La cruz celta

Eli es una adolescente como cuanquier otra, salvo porque algo asombroso le esta apunto de pasar cuando su madre le traiga de regalo, un collar con una cruz celta.

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1. Unico capitulo

“Los Celtas”. Ese era el tema de su trabajo de Historia para subir nota,  ya que no se le daba bien la materia y tenía que aprobarla para pasar de curso. La profesora de historia lo había elegido especialmente para ella. <<Genial>> pensó. No hacía ni una hora que había empezado a buscar información y ya estaba harta…. Era todo muy confuso… y no entendía nada de la información que buscaba, a parte de que estaba aún medio dormida por el hecho de que eran las 7 de la mañana, y su mente  estaba algo confusa entre el sueño y la realidad.  De repente, oyó como la puerta de la casa se abría y cerraba acompañada de una voz familiar.

¡Eli, ya he regresado! - dijo su madre, que había ido dos días a Galicia por asuntos del trabajo. Hola mamá- contestó la hija- ¿cómo te ha ido? Muy bien cielo, hasta tuve tiempo libre para hacer un poco de turismo e ir de compras. Por cierto, te he traído un recuerdo.- concluyó sonriente mientras le tendía una cajita muy bien envuelta. Eli la miró impaciente. ¡Gracias mamá!- dijo abrazándola.

Rompió el abrazo para que su madre pudiera darse una ducha y cambiarse, ya que el viaje la había dejado algo acalorada. Mientras, Eli se puso a abrir su regalo. Pero ¿que era aquello? ¡No se lo podía creer! ¡Era un collar con una cruz Celta! Era de plata, parecía antiguo y muy delicado.

¡Gracias mamá! no hacía falta que la compraras… – Dijo alzando la voz para que su madre, que estaba en la habitación contigua, pudiera oírla. ¿Te gusta? – dijo su madre alzando también la voz - Me pareció una buena idea ya que estás haciendo un trabajo sobre los Celtas. ¿A que es muy bonito?

 Eli miró el colgante de nuevo, y la verdad es que sí, era precioso, además al mirarlo más detenidamente, observó que parecía como que tuviera grabado unas escrituras extrañas en un idioma desconocido…

¿De dónde lo has sacado mamá, dónde lo compraste?- preguntó la adolescente intrigada. ¡En una tienda de antigüedades… era un poco caro pero  me gustó tanto que no pude resistirme a comprarlo, y como por alguna razón no pude dejar de pensar en esa cruz desde que la vi, al final la compré! - hizo una pausa- ¡además pensé que te quedaría bien! – gritó su madre desde la ducha.

Eli  seguía mirando el colgante, sentía la necesidad de ponérselo… y sin preguntarse por qué, se lo puso.

Tan pronto como la cruz rozó la piel de su pecho, empezó a brillar haciendo que un haz de luz envolviera a la chica alzándola del suelo. Eli estaba tan asustada que la voz no le salía de la garganta, aunque tampoco le dio tiempo a gritar, porque todo su alrededor empezó a desvanecerse.

¡¿QUÉ ESTA PASANDO?! - pregunto la chica histérica mientras flotaba en medio de la nada, con el cuerpo suspendido en el aire, moviéndose como si fuera un pez fuera del agua. Desesperadamente intentó tocar el suelo otra vez con los pies. Pero el suelo ya no estaba allí, había desaparecido. Entonces todo a su alrededor se volvió oscuro.  Estaba muy asustada, no podía dejar de gritar y llorar pataleando como si fuera una niña pequeña. Pero eso es totalmente comprensible ¿quién no se asustaría en su situación?

De pronto todo a su alrededor empezó a cobrar forma y se encontró flotando en medio de una especie de torbellino de luz  arcoíris.  Estaba lleno de estrellas y de relojes de todo tipo que hacían “tic, tac” sin parar y a todo volumen.  Había relojes grandes y pequeños, de cuco, que hacían “cucú, cucú”, digitales  que gritaban como despertadores “bibibibip, bibibibip”, de madera que hacían “clack, clack” e incluso de arena. Aquel estruendo la alteró aun más, haciendo que soltara unos gritos descomunales a la vez que se movía torpemente, para intentar mantener el poco equilibrio que le quedaba, pues ya no sabía si estaba del derecho o del revés… Aquellas luces la estaban cegando un poco así que no podía procesar con exactitud todo lo que veía, que eran muchas cosas, ni todo lo que sentía, que era un pánico aterrador, pero lo peor fué que al final del torbellino vió un gran agujero negro… ¡e iba directa hacia allí! Intentó alejarse de él moviéndose como si estuviera en el agua, intentó no caer en aquel agujero, pero ya era demasiado tarde. De repente se oyeron doce campanadas, como si estuviera al lado de una catedral, y la corriente de luz empezó a tener más fuerza,  haciendo que cayera irremediablemente dentro del agujero negro, que la engulló mientras ella gritaba asustada:

¡¡¡No, no, ayuda!!!- pero como era de esperar nadie la ayudó. A su alrededor se hizo el silencio. Había caído sumida de nuevo en la oscuridad.

******

Despertó tirada en un bosque, o al menos eso le parecía. Estaba ya anocheciendo y eso que se había levantado temprano… ¿cuántas horas había estado en ese maldito torbellino? Miró su reloj, aún marcaba las siete de la mañana… pero se había parado <<Que raro es todo esto>> pensó. <<Ya sé, seguro que es un sueño. Cerraré con fuerza los ojos y así me despertaré>> Al acto hizo lo que acababa de pensar, y estuvo unos minutos en silencio, sintiendo la brisa sobre su piel y oyendo pasar el viento entre las ramas de los arboles, pero ella no podía disfrutar de todo esto, pues estaba demasiado preocupada. Se le encogió el corazón  al abrir los ojos porque  todo seguía igual.

No puede ser…- dijo la chica en voz alta- ¡estoy en un bosque de verdad!- de repente, oyó un crujido… parecía como si alguien hubiera pisado una rama.  Provenía justo de detrás de ella.

Se levantó asustada y se giró lentamente, como si estuviera en una película de miedo << ¿No estoy sola?>> pensó. Lo que vió la dejó aún más desconcertada de lo que estaba. Eran unos niños de pelo oscuro y ojos claros que la miraban fijamente, acompañados de una mujer joven de igual aspecto. Vestían unos ropajes extraños y a Eli le sonaban de algo… Dijeron unas palabras en un idioma también extraño y se empezaron a acercar a la adolescente. Eli reculó unos pasos, pero entonces el collar volvió a brillar dejando a la mujer y a los niños tan maravillados, que a continuación le hicieron una reverencia. Eli aún un tanto cegada por la luz que había emitido el collar pensó extrañada << ¿pero que hacen, a quién se arrodillan?>>. Al aclarársele la visión, se giró nuevamente esperando ver a alguien, pero entonces se dió cuenta de que la reverencia se la habían hecho a ella. << Esto cada vez es más extraño>> pensó de nuevo.

¿Quién sois? - dijo de pronto la mujer- ¿cómo es que habéis descendido de las alturas? Yo estaba… -no le dio tiempo a decir nada más. <<Espera, ¿cómo es que ahora entiendo su idioma? Y>> pensó <<¿porque dice que “descendí de las alturas”?>>- Yo… soy Eli.- logró balbucir tímidamente. Eli… extraño nombre…-dijo la mujer, para luego girarse y coger a los niños. Entonces, mientras avanzaba, lentamente, se dirigió hacia Eli para decir- por favor, ¡sígame! la llevaré al poblado.

Eli cada vez entendía menos ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado allí? ¿Quién era esa mujer? ¿Porque antes no la entendía y después de que brillara el collar si? y ¿porque la trataba de usted si solo tenía quince años? Todas esas preguntas se apoderaron de la mente de Eli durante todo el camino, hasta que llegaron al “poblado”. 

*****

La gente la miraba mucho ¿por qué sería? Eli se sonrojó un poco y siguió andando detrás de la joven mujer. <<¿Será por mi aspecto?>> pensó y por supuesto tenía razón, en aquel poblado no vestían tejanos y una camiseta como la gente de su ciudad. Seguía pensando que aquellos ropajes le sonaban de algo… pero no sabía de qué… miro las casas del pueblo esa forma de construcción… Entonces una pequeña lucecita se encendió en su mente ¡No podía ser! Miró a la mujer, que había entrado en una casa mayor que las demás…Todo encajaba… pero no podía ser… esas casas ese paisaje… los había visto en fotos… aunque era mucho más rural aun podía reconocerlo. ¡Estaba en la antigua Britania!  Aquel paisaje lo había visto en un documental hacia poco…aunque no sabía dónde estaba ella exactamente… seguramente se encontraba en el s. II-III a. C la Edad de Hierro, una época de guerra contra los romanos por el territorio. ¿Cómo sabia todo aquello? Muy sencillo, lo había visto todo hacía unas horas.  Pues ellos… ¡Eran los Celtas!

¡Estaba alucinando! Ella que no creía en la fantasía, ella que no conocía el mundo, ni era nadie especial, ella que era una chica normal y corriente sin destacar en nada… ¡había hecho un viaje en el espacio tiempo! Y aún le costaba creerlo. Todo parecía fruto de su extraña imaginación, de un sueño fantástico… pero estaba allí y esa era la realidad.

Increíble…-susurró para sí misma. Entonces se percató de algo. La gente del poblado se le estaban acercando… y hacían cosas muy raras… le estiraban la camiseta, le pellizcaban el pantalón, le acariciaban el pelo y todos decían boquiabiertos - “Ooooh”- ni que fuera para tanto… solo era ropa…. O al menos  para ella lo era,  aunque viendo esas túnicas raras que vestían tampoco  era tan raro que se sorprendieran, pensó.

De repente un hombre salió de la gran casa, acompañado de la mujer, iban cogidos de la mano… << ¿serán pareja?>> se pregunto la chica.

¡Atención pueblo! - dijo el hombre. Todos se giraron hacia él dejándola tranquila – hoy es un gran día para nosotros,- continuó- un dios ha venido a visitarnos para darnos su bendición- << ¿Ah sí? ¿y donde esta ese dios?>> pensó. Eli se preguntaba por qué no lo había visto… A estas alturas ya creía en cualquier cosa, incluso en la hadas del bosque. Pero jamás se hubiera imaginado lo que pasó a continuación… – bienvenida seas…- << ¿Anda es mujer? que ganas de conocerla>>. ¡Pensó ilusionada.- ¡diosa Eli!- << ¿QUÉ?>> gritó su mente <<como que... ¿yo una diosa? Creo que en este pueblo beben más de la cuenta…>> Entonces toda la gente del pueblo se arrodillo ante ella. Ante eso el “jefe” gritó – ¡haremos un gran festín en su honor, y todos estáis invitados!-La gente se alzó gritando alegremente, exclamando alabanzas hacia su jefe y su mujer… vitoreando y saltando felices. Todos empezaron  a moverse, tenían que preparar todo, para el banquete de esa noche. Se dividieron en dos grupos: los hombres, prepararían la cena y las mujeres “vestirían” a la diosa. << ¿vestirme a mí? No gracias estoy bien como estoy>> eso intentó decir mientras empezaba a retroceder lentamente, pero las mujeres del pueblo la rodearon  y se abalanzaron sobre ella llevándola a la casa del jefe acompañadas de la “jefa”. 

Entre todas le quitaron la ropa, un poco a la fuerza, pues Eli se estaba asustando, hasta que vió a la “jefa” venir con algo entre las manos, una túnica que recordaba a la que llevaban los druidas… comprendió y se dejo hacer. Guardaron la antigua ropa de Eli,  y arreglaron la nueva ropa que vestía: Le pusieron una la túnica blanca y flores en el pelo, de adorno, haciendo una trenza con su hermoso y largo cabello castaño e incluso le pusieron algunas joyas. Aun así Eli no se quitaría sus deportivas, pues los zapatos que le habían traído no la convencían. Alguien entro en la casa acompañado de la “jefa”, era un anciano de larga cabellera y barba canosa. Se presentó  a Eli como el druida del pueblo y  le dio la bienvenida muy cordialmente y hasta le hizo una reverencia.

*****

Llegó la noche  y todo estaba preparado. En medio del pueblo habían situado una gran mesa para que estuvieran todos juntos. Había de todo, aunque la mayoría eran  comidas “extrañas” para Eli. En aquella mesa había animales “cocinados a la antigua” y era un tanto desagradable, pero olía de maravilla. Pero tanto le rugía la tripa que no estaba para hacer miramientos, además de que no había comido casi nada durante todo el día. Eli se sentó entre el druida y los jefes del poblado, ya que había iniciado amistad con ellos y era con los que más había tratado. Y así empezó el banquete. Hubo muchas risas y alabanzas, cuentos y mitos, acertijos e historias de batallas, pues los celtas eran un pueblo guerrero valiente e intrépido. Aunque seguía preguntarse qué grupo celta seria… Ya que estos guerreros no vivían todos juntos, vivían divididos en distintos grupos con distintas costumbres y nombres, y algunas cosas en común.  De vez en cuanto hasta había guerras entre ellos, por ver quién era el más fuerte, o quien se quedaba con las tierras del otro. Algo un tanto primitivo. Pero también tenían muchas cosas buenas, pues en algunas cosas estaban bastante adelantados como en el trato con la mujer. La mujer celta tenía los mismos derechos que un hombre, hasta podía ir a batallas, tener varios maridos y ser jefa.

Después del largo banquete hubo música y bailes.  Eli aprendió los bailes típicos de los celtas y se lo pasó muy bien. Todos a pesar de ser algo rudos eran buenos y amables. Cada vez le caían mejor esos celtas. ¿Quien se hubiera imaginado que un pueblo guerrero pudiera ser tan encantador? Aquella noche lo pasaron muy bien, fue una gran fiesta, una gran celebración y una  de las mejores noches que la adolescente había vivido jamás... Estuvieron festejando hasta muy tarde y al amanecer se fueron  todos a dormir.

El pueblo despertó al mediodía, e inmediatamente se pusieron a hacer sus tareas correspondientes: los niños y niñas jugaban, los hombres y algunas mujeres fueron  a cazar y el resto se encargaban de tareas domésticas, vigilar los niños o ir a buscar agua al rio.

Eli pasó el día acompañada de la “jefa”, que se llamaba Alda, que significa la más hermosa y el druida,  que se llamaba Quinn, que significa sabio. Muchos aldeanos también se presentaron, algunos tenían nombres que se conservan hasta la actualidad  y  algunos, nombres tan complicados, que casi resultaba imposible pronunciarlos.  Al menos para  Eli así era. Alda y el druida Quinn le enseñaron todo lo que sabían, la cultura de los Celtas, su historia, las batallas que habían librado contra otros poblados, la lucha interminable contra los romanos por la tierra y sus causas, su arte, sus figuras,  sus dioses y sus historias, las leyendas, los héroes que habían existido… (Supuestamente), la variedad de la vegetación y la naturaleza que había, los animales… hasta le explicaron sus creencias y sus secretos. Quien hubiera dicho que en aquel extraño viaje Eli aprendería todo eso y más. Todo se lo iba anotando mentalmente, pues todo le serviría para el trabajo de Historia… si es que conseguía volver claro… pero en aquel momento Eli no se preocupaba por eso. Estaba demasiado ocupada con sus nuevos amigos. Pero entonces se le cruzó por la mente este pensamiento “¿y si el collar era el desencadenante de su viaje?” Al analizarlo se volvió algo obvio y entonces se preguntó << ¿y si en él también se encuentra el secreto para volver a casa?>> la idea no la dejaba en paz así que decidió preguntar a sus amigos si sabían algo sobre el collar y sus extrañas escrituras… total por probar no perdía nada. Así, aunque le daba pena interrumpir la explicación sobre la religión y los dioses, que Quinn parecía tan animado en explicar, decidió preguntar ya…

Entonces…- dijo Eli mostrando su collar que estaba descansando entre sus manos y haciendo que Quinn y Alda se giraran y lo observaran detenidamente- ¿me podéis decir que es lo que pone aquí… esto que está escrito?- y les acercó aún más el collar. ¿Hay escritos en tu cruz celta?...- pegunto el druida extrañado.  …eso no se hace desde hace mucho tiempo…- siguió la jefa- déjanos ver- concluyó. Eli les dio el collar.

Ambos se concentraron y al cabo de un rato, eterno para Eli, asintieron y dijeron respectivamente:

Esta lengua es de las más antiguas….- dijo el druida. Es el lenguaje de los dioses- siguió Alda ¿Y que es lo que pone?-preguntó la adolescente alucinada.

Ambos adultos volvieron a mirarse, para luego volver a observar a la joven y dijeron a la vez:

Aquí pone “la hija de la diosa Cerridwenn.”

Después de un gran silencio, la joven Eli y sus nuevos amigos  regresaron al poblado. << ¿Cerridwen…?>> pensó Eli… << ¿y esa quién es?>> Pero eso no se atrevió a preguntarlo… porque si no sería demasiado obvio que no era una diosa, y eso sería descubrirse y a lo mejor le caería un castigo por ello… Aunque no le gustaba engañarles decidió cerrar la boca y no decir nada…<< bueno después de todo no les estoy engañando yo del todo… ellos lo pensaron sin que yo dijera nada… es solo una mentira a medias… ¿no?>> pensó para no sentirse tan culpable.

De camino le preguntaron a Eli ¿cómo es que no entendía el lenguaje de los dioses si ella lo era?

 Es que en el viaje perdí un poco la memoria y la noción del tiempo- respondió con gran agilidad mental, para que no la descubrieran.

Eli estaba confusa, pues nada le parecía tener sentido. Su madre le había traído aquel regalo de Galicia, en Galicia había habido celtas en el pasado eso ya lo sabía de antes y tenía sentido pero… ¿era una casualidad que aquel collar hubiera caído en sus manos o era el destino? ¿En verdad era ella especial o solo era una chica con una suerte extraña? ¿En verdad existían esos dioses o solo eran mitos y leyendas? ¿En verdad estaba ella allí o al cabo de unas horas despertaría de ese sueño en su casa? ¿Era ella en verdad una elegida o solo estaba en las consecuencias de un capricho de su madre? ¿Si su madre no hubiera comprado aquel collar otro alguien lo habría hecho? ¿Le hubiera pasado lo mismo? Las preguntas acechaban a la joven muchacha y ninguna parecía tener respuesta. Aquella tarde hasta que se fue a dormir Eli estuvo dándole vueltas y entonces cuando estaba a punto de conciliar el sueño pensó ¿y si eso no era así?  ¿Y si era en verdad una elegida?  Miró su collar y entonces todo se volvió claro ante ella,  ella estaba destinada desde que su madre había ido a Galicia o a lo mejor desde que allí en aquel momento, pues su madre le contó que se obsesionó con aquel collar, sintió la necesidad de comprarlo y no había podido explicar racionalmente porque… y ella… su profesora le hizo hacer aquel trabajo sobre los celtas y por eso su madre también le compró el collar en parte… pero ella tenía dificultades en historia desde siempre... Y además se sintió embrujada cuando tuvo el collar entre sus manos y se lo puso… pues sintió una necesidad inexplicable de ponérselo y fue cuando viajó a través del espacio tiempo… ese collar la había transportado allí, eso significaba que tenía algún poder pero alguien tendría que haberlo creado… ¿quién lo habría hecho y porque le había tocado a ella? ¿Que tenía que hacer en aquel lugar y en aquel tiempo? ¿Tenía una misión de verdad o solo eran meras suposiciones alimentadas por el afán humano de ser única y especial? Finalmente después de darle tantas vueltas con la cabeza, la adolescente quedo sumida en el mundo de los sueños… y alguien la estaba esperando allí.

*****

Estaba dormida con los ojos cerrados. Rodeada de oscuridad y entonces la oyó…-“Eli” << ¿quién es?>> -“Eli” - <<¿Quién me llama?>> preguntó la chica en el mundo de los sueños.- “soy yo Eli”- dijo la voz en tono maternal- “abre los ojos…”-. Una luz cálida se adueñó de ella y obediente, al acto, abrió los ojos. Se encontraba de nuevo en el bosque donde había aparecido, ¿había salido de la casa sin querer? pensó la joven Eli extrañada. Entonces se pellizcó, no sintió nada.

¿Estoy soñando?- preguntó en voz alta, en aquel extraño bosque, pues era distinto a como lo recordaba, era como mas fantasmal… se notaba energía en el aire, como frio y calor al  mismo tiempo. A su alrededor aparecieron fantasmas  y espectros que se le acercaban y se alejaban uno tras otro. Algunos, pero, la ignoraban y otros la rodeaban y danzaban a su alrededor. También había cuervos que se posaban en los arboles, simplemente, vigilándola. “Eli”- dijo la voz fantasmal y apareció de la nada una ancianita de pelo blanquecino, vestida con una túnica blanca y una manta que la cubría y rodeada de luz.- “Hola pequeña, ha pasado mucho tiempo… cuanto has crecido...” ¿Pero qué…? -dijo Eli sobresaltada. No tuvo tiempo a decir nada mas ya qua la anciana volvió a brillar cegándola. Eli tuvo que cubrirse con los brazos. Esa luz parecía como de otro mundo. De entre la luz surgió una hermosa  doncella de cabellos un tanto rojizos, como las hojas de algunos árboles en otoño. ¿esa era la misma anciana de antes o era otra persona? Se pregunto Eli, pues a esas alturas ya esperaba cualquier cosa…- ¿Quién eres tú?- preguntó la adolescente después de descubrirse.   “¿Qué quién soy?”- dijo la bella joven – “hay que ver esta chiquilla mía”- dijo entre risas, para volver a brillar y esta vez apareció una mujer << Así que si eran la misma persona…>> pensó Eli- “yo soy tu madre”- concluyo la hermosa mujer sonriente ¿¿QUÉ??- gritó la adolescente alucinando- ¡Eso es imposible, yo ya tengo una madre! además ¿cómo es que puedes transformarte y evolucionar ¿que eres? ¿un  “Pokémon”?- soltó la chica con burla pues eso de que le mintieran y le tomaran el pelo la mosqueaba.   “No me hables así jovencita, que me partes el corazón” – dijo la mujer dolida- “te digo la verdad, mi verdad aunque es normal que no recuerdes nada, ha pasado mucho tiempo…”- Eli se estaba perdiendo… no entendía nada. Miró a la mujer esperando que se explicara y esta suspiró para luego proseguir.- “soy tu madre es la verdad, aunque  no te llevé en el vientre, fue Mora quien lo hizo” ¿Cómo sabes el nombre de mi madre?- dijo la chica, que estaba a punto de darle algo.  “Lo sé porqué yo lo sé todo.  Soy Cerridwenn , diosa lunar, de la sabiduría, de la inspiración, de la creatividad, de la adivinación y de la magia- recitaba la diosa como si fuera un poema – También soy la diosa patrona de los ciclos de la vida, la muerte y el renacimiento - Eli abrió la boca, y los ojos de par en par completamente alucinada. La diosa rió – “Cierra la boca cielo o te entraran moscas” . Creo que necesito sentarme…- dijo la chica mareada.  Entonces la hermosa mujer se sentó a su lado y comenzó a contarle la verdad. Toda la verdad.

Le dijo a Eli que ella era la reencarnación de Crearwys, su única hija, la más hermosa del mundo, que murió asesinada por los romanos cuando fue transportada al mundo humano a coger una de las hierbas para hacer la poción de la sabiduría de su madre… Esta se desoló completamente y por eso decidió hacer renacer a su hija, pero tuvo que ser muchos siglos después, ya que en el mundo de los muertos no permitían resucitar a alguien así como así y también había la condición de que tenía que reencarnarse en humana… por eso ella, Cerridween, quería a Eli como si fuera su propia hija, ya que en parte lo era. Eli tardó en asimilarlo, pero en vista de que la diosa lo estaba diciendo con gran convicción se lo creyó. Así que ella era hija de una diosa al fin y al a cabo <<interesante…>> Pensó.

Entonces… - dijo Eli- ¿para qué me hiciste venir aquí? Es decir si siempre me has visto entiendo que quisieras estar conmigo pero enviarme a través del espacio tiempo ¿no es  excesivo?... ¡porque fuiste tú! ¿verdad? la que hizo el collar y le dió poder, digo…- dijo Eli esperando que su deducción fuera correcta. “Ay qué lista es mi niña”- dijo la diosa mientras abrazaba a la adolescente- “ Sabía que eras lista  y que llegarías a esa conclusión por ti misma, se nota que eres mi hija, y sabia que me lo preguntarías. Por algo soy la diosa de la sabiduría.” – Hizo una pausa y se dispuso a contarle todo- “resulta que mañana al amanecer los romanos atacarán el poblado en el que te hospedas y lo arrasaran. Solo tú puedes impedir que lo hagan”- concluyó tranquilamente, como si decir las cosas en el último momento fuera lo más normal del mundo…. ¿¿QUÉ??- estalló la hija- ¿pero cómo me dices eso tan tranquila? ¡que faltan tan solo unas horas para el amanecer! “Cielo… soy una mujer ocupada, soy una diosa muy atareada he venido en cuanto he podido” – dijo la diosa apenada ¿Y ahora qué hago? ¿Cómo hago para impedir lo que pasará? – dijo la chica levantándose yendo de un lado para otro- ¡mama ayúdame!- gritó la chica al borde de la histeria “Lo siento cariño. No te lo puedo decir no se nos está permitido explicar el futuro a los mortales…va contra las normas” - dijo agachando la cabeza ¡Genial!- grito Eli con ironía llevándose las manos a la cabeza dramáticamente– ¡van  a morir todos y no podré impedirlo!- entonces la madre tiró de ella y la abrazó. Tranquila mi niña - dijo sonriente  mientras la abrazaba - no te lo puedo decir… pero si te lo puedo mostrar...-Y de la nada apareció un caldero, contenía la pócima de la sabiduría. La diosa hizo aparecer una copa, la llenó de la pócima y se la hizo beber a su hija mientras pronunciaba estas palabras- buena suerte hija mía…. Buenas suerte…

La diosa se desvaneció como el humo  y todo a su alrededor se sumó a ella haciendo que de nuevo una brillante luz cegara a  la joven Eli.

*****

La muchacha se despertó, se levanto de golpe  y cogió un tambor de la sala. Salió de la casa del jefe, que es donde dormía, y lo hizo resonar por todo el pueblo despertándo a todos. Quedaban tres horas para ser atacados. Se lo contó todo a los celtas.  Bueno casi todo… Les conto el sueño y el ataque, que sería dentro de unas horas (suprimiendo el resultado de la batalla, por respeto  a las reglas, y lo de que ella no sabía que era hija de la diosa Cerridwenn). El pueblo se preparó a tiempo, los ancianos y los niños se escondieron en las montañas mientras que el resto cogió las armas y se pintaron para librar la batalla. Había un grupo celta que se pintaba para la batalla… ¿cómo se llamaban? << ¡A si! “¡Los Pictos!”>> pensó Eli.

  El pueblo fue hacia el valle, desde allí batallarían mejor, pues se necesitaba pasar por ese valle para llegar al poblado. Los romanos aparecieron en el horizonte. Eran muchos, e iban armados hasta los dientes, con caballos y todo. Cada vez la adolescente lo veía menos claro… pero los celtas eran fuertes y plantaron cara duramente con orgullo. Ambos tenían caballos y guerreros a pie, era una batalla épica, y sangrienta, como las de las películas aunque allí todo era en vivo. Eli iba montada en un caballo blanco, y contemplaba la batalla desde última fila. Gracias a la poción veía todo y a todos. Podía vigilar a cada guerrero celta para socorrerlo si era necesario… aunque aún no estaba segura de cómo entrar en esa masacre sin salir mal parada. A su lado estaban Quinn y Alda.  Que batallaban también, pues los romanos habían logrado llegar hasta la última fila de guerreros, se habían mezclado completamente y cada vez resultaba más difícil observarles. El jefe también estaba luchando más adelante, así que Eli quedó desprotegida.  Un soldado romano empezó a correr hacia ella y entonces la chica sintió muchísimo miedo y se echó a temblar. Entonces pensó que era una suerte que en su educación hubiera aprendido hípica y esgrima anteriormente. Todo era tan increíble… parecía que estuviera todo conectado…Ella llevaba tan solo una espada para protegerse aunque no sabía si la utilizaría… no quería herir a nadie, pero  la aterraba que la hirieran.  Además tenía que vigilar a todos para que no sufrieran bajas. No podía luchar… no sabía de eso... El soldado seguía acercándose… Nadie podía impedírselo, nadie podía acudir a su rescate así que hizo lo que tenía que hacer… que era muy peligroso.  El caballo empezó a correr, por orden de Eli,  en dirección a  aquel soldado que se le acercaba también a caballo. Parecía ser de los cabecillas de aquellos romanos. Haría exactamente lo que le mostro du madre. Aunque le daba mucho miedo. Chocaron las espadas y saltaron chispas, Eli temblaba como un flan y a pesar de su poca fuerza pudo resistir la primera estocada y como ella no llevaba tanto peso, sus movimientos eran más rápidos que los del soldado, así que lo desarmó con un grácil movimiento, y lo hizo caer del caballo. Entonces  al ser consciente de que todos los celtas iban cayendo uno tras otro, y que sus amigos no podían más, reunió toda su fuerza, levantó el puño en alto con su collar en él y gritó.

¡¡¡QUE EL PODER DE LA CRUZ CELTA CAIGA SOBRE EL ENEMIGO!!!- De repente la cruz resplandeció y una luz plateada en forma de rayos atacó a los romanos haciéndoles huir y logrando que los celtas ganaran la batalla.  Cuando hubieron huido todos los romanos la cruz resplandeció de nuevo, con una luz cálida y dulce que curó a todo los heridos  y los llenó de nuevo de vida.

Todos se alegraron y celebraron otra fiesta en honor a Eli, comieron y bebieron, bailaron y cantaron, pero Eli sintió que había llegado la hora… así que se despidió de sus nuevos amigos con lágrimas en los ojos. Abrazos, llantos y dulces sonrisas despidieron a la Adolescente.-  gracias celtas, gracias… mama- susurro Eli entre lágrimas. Y entonces la luz plateada la volvió a rodear dulcemente haciéndola desparecer de aquel lugar y volvió a través del espacio tiempo a la actualidad. Apareció justo cuando su madre salía de la ducha.

 Y bien Eli ¿qué te han parecido los Celtas?- dijo la mujer mientras se secaba el pelo con una toalla, ajena a todo lo que había sucedido, pues para ella solo había pasado un instante. La verdad mamá… ¡me han gustado mucho!- respondió la adolescente con lágrimas en los ojos. Aquel día algo cambió dentro de Eli, que ya sabía cómo sería su vida a partir de ese entonces.

*****

Más adelante Eli entregó un gran trabajo, por el que le dieron un diez. Logró todos sus objetivos, pues gracias a ese viaje espaciotemporal empezó a gustarle la Historia, tanto… que se terminó convirtiendo en historiadora. La gente la conocía por su amable sonrisa, su buen  y valiente corazón y por el seudónimo con el que ella siempre firmaba sus escritos: “La cruz celta.”

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