Jugando con fuego (Hot) (One Direction)

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  • Publicado: 9 ene 2014
  • Actualizado: 20 mar 2014
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NIkki nunca creyó en el amor, siempre lo vio como una pérdida de tiempo cuyo único fin era lastimar a las personas, pero ¿Qué pasaría si de un momento a otro se presenta una propuesta que no puede negar? ¿Y si en ese mismo instante aparece otro chico que le mueve el piso? Imagínate si tuvieras que elegir entre esos dos Chicos... y para completar que sean completamente opuestos… ¿Qué harías? ¿Arriesgarías tu opinión con el chico "correcto" o continuaras como hasta ahora solo disfrutando de la vida? ¿O acaso hay otra posibilidad? ¿Y si no todo es tan fácil como parece? ¿Qué pasaría si se complicarán las cosas? ¿Harry? Ó ¿Liam? Y Nikki... ¿A quién elegirías? *** Antes que nada aclarar que es una adaptación, y la autora me ha dado todos los derecho para publicarla.

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2. Capítulo 2: La apuesta

El viaje fue como todos los días, Lou puso la música a todo volumen e íbamos cantando a todo volumen y entre risas, no podía negar que me encantaba pasar el rato con ellos, pero muchas veces sentía que estorbaba, por suerte está Niall para esos momentos incómodos y salía en mi rescate.

-Llegamos- me anunció Lou provocando que lo mirara como si eso fuera lo más obvio, él simplemente rodó los ojos y ayudo a salir del auto a Ele.

-A veces son demasiado… novelescos- comente bajándome del auto.

-No, yo soy un romántico- me respondió obteniendo que diera vuelta los ojos.

-Oh no- protesté al ver a los dos amigos de Louis, Zayn un chico morocho, ojos marrones, estatura normal, un jopo en el pelo, y un aire misterioso, a decir verdad él no me caía tan mal, pero tampoco teníamos tanta relación, él era algo callado y yo también, nunca habíamos entrado en confianza y eso que nos conocíamos hacia prácticamente diez años, él era muy cerrado y pocas veces lo había visto abierto a conocer personas, quizás solo cuando estaba pasado de copas, en sí éramos bastantes parecidos, a mí tampoco me gusta mucho socializar con cualquiera, aunque cuando tenía confianza con alguien era otra persona. Luego estaba Harry, un castaño de melena muy revuelta llena de rulos, unos grandes ojos verdes, que no puedo mentir, eran muy lindos, también tenía una gran sonrisa súper blanca, como siempre su postura galante creyéndose el rey del mundo, todo en otras palabras un idiota, mujeriego, sin cerebro que lo único que le gustaba era estar con chicas, todo un patán, que tengo que soportar hace trece años, todo un martirio; desde que lo conocía había sido igual, aunque tampoco había perdido mucho tiempo en conocerlo ni interesándome en él, para mí siempre fue un chico igual a todo los demás, un Don Juan que quería estar con cuanta mujer conociera, no era para mí, simplemente lo aguantaba cuando era sumamente necesario y no me quedaba de otra.

-Hola Zayn, estúpido- le saludé al verlos acercarse, el morocho naturalmente me hizo un gesto con la mano a modo de saludo y el castaño como era usual me miró con su mirada insinuadora, su sonrisa seductora y su postura conquistadora, no lo podía negar era un ligador desde la punta del pelo hasta los pies, algo que seguramente ya le era casi innato. 

-Hola hermosa- me dijo provocando que rodara los ojos y suspirada cansada mientras la pareja se reía de mi.

-Me voy, no los aguanto más- les anuncié tomando mi mochila.

-Mira que no muerdo- me anunció Harry a lo que completamente ignore al ver a un rubio apareciéndose en el aparcamiento de la universidad, rápidamente mi mal humor desapareció y fue remplazado por una sonrisa.

-Oye, a mí no me saludas así- me reclamó el castaño.

-Tú tienes novia, chau- le contesté corriendo hacia el rubio.

-Niall- salté a sus brazos, mi amigo era un rubio, bastante alto, algo que me hacía notar todo los días, ojos color océano, demasiado lindos, una sonrisa con brackets, sin duda muchos pensaríamos que somos novios, pero la realidad era que no, nunca había pasado nada entre nosotros, y nunca iría a pasar, nos queríamos demasiado para arruinarlo.

-Enana, ¿Por qué tanta emoción?- me dijo recibiéndome en sus brazos

-Me salvaste de ese idiota- le agradecí besando su mejilla.

-Dominique, debemos entrar ya sonó la campana- me anunció el castaño provocando que lo mirara con la peor mirada que poseía, había cometido el error más grande de su vida, de un empujón lo arrincone contra un auto le advertí apretando sus testículos con mi mano.

-Me vuelves a llamar así y juro que te los corto- le fijé muy seria y con el tono más odioso que pude emitir; odiaba ese nombre, mis padres no estaban en sus cabales cuando me lo pusieron, nunca en la vida me gusto, desde pequeña golpeaba a cada uno que me llamaba de esa forma, yo era Nikki, simplemente Nikki, y Harry se aprovechaba de eso cada vez que podía.

-Si querías tocarme simplemente lo hubieras dicho- me susurro seductoramente en mi oído provocando que lo apretara más.

-Conmigo no, nene- le anuncié para luego soltarlo y retirarme hacia mi salón con Niall, lamentablemente Harry tenia la misma edad que yo y era mi compañero, no me quedaba otra que soportarlo cada día en clase, aguantar sus estúpidos comentarios y a todas las idiotas que babeaban por él como si fuera un dios griego, por favor era lindo pero ni para tanto.

 

Las clases pasaron tan aburridas como siempre, si no fuera por los chistes de Niall podría jurar que me dormiría, todo era un completo embole, solo contaba los minutos para el almuerzo, la profesora me tenia harta con toda aquella mezcla de números, nunca en mi vida había sido buena en las matemáticas y este año se había vuelto peor, era casi seguro que quedaría a examen, aunque en verdad no entendía que hacían las matemáticas en mi carrera, yo quería ser médica forense, para qué me servirían los endemoniados limites, las estúpidas derivadas y la odiosa álgebra en mi opinión para nada, los muertos no tienen idea de todas esas cosas.

-Nikki, ¿vamos?- me quitó de mis pensamientos Niall, al parecer había sonado la campana y yo  ni siquiera la había escuchado.

-Sí, ¿Comemos en aquí o nos vamos a algún otro lugar?- inquirí tomando mis cosas.

-No, vamos aquí, si otra vez nos escapamos tendremos problemas- me anunció provocando que rodara los ojos.

-Claro, ahora eres el chico perfecto que huye de los problemas- me burlé dirigiéndome al comedor de la universidad.

-Chicos por aquí- nos llamó la voz de Ele, se encontraba en una mesa no muy lejos de nosotros era inútil ignorarlos, tendría que soportar todo el almuerzo a los "amiguitos" de Louis, no quedaba de otra.

-Vamos- dije algo desganada a mi rubio.

-Ni que fueran tan malos- me comentó tomando una bandeja llena de comida antes de de caminar rumbo a los chicos.

-Contigo no, pero el idiota me coquetea cada vez que puede, y me molesta mucho- argumente.

-Hola- saludó amablemente Niall mientras yo me sentaba lo más lejos de un castaño, ya tenía suficiente con aguantarlo en las clases.

-¿Quieres ir al shopping hoy?- me invitó Ele con su usual cara compradora, sabía lo que tramaba.

-Ni lo pienses, no me comprare ropa de "chicas" como dices tú, así estoy bien- le detuve sus planes.

-Ya aguante mucho tiempo que te veas así, hace algunos años no era tan así, cada vez empeoras más- me indicó.

-No, lo que paso es que antes tú no te fijabas alguien te distaría - le contradije señalando a Lou.

-¿No puedes estar una semana aunque sea vestida como una chica normal?- me preguntó.

-¿Y tú no puedes dejar de hablar de moda?- contraataqué.

-¿Están apostando?- indagó Harry ganándose un golpe de Louis por meterse en donde nadie lo llamaba y por supuesto creando la intriga en mi hermosa y diabólica mente.

-¿Apostamos?- la incité con mi mirada traviesa, amaba jugar, y esto sería algo muy entretenido, técnicamente puedo acomodar mi vestuario a uno más apretando pero igual, ella tiene que dejar de hablar y había que se le haría muy complicado, amaba la moda, trabajaba con ello como modelo.

-Claro, una semana entera vestida como una chica normal, estoy segura que nunca más vestirás así- me contestó demasiado seguro.

-Primero veremos cuanto aguantas- me burlé.

-Nikki, ¿te das cuenta de lo que estás haciendo?- me preguntó Louis.

-Sí, solo será una semana, podré soportarlo- le aseguré.

-Nunca te he visto con una pollera si quiera- me comentó provocando que pusiera cara de asco, siempre me habían parecido muy incomodas.

-Se pueden usar pantalones ¿verdad?- cuestionó hacia la castaña.

-Ya veremos- me respondió con una sonrisa traviesa, no había pensado en eso quizás no sería tan fácil como pensaba.

-Cambiando de tema, ¿hoy iremos de fiesta?- interrumpió Harry.

-Claro Hazza, ¿verdad Nikki?- inquirió el castaño mirándome a mí.

-Claro, será la mejor de todas- traté de fingir gran emoción.

-Tú también vienes Niall ¿no?- intervino Ele.

-No te contestará, está comiendo, y si va a ir, pero tenemos practica hasta las diez- le anuncié.

-¿Sigues con el fútbol?- indagó Zayn hablándome por primera vez en el día.

-Sí, ¿Qué te ríes?- le pregunté con mi peor mirada al castaño con rulos que comenzó a reírse.

-No puedo creer que todavía te tengan en el equipo, eres una chica en un cuadro de varones- me dijo provocando que me pusiera roja de furia y que él recibiera la advertencia de mi amigo.

-¿Qué problema tienes tú? ¿No puedes aceptar que juegue mil veces mejor que tú? Eres un idiota- le respondí bastante alterada levantándome de la mesa, ese chico era demasiado machista y me ponía los pelos de punta.

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