Vaya, a estas horas visitas-comenta ciertamente divertida-¿Qué pasa?

--Va a vivir con nosotros-contesta Harry entusiasmado.

--Bueno, si no os molesta...-aclaro sin saber si a Louis le va a hacer gracia que me entrometa en su vida y en su casa.

--¡Claro que no!-contesta éste con el mismo entusiasmo que Harry, espachurrándome entre sus brazos.

--Pues venga, a dormir, mañana ya nos organizamos-habla Harry cogiendo mi maleta con facilidad.

--¿Cómo dormimos?-pregunta Lou-puedes intentar dormir con Harry y sus fabulosos ronquidos-dice divertido.

--Sí, o con los apestosos pies de Louis, como prefieras-contesta Harry riendo.

--Menos mal que os queréis-murmuro con diversión por sus palabras.

--Claro que sí-dicen al unísono, mientras Harry pasa su brazo por los hombros de Louis y éste por la espalda del más alto.

--Podemos dormir juntos-comenta el más bajo-así dejamos que esté tranquila.

--Me parece bien-confirma Harry-Vamos, preciosa-dice con esa sonrisa de dientes rectos y blancos.

 

Ambos dos me cogen de una mano y tiran de mí hasta llegar a la habitación de Harry.

 

--Nuestra casa es tu casa-habla el propietario amable- mi habitación es tu habitación, no mires en el segundo cajón que hay dentro del armario y...nada más, buenas noches-me da un beso en la mejilla y se va hacia la otra habitación.

--¿Por qué no puedo abrir ese cajón?-pregunto divertida a Louis, quien observa cómo Harry se va hasta su habitación.

--Tiene sus cosas...privadas-dice riendo.

 

Por un momento me paro a pensar en a lo que se refiere, pero al segundo me arrepiento ya que lo cojo con rapidez y con ello que sienta mis mejillas sonrojarse ante esa imagen de Harry que llega a mi mente y que tanto me abochorna.

 

--Que asco de chicos-contesto por lo bajo mordiendo mi labio.

--Oh, no, no, no son revistas de chicas ni nada de eso-responde rápidamente-todo lo contrario, es donde guarda las letras de canciones que no quiere que se lean porque le da vergüenza, distintos tipos de notas de cuando se siente mal, como si ese cajón...fuera su diario-explica con una sonrisa.

 

Mis pensamientos cambian radicalmente ante esas palabras y me hallo a mí misma pensando en lo tierno que puede llegar a ser Harry, alguien como él, tan alto y a veces con apariencia tan dura, alguien que tiene la fama, que tiene dinero, que tiene lo que quiera, alguien a quien las cámaras enfocan y con los que las revistan del corazón se ceban y acusan de no tener sentimientos, alguien como él tiene algo tan profundo y tierno como un diario, o al menos algo que se le asemeja.

 

--¡LOUIS TE ESTOY OYENDO!-grita Harry desde la habitación de éste-¡TE VOY A MATAR POR CONTAR MIS COSAS!


Ante eso, tanto Louis como yo reímos.


--Bueno, me voy a dormir si es que no me mata-dice con diversión antes de besar mi mejilla de un movimiento rápido-cualquier cosa estamos allí-añade con una sonrisa señalando con el pulgar la habitación que tiene tras él.

 

 

Asiento con la cabeza y él se mete en su habitación, desde la cual puedo oír a Harry quejarse porque Louis haya contado algo que no quería, pero rápidamente se les olvida ya que dicen no sé qué gilipollez y se echan a reír ambos dos, lo que provoca que yo sonría divertida por su amistad antes de cerrar la puerta de mi nueva y provisional habitación conmigo dentro, encontrándome a mí sola con mi soledad en esta habitación que es igual a la mía, tan solo que a la manera opuesta de en la cual yo solía dormir, que es la que puedo ver desde la ventana, junto con la sombra de mi madre tras las cortinas de la cocina.

Entonces pienso en el motivo por el que estoy aquí y pienso en lo estúpido que es todo; me ha gritado, se ha enfadado conmigo, solo porque me guste estar con Harry, aunque no sea de la manera que ella piensa, aunque tampoco sé de qué manera es, pero tampoco tiene motivos para ponerse de la manera que se ha puesto.

Caigo en que me hallo en la nada, gorroneando la casa de un chico que apenas conozco de hace unas semanas, pero que siento como si siempre hubiera estado conmigo.

Me dejo caer en la cama con esos pensamientos tan nefastos como que no tengo padre, no tengo madre, no tengo familia, no tengo a nadie, estoy completamente sola, y eso es lo que provoca que llore en silencio para no molestar a los chicos, para no sacarles de su felicidad, la cual parece que yo he venido a interrumpir con mi presencia y mis problemas.

Me abrazo mis propias piernas aún tumbada sobre la colcha de la cama, mordiendo mis labios ante el dolor de soledad que siento en mi pecho, cuando una mano acaricia mi hombro y eso hace que me dé la vuelta asustada para poder ver a Harry bajo el reflejo de la luz de la calle, mirándome preocupado, sentado en el borde de la cama.


--¿Estás bien?-pregunta en voz baja.


Niego con la cabeza mordiendo mis labios para no soltar un sollozo que finalmente acaba por salir mientras me abrazo a él con fuerza, y él como respuesta me lo corresponde mientras acaricia mi pelo con con suavidad.


--Venga, no llores más-susurra tranquilo.

--¿Cómo no voy a llorar?-pregunto mientras me coloco a su lado-todo me sale mal...

--Eso no es cierto-contesta muy seguro mientras acaricia mi mejilla.

--Sí que lo es...no tengo a nadie...

--Me tienes a mí-contesta rápidamente mientras coge mi cara con una de sus manos y la eleva hasta que nuestros ojos se encuentran, donde puedo apreciar el profundo y familia verde esmeralda, al tiempo que una pequeña sonrisa dulce y llena de cariño-y a Marta, a Lucía, a Niall, a los chicos, no estás sola-confirma antes de besar mi frente.

--Quiero estar con mi madre-admito aún con las lágrimas cayendo por mis mejillas.

--Y yo...-susurra ciertamente roto.

 

Está claro que yo no me puedo quejar cuando él ni siquiera sabe dónde quién o cómo es su madre, pero aún así él insiste en intentar que yo me sienta mejor.

 

--Venga, duerme-dice acariciando mi espalda.

--No quiero dormir sola-murmuro abrazándole con fuerza, tratando de que no se vaya de mi lado.

--Pues venga-contesta sin más.


Se tumba a un lado de la cama, dejándome el hueco suficiente para mí mientras me mira todavia con esa sonrisa que tanto me tranquiliza y me hace sentir mejor, por lo que yo también sonrío sin poder evitarlo y me tumbo junto a él, colocando mi cabeza sobre su pecho y un brazo rodeando su torso.


--Gracias-murmuro sin apartar mi vista de su rostro.

--No hay de qué-responde antes de darme un beso en la nariz.


Me acomodo con una sonrisa en mi cara para disponerme a dormir y tratar de olvidar todo esto, todo este mal día y pensar en que mañana todo cambiará, aparecerá mi familia, mi madre me permitirá estar con Harry, todo vuelva a estar bien, aunque algo interrumpe esos pensamientos positivos.


--Oye-se oye una voz aguda quejica.


Me separo ligeramente de Harry para darme media vuelta y encontrar a Louis de brazos cruzados con un puchero en sus labios.


--¿Qué pasa?-pregunta Harry con un resoplo.

--No quiero dormir solito-contesta con voz de niño pequeño.

 

Me vuelvo hacia Harry para ver como se lleva la mano a la cara, apretando sus dos dedos en el tabique nasal, como si le estuviera costando todo esto.


--¿No crees que eres mayorcito para dormir solo?-pregunta Hazza algo molesto.

--No-refunfuña Lou-Sal de ahí y ven a dormir conmigo-añade tirando del brazo de Harry.

--Hoy no, Louis-contesta él molesto.

--Por fa, por fa-insiste él-no puedo dormir sin acariciar tus rizos, ya lo sabes.

--Un día de estos se me van a caer de tanto que los tocas ¿Quieres dejarme dormir de una vez? Vete a la cama-le ordena.


Lou nos mira haciendo pucheritos, viéndose realmente adorable, aunque juraría que hasta está llorando de verdad, pero tampoco lo puedo asegurar, ya que Harry se levanta con rapidez y trata de echarle de la habitación por las malas.


--Tío, vamos, vete a la cama ya-dice mientras lo intenta de manera fallida.

--¿Pero qué rayos te pasa?-pregunta Lou confuso-¿Ves dos tetas y ya pierdes el Norte?-pregunta mirándome sin ninguna clase de discrección, haciéndome sentir algo cohibida.

--No es eso y lo sabes, yo quiero a Marta, pero si te digo que quiero dormir y quiero dormir con ella, tú como mi amigo debes irte a tu habitación y dejarme dormir-contesta Harry sin relajar su enfado, yo diría que lo está aumentando.

--Como Niall se entere de lo que pretendes se va a armar una buena-le advierte.

--¡QUE NO QUIERO ESO CON ELLA!-explota Harry-¿¡POR QUÉ NO PUEDES PENSAR QUE ES UNA AMIGA Y PUNTO?!

--Porque no la miras como a una amiga-responde sereno.

--Eso no es cierto...

--Sí que lo es y lo sabes.


Harry se queda callado momentáneamente mirando a Harry con fijación mientras éste le devuelve la mirada desafiante, y mientras tanto yo observo alucinada la escena de algo que nunca me hubiera imaginado. ¿Es que acaso Harry me ve como algo más que como una amiga?Yo sé que así lo hago, porque no le veo como a un amigo, le miro como algo... distinto, pero no sé lo que es exactamente.

Finalmente Harry suspira rendido antes de pedirle a Louis una última vez que se vaya.


--Vete a dormir, Louis.


Éste no aparta la mirada de su amigo, quien finalmente se ve obligado a agachar la cabeza con derrota y puede que vergüenza.


--Tú lo has querido-responde Louis con una sonrisa.


Coge a Harry y no sé como, porque Louis es bastante más pequeño que Harry, y hace que se meta en la cama y seguido va él, quedando los tres metidos en esta cama individual, cosa por la que río por lo bajo tratando de olvidar la escena anterior.

Simplemente me abrazo a Harry y Louis se abraza a mí como si fuéramos amigos de toda la vida y como si no acabara de tener una discusión con Harry.


En medio de la noche, noto como alguien se levanta de mi lado, quitándome así parte del calor que disfrutaba debido a tanta gente en el mismo lugar.

Entreabro un ojo para ver como Harry duerme -y ronca- tranquilamente, por lo que sonrío antes de darme media vuelta y ver cómo Louis sale de la habitación dejando la puerta tras de sí cerrada, cosa que me extraña, ya que ha dado tanta tabarra para estar aquí como para ahora irse, por lo que me levanto del lado de Harry con cuidado de no despertarlo, provocando así su quejido en sueños, antes de que yo le deje arropado y con un beso en la frente, lo cual le tranquiliza y le hace sonreír aún en sus sueños mientras se acurruca.

Salgo de la habitación dejando la puerta tras de mí cerrada y bajo con cuidado las escaleras en busca de Louis, dando con que en el piso de abajo la luz de la cocina está encendida, por lo que me dirijo allí para encontrarme a Louis sentado en una de las sillas que hay en la parte central de la cocina, con los codos apoyados sobre la mesa y su cabeza entre las manos, suspirando con aire cansado y arrepentido.


--¿Ocurre algo?-pregunto desde el marco de la puerta, haciendo que se dé media vuelta sobresaltado para mirarme.

--Que susto...-responde, pero no a mi pregunta.


Sonrío débilmente y camino hasta sentarme a su lado, colocando mi mano en su brazo con dulzura.


--¿Qué pasa? dime-le aliento con amabilidad.


Él me mira algo dudoso, pero en el fondo de esos ojos se puede ver el miedo, la preocupación y el dolor, algo que no me esperaba ver en el chico de las mil sonrisas.

Agacha la mirada antes de suspirar y finalmente responder.


--Yo no quería...-murmura con voz queda.

--¿El qué no querías?-pregunto curiosa y preocupada por esa voz tan dolida.

--Hacerla daño-contesta aún con esa voz dolida, aunque ahora con un añadido cabreado, mientras puedo ver sus puños cerrarse con fuerza sobre la mesa-soy imbécil-añade mientras se levanta de un golpo, por poco no tirando la silla y armando un escádalo.

 

Sale de la cocina murmurando cosas cabreadas, por lo que yo le sigo esperando comprender qué es lo que le ha pasado y por qué le tiene tan dolido y enfadado, aparte de que le quite el sueño de esta manera.

 

--No pensaba, mi cuerpo tomó el control de la situación-parece que me explica, pero yo no lo comprendo, mientras se deja caer en el sofá del salón.

--¿Qué dices Louis?-pregunto perdida mientras me siento (al contrario que él) delicadamente a su lado-¿Hacer daño a quién?

 

Duda por un momento antes de responder sin mirarme a los ojos, en voz baja y aún con los puños apretados, los cuales se aflojan lentamente mientras responde.

 

--A Lucía...

--¿A Lucía?-pregunto alucinada-¿Cómo que la has hecho daño? ¿Aposta? ¿La has pegado?

 

Si nunca me lo he imaginado dolido y triste mucho menos agresivo y mucho menos con una mujer, es algo que en la vida me esperaría de ninguno de ellos.

 

--No fue a propósito-confiesa con la mirada puesta en la mesa baja que hay frente a nosotros-y yo nunca la pegaría-habla serio, esta vez dirigiéndome su mirada gélida y dolida, asustada, como si esas palabras encerraran mucho más de una explicación para esta situación.

--¿Entonces?-pregunto confusa.

--Yo...a ver...-trata de decir, de nuevo con la mirada lejos de mí, antes de resoplar-Yo creo qu-que la quiero-dice en voz casi tan baja que no sé si creerme lo que ha dicho o no.


Louis... Tomlinson -sí, creo que es Tomlinson, porque la verdad no hago mucho caso ni a Marta ni a Lucía cuando me hablan de ellos- la famosa estrella del pop, ruidosa y escandalosa, divertida y a veces infantil, cree haberse enamorado de Lucía, de mi amiga Lucía, de esa que desde hace dos años lleva siguiéndole por todas partes tratando de conocerle solo porque le ama, y ahora... él parece tan dolido que me deja perpleja.


--¿Cómo que la quieres?-pregunto tratando de sacr más información.

--Sí, que la quiero, que la necesito...-habla aún en esa voz baja-No sé que me pasa...-admite confuso.

--¿Por eso estabais tan raros en el hospital?-pregunto con todas mis buenas intenciones, pero él tan solo niega con la cabeza.

--L-lo hicimos...-murmura.

--¿Que hicisteis...qué?-pregunto sin entender.

 

Su mirada vuelve a mí y puedo sentir sus ojos azules clavarse en los míos, dudosos y asustados, transmitiéndome infinidad de cosas, pero sobre todo, haciéndome saber la respuesta a mi pregunta.

El amor. Eso fue lo que hicieron. Por eso estaban tan extraños en el hospital. Se entregaron el uno al otro... Pero eso no explica el comportamiento de Louis.


--Oh...vale...-admito asintiendo con la cabeza.


Él vuelve la mirada a la mesita suspirando antes de hablar de nuevo. Parece que no le gusta hablar de sí mismo y mucho menos mirando a la otra persona a la cara.


--No la gustó-admite con una voz temblorosa y asustada que hace que se me encoja el corazón por la pena que transmite-la hice daño...pero tampoco me dejaba que me alejase...-explica frustrado y confundido-No me ha dicho nada desde entonces y...no sé qué hacer...

 

La sala se queda en silencio por unos momentos, en los cuales yo pienso en lo increíblemente tierno que puede llegar a ser un hombre aunque no lo quiera mostrar, al tiempo de todo lo que una persona puede ocultar, mientras que él tan solo mira hacia cualquier parte suspirando dolido.

 

--Habla con ella-respondo sin más.

--¿Y qué la digo?-pregunta asustado-¿Y cómo lo hago?

--Dile...lo que sientes por ella.

--No puedo...-admite mordiéndose el labio inferior con nerviosismo-me da vergüenza...


De nuevo, otra faceta de Louis que no me esperaba encontrar; la vergonzosa.

No le conozco demasiado, pero la vergüenza no era algo que le atribuyera, no mucho menos, siempre que le he visto parecía tan despreocupado y divertido, tan expontáneo y extrovertido, pero realmente puede pasar vergüenza, y parece que sus sentimientos y cómo expresarlos hacia alguien que le importa es algo que le causa mucho, pese a que sea capaz de cantar cosas preciosas frente a un público de miles de personas.

Entonces doy con la clave.


--¿Y una canción?

 

Me mira confuso y claramente extrañado, con sus cejas fruncidas en una expresión que parece preguntarme si le estoy escuchando y sé de lo que me está hablando.


--Cántale una canción, una que expresa lo que sientes, eso sí que puedes hacerlo.


Se queda unos minutos en silencio, con el ceño fruncido supongo que pensando en las posibilidades de mi idea, pero yo sé que es una de las mejores maneras en las que alguien como él podría expresarse a alguien como Lucía.


--Supongo que eso valdrá-admite con un humor completamente cambiado-Supogno que le pediré ayuda a Niall... o tal vez le robe una a Harry-añade con algo de diversión y una de sus sonrisas que tanto enamoran a tantas personas en todo el mundo-Gracias-admite antes de darme un fuerte abrazo que me pilla desprevenida, pero que le devuelvo encantada

--No hay de qué.


Volvemos a la habitación, donde Harry sigue durmiendo sin haberse enterado de nada y junto a él paso tranquila el resto de la noche, o almenos de lo que yo me entero, ya que Harry me hace sentir tranquila y segura, como cuando estaba entre los brazos de mi madre de pequeña después de una caída o una pesadilla. El sentimiento que transmite Harry aún dormido es el mismo.

Cuando despierto lo hago al ser presente de una discusión.


--¡Es mi canción!-replica Harry.

--¡Déjamela!

--¡Que no! ¡Es mía!

 

Harry y Louis tiran de un par de folios, cada uno de un lado, discutiendo por lo que parece una canción, la que me supongo que Louis necesita para cantar a Lucía, pero parece que Harry no está muy por la labor de prestársela.

La discusión finaliza cuando los folios se rajan y cada uno de los chicos cae al suelo con un trozo en la mano.

 

--¡Mira lo que has hecho! ¡Era mi canción!-grita enfadado Harry arrancando de la mano de Louis la otra mitad para tratar de recomponerla-Mi canción...-añade mirando los folios ya inservibles entre sus manos.

--Lo siento...-contesta Lou cabizbajo y claramente arrepentido-Yo solo...la necesitaba...

--¿Para qué?-pregunta Harry con el ceño fruncido aún por haber perdido su canción.

--Se la quiero cantar a Lucía...-admite Lou en voz baja.


Harry cambia su ceño fruncido mirando la canción destrozada a mirarle con perplejidad, antes de sonreír enternecido y amable acercándose a él para ayudarle a levantar del suelo-


--Habérmelo dicho antes-dice pasando un brazo por sus hombros-te propongo otra cosa, hermano, te puedo ayudar a hacer una tú mismo, que seguro que le gustará más...-añade sonriente.


Me dan unos buenos días rápidamente antes de irse corriendo para preparar la canción de Lucía, y yo simplemente niego con la cabeza al ver lo idiotas y tiernos que pueden llegar a ser.

Decido levantarme e ir a desayunar algo, lo que me hace recordar que voy a tner que pagarles algo si sigo viviendo aquí, porque una cosa es que tengan mucho dinero y esas cosas, y otra muy distinta es que pueda gorronearles solo porque sean tan atentos conmigo.

Según pongo un pie en el último escalón en el piso de abajo, llaman al timbre, por lo que me apresuro a abrir la puerta para que los chicos no se distraigan y sigan con la cancíon de amor.

Al hacerlo alguien me recibe entre lágrimas y con un fuerte abrazo.


--¡Menos mal que estás bien!-exclama la mujer que me dio la vida-No me hagas esto más...por favor...-me pide entre lágrimas

--¿Me vas a dejar estar con Harry?-pregunto simplemente, alejándome de ella.

--No puedo-admite con voz quebrada.

--Pues me quedaré aquí, lo siento-digo muy convencida, cruzándome de brazos.

--¡No! por favor-me suplica.

--¡Dime una razón!-la digo cabreada-¡Solo dímelo!


Ella tan solo resopla antes de cogerme de la mano y sacarme de allí sin yo quererlo, por lo que al llegar al recibidor de casa me detengo zafándome de su agarre con molestia.


--¿¡ME VAS A DAR UNA EXPLICACIÓN DE POR QUÉ NO PUEDO ESTAR CON ÉL O NO?!


Ella me mira con la boca ligermante abierta por la sorpresa, aún con lágrimas en el rostro que hacen sentirme culpable, porque pese a todo sigue siendo mi madre y la quiero, pero no voy a permitir que me aleje de Harry, no puedo, simplemente no la voy a dejar.

Mamá me retira la mirada negando con la cabeza, lo cual me irrita más si cabe.


--¡DÍMELO! ¡DIME POR QUÉ NO PUEDO QUERERLE!-chillo ya harta de todo esto.

--¡PORQUE ES TU HERMANO!

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