Klaine - En sus ojos me encontré - PauCriss

Klaine
Esta historia tiene escenas sexuales, lenguaje ofensivo y violencia. Pero sobre todo tiene amor.
Aquí la historia está un poco revuelta, es decir, Kurt es el más varonil, Blaine también pero bueno, cuando la lean me entenderán.
Prepárense para vivir ésta historia con estos dos chicos.
(ATENCIÓN: Si eres homofóbico no leas esta novela)
Los personajes no me pertenecen.
Una novela original de PauCriss o Pau Escalante.
Todos los derechos reservados ©.



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3. Capítulo 2: ¿Quién es él?

(Narra Blaine)

Desperté rodeado por un brazo, por un momento estuve confundido, tenía un leve dolor de cabeza pero no era para tanto. Me levanté ya que el calor de la sábana era un tanto insoportable. Abrí las cortinas y luego la ventana, estaba soleado pero con un aire muy fresco; Perfecto para mí. Me volteé y vi a Kurt dormido, se veía muy lindo. Me puse una sudadera azul y unos shorts negros. Era un poco tarde, las 10am. Me dirigí a la cocina para ver a las amas de llaves preparando el desayuno.

-Buen día señoritas- Las saludé con una sonrisa. Quedaron un poco confundidas al ver un acto amable de mi parte.

Me senté en la mesa de desayuno. Las amas de llaves seguían con su expresión de confusión al entregarme el plato y escucharme decir:

-Gracias- Les sonreí de nuevo.

Al terminar mi desayuno llevé por primera vez mis trastes sucios a la cocina y los lavé.

 

Me senté en el sillón de la sala de entretenimiento. Puse un canal de cocina, Iron Chef America, me encantaba ese programa. Escuché unos pasos, rápidamente le cambié al canal de lucha libre, WWE.

-Oh perdón Blaine; Ya me voy- Finn se vio un poco decepcionado al ver que yo estaba utilizando la habitación.

-No Finn, ven… Si quieres podemos ver la tele juntos; como hermanos normales.- Di unas palmadas al sillón para que se sentara.

Su mirada se iluminó y corrió a sentarse junto a mí.

-¿Qué quieres ver?- Le pasé el control remoto.

-¿Estás bien?- Preguntó Finn más confundido que de costumbre.

-Si ¿Por qué lo dices?- Me confundí.

-Te noto amable-

-Entonces… ¿Quieres que sea grosero?-

-No, no, así estás mejor- Rió.

Vimos la televisión dos horas, era Sábado y no teníamos nada que hacer. Ya eran las 12.00pm y no había visto a Kurt.

Yo estaba sentado en mi cama pensando en lo que hice ayer, no recordaba mucho, sólo que tomé pero no tanto para quedar borracho. Llevé mi mano a mi cabeza, me lastimé, la herida que me hicieron ayer no fue muy grande pero si dolía bastante. Kurt me cuidó, y yo no le agradecí. Todos tienen razón, soy el idiota más idiota de California.

Hago el intento de ser buena persona pero tuve un pasado que me lo impide, no soy agradecido, no soy amable, soy un rebelde, pero tengo buenos sentimientos muy, muy pero muy en el fondo. Fui criado por mi papá y por sus galaxias de mujeres. Soy igual a él, por eso mi mamá se separó de él y me dejó aquí, por ser su reflejo. Es hora de cambiar, o por lo menos lo intentaré.

Me dirigí a la habitación de Kurt para agradecerle sus cuidados. No lo encontré. Bajé de nuevo a la cocina. Ahí estaba platicando con un ama de llaves. No… Estaba coqueteando con el ama de llaves.

-Kurt- pronuncié frío. Él volteó a donde yo estaba. Me dejó ver la sonrisa coqueta del ama de llaves hacia él. Ya estaba más que enojado pero lo disimulé.

-¿Si Señor Anderson?-

-Gracias por lo de anoche- el ama de llaves quedó boquiabierta al escuchar eso.

-Ah, Mari, es que llegó algo ebrio y le ayudé a subir- le explicó Kurt.

-Ah ya- ella dijo.

-De nada- volvió a mí.

-Sí, bueno eso era todo, me largo para dejarlos solos- Subí las escaleras de dos en dos escalones, ya habían notado mi cara enojada.

Mientras subía logré escuchar a Kurt decir:

-¿En qué estábamos?-

Bien eso era todo, intento ser amable y lo encuentro coqueteando con el ama de llaves.

 

(Narra Kurt)

Estaba platicando con el ama de llaves cuando Blaine llegó, parecía muy contento y no era intencional arruinárselo pero quería ver que sentía que no le fuera tan cortés. Si se molesto mucho. Al menos eso pude notar.

 

Ya era noche, las 9:20pm exactamente, los pequeños ya estaban dormidos, hoy los saqué a pasear justo después del incidente de Blaine para que él no se descargara su enojo en ellos. Fue un día muy divertido, fuimos al parque del fraccionamiento. Jugamos

Los niños terminaron muy cansados y se durmieron a las 8:30pm. Ahora yo me dirigía a dormir, muy temprano para mi costumbre de insomnio, pero jugar pelota 3 horas seguidas no fue bonito.

Subí a mi habitación, me estaba cambiando cuando de repente se abre la puerta.

-¡¿Qué rayos?!- traté de cubrirme con mis jeans.

-¡Ah!- Unos ojos muy abiertos gritaron y cerró la puerta.

Cuando terminé de cambiarme le invité a pasar a la persona.

-Pase- dije en voz alta.

-Si- entró Blaine, de costumbre, no da las gracias, tal vez mañana y haga otro escándalo.

-Kurt…. Vine a disculparme- Blaine estaba nervioso.

-¿Por qué? ¿Por el escándalo que hiciste hoy?- Imité a una novia enojada cruzando los brazos y alzando una ceja.

Blaine rió.

-Sí, lo siento, no entiendo por qué me puse de esa forma- Se rascó el cuello avergonzado.

Algo en mi dio un chispazo. Sentí como una punzada al corazón. Realmente me puse sensible al verlo así, no parece del tipo de chicos que se arrepiente de lo que hace.

-Por idiota- dije y reí.

Por un segundo pensé que Blaine me golpearía porque levantó el puño en señal amenazante pero se detuvo y rió también.

-Tienes razón- Agachó la cabeza sonriendo.

La distancia entre los dos se iba acortando, no entiendo por qué. No sabía si yo me estaba moviendo hacia él o él hacia mí. Sentía su mirada chocar con la mía, sus ojos estaban vidriosos.

Rápidamente reaccionó él y se alejó, yo quedé confundido, ¿por qué estábamos tan cerca? Mi mente se volvió un mar sin agua cuando nuestras miradas chocaron.

-En fin, eso era todo. Gracias Kurt- Puso otra expresión extraña, como si estuviera confundido pero a la vez feliz.

-A usted Señor Anderson- le abrí la puerta

-Llámame Blaine- Me guiñó el ojo.

Blaine se retiró de la habitación y yo caí en la cama. Estaba pensando. Sonriendo.  Tenía un montón de dudas.

Primera duda: ¿Por qué se acercó tanto?

Segunda duda: ¿Por qué se acordó de lo que pasó anoche?

Tercera duda: ¿Por qué se enfadó tanto al verme a mí y a Marie coqueteando?

Cuarta duda: ¿Cómo le hicieron esa herida en la cabeza?

Empezaba a pensar que Blaine es gay, y el moño que traía cuando le abrí la puerta ayer me hace sospechar aún más. Aún me pregunto como recuerda lo que pasó en la noche que llegó ebrio. La herida aún no tengo idea de que le pudo haber pasado.

Tanto pensar me dio sueño. Me quedé dormido.

(Narra Blaine)

No puedo creer lo que estaba a punto de hacer. Estaba por besar a Kurt.

Kurt es heterosexual. Lo demostró hoy con Marie, me da rabia pensar lo que estaban platicando; Por qué tan sonrientes.

Tuve mi oportunidad y la desperdicié. Seguro ya está sospechando si soy gay.

Me cambié y me acosté en mi cama. Extrañaba a Kurt junto a mí. Apenas si sé cómo se llama y ya estoy enamorado de él. Es ridículo, lo sé.

 

Me levanté a las 2am con dolor de cabeza, soñé con Kurt. Soñé que él me decía que no se podía porque no era gay y cosas así.

Salí de mi habitación con rumbo a la habitación de Kurt. Estaba dormido, había un payaso persiguiéndome (¿?¡!) Bueno esto estaba raro.

Un impulso hizo que saltara a la cama de Kurt, él despertó con ojos más oscuros de lo normal y con una sonrisa seductora. Ahora sí, ya no entiendo que pasa.

Kurt apretó sus labios contra los míos. Fuerte. Sus labios estaban húmedos. Muy húmedos. Cuando nos quedamos sin aire, respiramos y él empezó a deshacerse de mi playera. De repente su rostro se convirtió en el de Sebastian, mi ex novio. Salté del susto.

Desperté.

Fue sólo un sueño.

Estaba sudado, tenía un fuerte dolor de cabeza. Me levanté a las 3am. Fui al baño, me lavé la cara con agua. No entiendo si era una  pesadilla o algo bueno.

Salí del baño y me dirigí hacia la habitación de Kurt.

(Narra Kurt)

Desperté a las 2am, creo que escuché a alguien decir mi nombre pero me dio igual.

Saqué mi celular y me puse a jugar Pac-Man. Si no puedes contra el insomnio, disfruta la noche.

Unos segundos después apagué mi celular porque escuché pasos por el corredor. Por un momento me asusté pero luego recordé que mucha gente vive aquí, así que podía ser uno de ellos yendo a la cocina o por ahí.

Escuché el rechinido de mi puerta abrirse. Me quedé quieto por un momento pero luego fingí que estaba durmiendo.

Abrí un poco los ojos en dirección a la puerta. Blaine. ¿Qué hacía aquí? ¿Acaso es sonámbulo?

Blaine empezó a hablar.

-Ay Kurt… ¿Cómo puedes ser tú?- suspiró.

¿A qué se refería? ¿Cómo podía ser yo de qué?

-Quisiera decirte tantas cosas… Ni yo mismo me entiendo, no sé lo qué me pasa.- siguió. ¿Acaso le gustaba? ¿Por qué actuaba tan raro?, se revolvió el cabello. Su cabello chino, sin todo el gel que se ponía por el día lo hacía ver muy guapo.

Ya me había quedado claro que Blaine es gay, y bueno… Yo pienso      que es muy, muy atractivo.

Blaine se acercó cada vez más, podía sentirlo. Podía sentir su respiración en mi cuello, me quedé rígido por un momento.

-Descansa- susurró poniendo su nariz suavemente en mi cuello. Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Depositó un suave beso en mi cuello, de esos que uno no se da cuenta que te lo dan a menos de que estés concentrado en la persona que te lo da.

El ambiente se empezó a poner pesado. Me estaba dando calor.  

Una parte de mi quería voltearse y atacar sus perfectos labios, pero otra decía “auto control Kurt”.

Blaine se alejó pero yo seguía rígido, en un mar de pensamientos. Juro que podía seguir sintiendo su respiración, que esa sensación hacía que arqueara mi espalda.

Cuando se retiró de a habitación volví a la realidad. Sinceramente les diré que este chico es bipolar. Primero me trata como la mierda misma del WC y luego parece estar enamorado y amable. No entiendo pero en mi vida no cabe la mínima posibilidad de estar con alguien como él. Soy heterosexual y así me quedaré.

 

A la mañana desperté muy descansado, muy raro para mi caso de insomnio. El Sol apenas se estaba elevando. Sus rayos dorados empezaban a abrazarme pero no podía evitar que me lastimaran los ojos.

Me levanté y fui directo al baño.

Me vi en el espejo. Mi cabello estaba desordenado. Y la barba me estaba empezando a brotar de nuevo. La dejé así.

Me di una ducha rápida pero relajante. Cuando estaba punto de apagar el agua escuché un grito. Era la voz de Ally.

-¡Kuuuuuuurt! ¡Ven rápido!- sonaba asustada.

Apagué el agua rápidamente. Envolví mi cadera con la toalla. Y salí corriendo del baño de la habitación.

El grito debió ser demasiado potente como para poder atravesar toda la casa. Esa niña podría llegar a dar un concierto de ópera para todo un auditorio sin micrófono.

Llegué a la cocina. La niña estaba como si hubiera visto un fantasma.

Yo no vi nada raro.

-¿Qué pasa peque?- me puse en cuclillas para estar a su altura.

-Hay una abeja aquí- me abrazó.

-Ella no te hará daño si no la intentas golpear, pero para que estés tranquila ¿dónde está?

-Ahí- señaló una de las alacenas. Difícilmente se podía distinguir ya que éstas son color negro, y la abeja era muy pequeña.

Tomé un vaso y una servilleta. Calculé que tan rápido se movería cuando viera el vaso venir. La atrapé. Tapé el vaso con la servilleta.

-Aquí está tu abeja- le enseñé el vaso con el pequeño ser tratando de encontrar una salida.

Ally me tomó de la mano y me guió al jardín. Era del tamaño de los jardines en los palacios medievales, pero más moderno obviamente. Tenía una piscina del tamaño de una semi-olímpica. Había varios jardineros cortando a la perfección el césped, y dando figura a los árboles. También hay una fuente rectangular de unos 10 metros de largo con una figura de delfines en el centro del rectángulo.

Simplemente hermoso.

Volviendo a la vida real. Ally me guió a una zona de flores variadas, hermosas.

-Aquí la podemos liberar- la pequeña me dijo, con su mirada fijamente en la mía.

Destapé el vaso y coloqué la abeja en la flor.

Abrí la puerta para volver a entrar a la casa. Ally entró y se detuvo.

-Kurt… Vístete por favor- La niña rió.

Yo me dirigí de nuevo a mi habitación. Cuando estaba subiendo por las escaleras, pum. Choqué con alguien. Era Carla, una de las ama de llaves.

-Lo siento mucho- me disculpé ya que mojé su blusa con el agua escurriendo de mi cabello.

Su mirada se iluminó al verme. No entiendo. No me interesó en lo absoluto lo que estaba pensando.

-N-no te preocupes- tartamudeó. Yo sólo le guiñe el ojo sonriéndole.

Y de repente vi a Blaine. Lo vi en el pasillo. Ni idea de cuánto tiempo llevaba ahí viéndonos.

Ahora sí se veía molesto, furioso, lo que le sigue.

Blaine se retiró a su habitación y se escuchó un portazo detrás de él.

-Con permiso- le dije a Carla e inmediatamente me retiré a mi habitación.

Me vestí con una playera blanca de cuello V y unos jeans azul marino, oscuros. Hoy no tenía idea de lo que iba a hacer así que no me puse nada elaborado.

Mi teléfono comenzó a sonar.

-¿Qué diablos?- estaba sorprendido y enojado.

Alguien me envió una imagen de Brittany besando a un chico. Era Diego Lawson. Me ha odiado desde que entré a Dalton para la preparatoria, hasta la fecha. Siempre buscaba algo para lastimarme y he aquí el intento. La verdad me dio igual Brittany. Ya que ni enamorado estoy de ella.

Pero aquí lo que me está  quemando la cabeza es quien me envió el mensaje.

Llamé al número desconocido. La contestadora. –Genial- pensé. 

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