I'll be your life, your voice, your reason to be...

Dos hermanos separados, destinados a reencontrarse, sin tener muy claros sus sentimientos, confundiéndolos continuamente, mientras trata de cumplir su sueño con sus cuatro compañeros. Harry, Niall, Liam, Louis y Zayn son cinco chicos, cantantes, que, sin buscarlo, encuentran las que quizás sean sus verdaderos amores. Tal vez no sean más que chicas pasajeras, como pueden ser cualquiera de esas fans que pasan con ellos una agradable noche. Pero ¿qué pasaría si un día Harry encontrara una chica extrañamente familiar? Mucho tardará en descubrir que es alguien verdaderamente importante para él; Ane, su hermana melliza, a la cual separaron de él al igual que a su madre cuando apenas tenían unos años de edad. Eso provocará que nazcan celos de protección y cariño, de amor, que en muchas ocasiones, será mal expresado, confundiéndose con atracción y deseo, llevándolos a incómodas situaciones. Celos, amistad, amor, peleas y muchas sorpresas...

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7. Amores no comparables.

Narra Niall.

Tendría que sentir una enorme felicidad al oír un "yo a ti también" o porque me hubiera besado, o como mi corazón se rompe al ser rechazado, pero lo único que noto es como vomita en mis zapatos. Ella levanta la cabeza mirándome a los ojos arrepentida y vuelve a agacharse a devolver, noto como sus piernas flaquean y la cojo por la cintura antes de que se caiga. Coloco su cintura apoyada sobre la mía, para que no se caiga y con mi otra mano recojo su pelo para que no se lo manche.


--¡ANE!-grita Harry desde la puerta de su casa-¿¡ESTÁS BIEN?!


Esta se recompone, aunque no sea mucho y consigue mantenerse en pie más o menos. Harry echa a correr tambaleándose como...como lo que está, borracho perdido, con la consecuencia de que resbala y se cae al suelo, no puedo evitar reír y Ane estalla casi cayéndose de la risa. El caído también ríe, pero se levanta y llega hasta nosotros.


--¿Te encuentras bien?-pregunta aún riendo.

--Sí, sí-responde ella riendo-¿y tú?

--Bien, es que no sé que ha pasado que de repente el suelo se ha movido y claro me he caído-explica tan tranquilo.


Y de repente, Harry la coge de la cintura, me la quita y se besan. No un pico, un beso pequeño, de estos que a veces les dan las madres a sus hijos, no, no, un beso, un morreo como se suele decir, se están comiendo la boca en mis narices y...lo único que quiero es...llorar, dejarme caer al suelo, pegar a Harry y...seguir llorando...Ella no es que se niegue, al contrario, pasa los brazos por el cuello de él y este la abraza con fuerza de la cintura.


--Mañana nos vemos-dice ella cuando se despegan.

--Claro-dice él con una sonrisa antes de darle otro beso, esta vez más corto y se abrazan con fuerza-adiós-acaricia su mejilla con dulzura-adiós tío-dice con una sonrisa apartándose de ella.


Se mete en su casa aún andando no demasiado bien. Ane va a echar un paso y con esos tacones que lleva casi se mata, la cojo por los pelos.


--Uy, cómo se mueve esto¿no?-dice mirando el suelo extrañada.

--Sí, será eso-digo con un nudo en la garganta intentando no llorar-te acompaño a la puerta antes de que te caigas.


La cojo en brazos y mientras andamos hasta la puerta de su casa acaricia mi cuello con un dedo, haciendo que mi piel se erice por completo.

Llamo como puedo a la puerta y me abre una mujer que se parece, increíblemente a Harry, creo que he bebido sin querer o algo así porque no es normal.


--¡¿Qué la pasa?!-pregunta asustada acariciando la cara de su hija con ansiedad.

--Nada, ha...bebido un poco-explico nervioso.

--¿Bebido?-pregunta asombrada.

--Sí, creo que se encuentra un poco mal.

--Cosas de jóvenes-dice resoplando. Me mira avergonzada-perdón, lo siento, trae, no la cargues-dice mientras intenta cogerla de mis brazos pero no creo que pueda con ella.

--No se preocupe, la llevo a su cuarto.

--No hace falta, ya me las apañaré-insiste.

--De verdad que no me importa.

--Está bien, pasa por favor-dice abriendo un hueco para que pueda pasar.


Entro en la casa y me indica por unas escaleras a la vez que las sube.


--Dígame qué habitación es y la dejo, no se preocupe, váyase a dormir o...no sé-digo para que no se moleste la mujer en subir y bajar a estas horas.

--Que rico-dice con una sonrisa haciendo que mis mejillas enrojezcan-¿eres su...novio?-pregunta curiosa.

--No, no, solo...su amigo-digo dolido.


Ella asiente con la cabeza.


--Segunda puerta a la derecha-dice indicándome con la mano.

--Está bien, la dejo y me voy, no quiero molestar.

--No te preocupes, no molestas, al contrario, te agradezco que la hayas traído-dice amable.


Subo las escaleras y entro en la habitación que me ha indicado.


--Niall-dice ella según pongo un pie en su cuarto.

--¿Qué?-susurro.

--Tengo que ir al baño-dice divertida.

--Sí, perdón-la dejo en suelo.


Y al igual que antes cae al suelo, pero esta vez se pone a reír. La quito sus zapatos para que haya menos caídas, la ayudo a que se levante y veo como se mete en el baño de su habitación, dándose en el marco de la puerta y dejando esta abierta, veo como se choca con la pared del baño. Madre mía como está...


--¿Estás bien?-pregunto cogiéndola de los hombros.

--Sí, pero me hago pis-dice riendo.


La dejo frente al inodoro con intenciones de salir dejando la puerta cerrada, se agacha y veo como se balancea, se abre la cabeza, lo que digo.


--¿Puedes?-pregunto sujetándola.

--¡No! ¡El suelo se mueve! ¡Y me hago mucho pis!-se queja.

--El suelo no se mueve, eres tú-digo con una sonrisa.

--Ains, que me hago pis-dice como una niña pequeña.

--Pues...hazlo, ¿Yo qué quieres que le haga?-digo divertido.

--No puedo, todo se mueve-dice mientras coloca un brazo en la pared-¡Ayúdame!-se queja.

--¿Que te ayude? ¿Cómo quieres que te ayude?-pregunto alucinado.

--No sé, ayúdame-dice con voz quejica-que me hago pis-insiste.


Resoplo ¿Pero qué quiere que haga? ¿Cómo la voy a ayudar a hacer pis? No lo entiendo...Como no quiera que...


--Ah, no, no-digo indignado-no, nunca.

--Pues me hago pis encima, tú sabrás-dice divertida.

--No seas niña ¿eh? por favor.

--¿Pero no ves que todo me da vueltas? ¡No puedo!

--Mañana me vas a matar-digo resoplando.

--Mañana tendré suerte si me acuerdo de cómo he llegado a casa-dice riendo.


Entonces...no recordará lo que la he dicho...que la he dicho que la quiero, que me ha vomitado encima...que...ha besado a Harry, no recordará nada por completo...


--Mierda-murmuro.


Ella me mira con extrañeza.


--Que no-sentencio.


--Está bien-dice mientras se mueve como puede hasta que se queda parada en medio del cuarto de baño.

--¿Qué haces?

--De momento nada, en unos segundo vaciar mi vejiga ¿por?-dice divertida.

--Dios mío...-resoplo de nuevo-yo no me hago cargo de que me quieras matar mañana-digo mientras la cojo y la sitúo donde estaba antes-ay Dios, que yo no puedo hacer eso-digo notando como me pongo cada vez más rojo. Ella estalla a reír.

--Pareces...pareces un tomate-dice riendo-ay...enserio...que no me aguanto-dice entre risas.

--Madre de Dios...-susurro.


No puedo creer que vaya a hacer esto, si fuera otra situación, pues me resultaría normal, pero tener que quitarla la ropa para que pueda mear porque está borracha perdida y no puede ni agacharse, es que me parece...lo nunca visto, es que no creo que le haya pasado a nadie en el mundo, he hecho algo malo y Dios me ha castigado o el karma o yo qué sé...

Meto las manos temblando bajo su vestido, sin tener que ver nada y pinzo con mis dedos los lados de su ropa interior, las bajo hasta que quedan por sus rodillas y ella directamente se sienta, mejor dicho, se deja caer en el inodoro. Suena como las cataratas del Niágara, ella sola se ríe. Madre mía lo que hace el alcohol...

Ella sola consigue colocarse la ropa y llegar al lavabo, se lava las manos y se va dando tumbos hasta la cama, donde se deja caer, y desde donde me mira divertida.


--Bueno, me voy-digo como puedo. Creo que no he pasado más vergüenza en mi vida.

--No, espera-dice antes de que salga por la puerta de su habitación-cógeme el pijama, por favor-me pide.

--Claro...¿Dónde está?

--Creo que en ese cajón-señala uno que ella tiene al lado. La miro extrañado-está lejos-dice riendo.


Me acerco al cajón y se lo paso, antes de que me dé cuenta me coge de la mano.


--¿No te quedas?-me pregunta triste.

--No, no puedo quedarme a dormir.

--Nadie dijo nada de dormir-dice con una sonrisa mientras trata de quitarme los pantalones.

--¡Eh! ¡No! ¡Para quieta!-la ordeno en susurros.

--No quiero parar-dice enfurruñada-¿por qué no me puedes querer?-dice triste.

--A ver, si yo te quiero-la explico poniéndome de rodillas para mirarla mejor a la cara-eres tú la que está besándose con Harry.

--Pero no es lo mismo-dice con voz quebrada-no son amores comparables.

--Mira, estás bebida, completamente, has besado a Harry, me acabas de hacer medio desnudarte, así que mañana hablamos ¿vale?

--¡No!-dice mientras se abraza a mi cuello con fuerza-no quiero que te vayas...

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