Klaine - En sus ojos me encontré - PauCriss

Klaine
Esta historia tiene escenas sexuales, lenguaje ofensivo y violencia. Pero sobre todo tiene amor.
Aquí la historia está un poco revuelta, es decir, Kurt es el más varonil, Blaine también pero bueno, cuando la lean me entenderán.
Prepárense para vivir ésta historia con estos dos chicos.
(ATENCIÓN: Si eres homofóbico no leas esta novela)
Los personajes no me pertenecen.
Una novela original de PauCriss o Pau Escalante.
Todos los derechos reservados ©.



13Me gustan
4Comentarios
703Vistas
AA

2. Capítulo 1: Primer día de trabajo. Viernes 23 de agosto de 2013

Amanecí cansado, fue un día largo ayer en la escuela.

Estoy tomando el turno vespertino para poder llevar a los pequeños en sus respectivas primarias por las mañanas.

Para ser apenas niños recién salidos del kínder, entran muy temprano, a las 7:30am, claro son los niños de la alta sociedad, necesitan más herramientas a temprana edad para que sean como sus padres.

La escuela de Jackson Kids’ Academy. Investigué un poco sobre ella, les enseñan 4 idiomas en su primer año en la primaria, francés, español, inglés y portugués. Aparte tienen clases que se presentan en la secundaria: biología, historia universal, literatura y física. Los maestros aprovechan ahí de que son pequeños, así es más fácil que se aprendan las cosas rápido, pues los chicos tienen excelente memoria.

La cafetería sería un restaurante que yo no puedo pagar, el plato más costoso (que sus padres podrían comprar 100 de ellos) es de cien dólares. Triste vida porque hacen mi comida favorita al estilo “elegante”; tacos, un taco cuesta ahí 23 dólares, tampoco los puedo pagar. Pero con este nuevo trabajo podré comprarme por lo menos 10 platos de cien dólares en un mes.

Bien, ya que les conté un poco de cómo es la escuela continuaré contándoles mi día.

Me bañé con agua helada, necesitaba despertarme si o si. Me vestí con una camisa azul marino de mangas medio cortas de botones, con una corbata negra y mis típicos jeans negros ajustados. Se preguntarán cómo conseguí esta ropa. Bien, mi mamá me dejó una herencia para gastarla en ropa y una casa en extremo pequeña, se podría decir que es un departamento.

Me dirigí a la cocina y saqué el cartón de leche, sólo había eso así que decidí hacerme un chocomilk grande por lo menos para llenar un poquito el estómago. Me dio una ligera nausea, no suelo tomar mucha leche. No es que sea intolerante a la lactosa, sólo un pequeño asco.

Tomé el teléfono y marqué el número de mi novia, Brittany.

-Brittany aquí, ¿quién allá? – Dijo ella con una voz un poco dormida, claro, eran las 7:15am.

-Hola Brit, que tengas un excelente día, te amo muchísimo- dije imitando su acento de medio dormida.

-Kurt, mi vida, igualmente, nos vemos luego.- dijo ella y rió, acto seguido colgó el teléfono.

Tomé mi chaqueta, era una mañana helada, muy rara en Los Ángeles.

Salí de mi casa y me dirigí a la parada del autobús…                         

-Un dólar- me dijo el chofer. Subió el mucho el precio del transporte público, pero ni modo de caminar dos horas para llegar a la casa de mi nuevo patrón.

Bajé del bus con las manos en los bolsillos. Tengo esa habilidad de no caerme en el transporte público cuando se detiene, la tengo desde pequeño, mis padres no tenían carro. Bueno ahora mi hermano tiene, pero vive en otra casa y se rehúsa a llevarme en su gran Camaro.

Lo primero que vi fue una casa enorme, que digo, una mansión gigantesca. Tenía unos hermosos rosales en masetas enormes a cada lado de la puerta principal. La reja estaba abierta, había cuatros coches estacionados en la rueda que tenían como estacionamiento, una fuente gigante de delfines con pasto muy verde alrededor de ella. Una gran puerta de madera muy fina, toqué el timbre. El ama de llaves me abrió, me dio la bienvenida, su nombre era Dalia, joven y hermosa, por unos segundos me olvidé de la existencia de Brittany. Me guió hasta la oficina de mi jefe.

Mientras subíamos las modernas escaleras, podía ver por lo menos diez personas trabajando ahí. Pasé por los cuartos de los niños, sabía que son de ellos porque sus mochilas ya estaban listas para salir, la puerta de Finn estaba emparejada, pude oír que estaba viendo Bob Esponja, de los capítulos del 2005. Me sabía todos de memoria, yo era su gran fan. Pasé por siete cuartos más, vacíos. La sala de juegos, la sala de cine, una librería, los cuartos de las amas de llaves y un cuarto bastante curioso, estaba abierta la puerta, desordenado, ropa por todos lados. El cuarto tenía posters de Kiss y Led Zeppelin, seguro era un joven de más o menos mi edad. Seguí al ama de llaves hasta la oficina, pasamos por un gran pasillo lleno de cuadros de arte y esculturas, bastante ancho, no me percaté de ello hasta que me senté en el sillón de espera a fuera de la oficina. Esta mansión parecía un hotel, deseaba vivir ahí.

-Ya puedes pasar- el ama de llaves me avisó y se retiró de un acto seguido.

Toqué a la puerta.

-Pase- Una voz grave me indicó, entré. –Buen día…- Parecía haber olvidado algo. -¿Me repites tu nombre?- Sip, era mi nombre lo que olvidó.

-Buen día señor Anderson- dije muy respetuosamente

-Aquí tienes tu hoja de información, todo lo que harás, y tú sueldo diario.- me entregó la hoja.

-Señor… Debe haber un error.- Le dije mientras leía.

-¿Qué sucede?-

-Aquí dice que tengo que vivir aquí.- Lo volteé a ver sorprendido.

-No hay ningún error, sé que no tienes muchos recursos y creo que tomar el transporte público no es buena idea en esta casa. Así que sí quieres el trabajo tendrás que dormir y despertar aquí.-

Genial, pensé sin sarcasmo, vivir en esta gran mansión. –Está bien, si lo haré.-

-Estupendo… Bueno… ¿Kurt?- Recordó con inseguridad. –Si Kurt, me tengo que retirar, lleva a mis hijos a la escuela y asegúrate de darles este dinero- Eran treinta dólares, para puro desayuno escolar. –Hasta luego- Salió de la oficina.

Me quedé sólo en la gran oficina, decidí salir, guarde la hoja en mi bolsillo del pantalón y me dirigí al cuarto de los niños.

Toqué la puerta de Ally primero.

-Toc, Toc.-

Ally abrió la puerta, era una pequeña niña hermosa, ojos color verdes claro, cabello de oro pero un poco más oscuro, también muy liso, como planchado.

-¿Quién eres?- Preguntó la niña elevando sus ojos hacia mí.

Me puse en cuclillas. -Soy Kurt, desde hoy te llevaré a la escuela.- Le sonreí para que ganara confianza.

-Está bien- Dejó ver su blanca dentadura al darme una gran sonrisa. La pequeña se dirigió al cuarto de Finn.

-Finn, Kurt nos llevará a la escuela.- le dijo, me dio mucha ternura esa pequeña.

-¿Quién es Kurt?- dijo saliendo del cuarto.

-Él- Me señaló la pequeña.

-Soy yo- Sonreí

-Soy Finn, y ella es Ally- sonrió

 

Tomé las llaves de un coche que me asignaron y salimos. Presioné el botón para abrir los seguros y me sorprendí por lo que vi. Un Mustang blanco perfectamente limpio.

-Bien chicos, suban- Les indiqué cuando les abrí la puerta. Ellos obedecieron, eran muy gentiles a diferencia de su padre, su madre se divorció de él por lo mismo.

 

-Adiós chicos, mucha suerte.- les grité cuando ya estaban cruzando la puerta de la entrada escolar.

-¡Adiós Kurt!- gritaron al unísono con un poquito de risa en sus voces.

Que niños tan adorables, seguro no será un problema trabajar para esta familia.

Volví a mi humilde casa, me senté por unos segundos en mi cama pensando que haría con todo esto. Venderlo. Si; eso haría. Y la ropa tal vez regalarle a gente que la necesite. En mi hoja venía que tendría un cuarto, derecho a pedir comida, ropa, siempre y cuando hiciera lo que me indicaran, sería como su mayordomo.

Vendí todo mi mobiliario. Sólo me quedé con retratos de mi familia, recuerdos de la infancia y la caja de fotos, la caja de los recuerdos, esa caja era muy importante para mí, no lo dejaría aquí. Terminé de hacer todo esto a las 2:30pm. Ya es hora. Tomé las llaves del Mustang y lo auto-encendí, subí y fui directo a la escuela de los chicos.

-¡Kurt!- los niños gritaban para que los distinguiera de todos los estudiantes.

-Vámonos- sonreí y agarré la mochila de Ally. Ella sólo sonrió como señal de agradecimiento.

Subimos al auto y nos dirigimos a casa, pasábamos por las residencias de clase media, los chicos sólo admiraban.

-¿Chicos? ¿Quieren un bote de fruta?- Me detuve en el semáforo el cual estaba en rojo. Podía ver un frutero en el siguiente semáforo.

-¿Fruta? ¿De la calle?- Preguntó Finn.

-¿Por qué no?- Ally dijo sonriendo.

El semáforo se puso en verde y avancé hasta llegar al siguiente. Me estacioné un poco sobre la banqueta.

Pedí dos botes de mi fruta favorita, quería saber que opinaban.

-Aquí tienen niños- Entregué a cada uno su bote.

-Kurt, esto está muy rico, no entiendo porque papá no nos deja comerla de la calle.- Dijo Finn.

Bueno, esto empezaba a ser un poco estresante. Su padre, mi jefe, los tiene encerrados en una burbuja, no ven hacia el mundo real.

Di vuelta para retomar el camino a la gran mansión. Llegamos. Bajé a los niños que salieron corriendo con sus mochilas dentro de la mansión. Yo tardé un poco más, pues tenía que bajar mis maletas.

--

Una de las ama de llaves me, Carolina, me guió hasta mi habitación. Para ser una habitación para el uso de empleados era muy lujosa, tenía una obra de arte de un barco en blanco y negro con el mar con colores de arcoíris. Algo gay para mi estilo.

Salí de la habitación y me dirigí hacia la de Finn y hacia la de Ally.

-Toc, toc-

-¿Eres Kurt?- Ally me preguntó

-A sus órdenes señorita-

Ally me dedicó una de sus hermosas sonrisas al abrir la puerta.

-Pase señor- Reí casi en silencio.

-Ally, ¿quieres que te lleve a algún lado? ¿Necesitas algo de la papelería o algo por el estilo?- Le sonreí

-No, muchas gracias Kurt, mi hermano ya fue por ellas- me sonrió

-¿Hermano? Pero sí Finn no puede salir- me vi confundido.

-Finn no- Rió. –Blaine… Él es mi hermano mayor.-

-¿En serio?- ahora recuerdo el chico que vi dormido con el cuarto desordenado. –Supongo que Finn tampoco necesita nada-

-Noup… No creo.-

Salí del cuarto. Escuché el timbre sonar. Abrí la puerta principal.

-¿Quién eres y qué haces en mi casa?- El chico que estaba parado frente a mí se veía enfadado.

-Soy Kurt, ¿quién eres tú?-

-Blaine, ahora déjame pasar- respondió muy grosero, seguro tuvo un mal día.

-Claro, pasa, discúlpame Blaine- lo dije tartamudeando

-Trátame de usted, y para ti es Sr. Blaine- Me vio con una mirada dura, penetrante, daba escalofríos.

Cerré la puerta, y me quedé pensando en la actitud de este chico Blaine.

Les daré una breve descripción:

Tenía el cabello muy desarreglado, oscuro y rizado. A decir verdad aunque mi comentario suene gay, quisiera decir que tiene unos hermosos ojos color avellana. Seguro que si luciera esos dientes en una sonrisa se vería mucho mejor que en una cara enojada. Era más o menos de 1.70, yo soy un poco más alto. Usaba ropa negra, quería parecer un chico malo pero se veía una mejor persona en sus ojos. Por lo que me di cuenta tiene una motocicleta, una Honda CBR 125 R en color negro también. Traía una chamarra de cuero pero podía ver que escondía un moño color verde, pero al parecer no quería que lo vieran. Usaba una maleta deportiva, supongo jugaba Futbol Americano, como todos los chicos ricos y populares en esta ciudad.

Bueno, admito que era bastante atractivo, pero algo grosero.

-Cielos Kurt, en qué estas pensando…- me dije a mí mismo.

-8:30pm-

-Niños, a dormir- El Sr. Anderson me avisó que los tenía que dormir a las 8:30pm en su punto. Los niños rápido obedecieron y se durmieron, al parecer estaban muy cansados por su rapidez al quedarse dormidos.

Me quedé un rato usando mi Mac, que mi jefe me regaló para usarla para su trabajo. Estuve en Facebook platicando con Brittany, en realidad ella me empezó a hablar. Les explicaré un poco mi situación.

En esta ciudad si no tienes novia, te toman como un pequeño niño gay. Tú tienes que demostrar tu parte varonil, nadie te acepta como eres. Así funcionan las cosas aquí. Nunca tuve interés de tener novia, como les expliqué al principio. No es que sea gay, quiero estar solo, al menos eso pienso, sea lo que sea la vida se encargará de ello.

--11:30pm--

Cómo típico de los viernes por la noche los jóvenes salen a divertirse a los antros y a beber hasta perder la conciencia. Yo no soy así. La paso viendo televisión, normalmente el canal de FoxLife. Blaine salió supongo, no lo he visto desde que escuché la puerta cerrarse de un portazo.

En fin… Me fui preparando para dormir, mi pants de piyama rojo con estampado de changuitos y mi playera interior blanca de mangas cortas. Mi cabello se veía alborotado, me vi en el espejo y me sentí algo atractivo con el cabello así.

Me acosté en la cama y lo primero que pensé fue –que cama tan… tan...- en el instante me quedé dormido.

-3:20am-

Me levanté por un vaso de agua. Bajé las escaleras sin importar el ruido que hiciera ya que el sonido no llegaba hasta las habitaciones.

Entré a la cocina. Busqué donde se encontraban los vasos. Saqué el vaso y vertí el agua de una jarra que estaba en la nevera. La cocina era muy grande, y por supuesto, muy lujosa. Tenía una isla que medía unos dos metros. En la esquina tenía taburetes y una televisión Smart Sony Bravia de 42 pulgadas. Encendí la televisión y cambié el canal al  de Sony, estaban dando Grey’s Anatomy, suerte la mía ya que ese programa me gusta mucho.

Escuché un gran ruido, probablemente del garaje. Me levanté en silencio del taburete.

-No te asustes Kurt- me dije a mí mismo.

Apagué el televisor y me dirigí con cautela hacia el garaje. Tomé un bate de beisbol hice un poco de ruido, sentía la presencia de un hombre en el garaje. Encendí la luz rápidamente.

-Santo Dios- sólo pude pronunciar esas palabras al ver a la persona.

-¡Blaine!- Estaba impactado al ver al rizado tirado en el suelo con una cortada entre las cejas con una sonrisa en su rostro. Bien, admito que lo último me dejó un poco confundido.

-Hola pequeño sexy Kurt- estaba riendo como borracho. Anulemos el “como”; estaba borracho.

-¡¿Qué te ha pasado?!- Lo levanté apoyándolo en mis hombros. Salimos del garaje, lo llevé hasta su habitación con un poco de dificultad ya que no se podía mantener de pie el muy tonto.

-No sé, todo me da vueltas- dijo contando los dedos de sus manos. Vaya que sí estaba borracho.

Lo recosté en su cama y le quité la chaqueta que estaba embarrada de alcohol, olía a vodka. Acto seguido le quité su playera. Éste chico sí hace mucho ejercicio. Me quedé un poco impactado e hipnotizado al ver sus abdominales perfectamente marcados y sus bíceps muy bien trabajados. Le saqué sus pantalones ajustados con un poco de dificultad. Para mi suerte traía bóxers. Lo tapé con una sola sábana. Me dirigí de nuevo a la cocina. Busqué en todos los estantes alcohol y algodón, más un curita. Subí de nuevo a la habitación. Blaine ya se había quedado dormido. Tenía una cara de ángel al dormir. ¿El idiota que fue un completo imbécil conmigo en la tarde es un ángel ahora?

-Que cosas piensas Kurt- algo de él me movió; No entiendo que es pero me agrada el sentimiento.

Empecé a limpiarle la herida, estaba en un tamaño mediano, no era necesario ir al hospital. Mojé el algodón en el alcohol y lo coloqué en la cortada. Abrió un poco los ojos haciendo un gesto de dolor.

-Tranquilo- le susurré.

 -Hmm- hizo un puchero. Sinceramente se veía realmente tierno haciendo esa cara.

-Rayos Kurt, deja de pensar eso, no eres gay- mentalmente me dije a mí mismo.

Ya estaba dudando de qué era ese sentimiento. Apreté los ojos y los volví abrir para ponerle el curita.

Estaba a punto de salir por la puerta cuando Blaine se movió un poco

-No te vayas- Me dijo. Estaba hablando dormido seguramente.

-¿Qué?- Le pregunté para ver si lo decía conscientemente.

-Que no te vayas- Susurro. -Por favor-

Su voz fue tan dulce, sonaría mejor sí no fuera tan frío e idiota.

-Está bien- Me senté en la silla de su escritorio.

-¿Por qué no te puedo sentir?- Sus ojos estaban medio abiertos viendo el techo.

-Porque no estoy ahí- Reí en un tono muy bajo.

-Pues ven aquí…. Por favor-

Me levanté de la silla y me acosté a un lado suyo.

-Cielos, ya te puedo sentir- rió con voz de borracho, aunque parecía un poco fingida. Me tomó mi brazo e hizo enrollarme a su cuerpo.

Ahora mi idea está clara. Blaine es gay, o al menos su inconsciente.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...