La verdad del hombre que siempre sonríe

Alice es una chica normal que trabaja en una empresa de fotografía de famosos y la única persona a quien no ha conocido es a su ídolo: MIKA. ¿Qué pasará cuando entablen conversación? ¿Es este hombre el chico sonriente que todo el mundo cree que es? Quizá, las cosas detrás del 'backstage' son diferentes a como las pintan.

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1. La verdad sea dicha

Amo mi trabajo, es maravilloso. Actualmente, estoy en una empresa de fotografía de famosos. He conocido a Justin Bieber, Selena Gomez, Miley Cyrus... Pero, aún no he conocido a mi ídolo: MIKA. Amo sus canciones, son tan profundas, es como si toda mi vida estuviera descrita en una canción.

"¡Hey, Alice hay un cliente que necesita una sesión de fotos antes de las doce!" Dijo mi compañero.

¡Bien!, otro de esos artistas egoístas que te exigen que cierres el 'chiringuito' después de las doce. Salí de la habitación, ¡cómo me molestan ese tipo de personas! Me paralicé -y eso que nunca lo hago-, ¿Cómo puede haber alguien como él en nuestra empresa? O sea... ¿¡Cómo!?

"Dice que quiere que seas tú la que le saque las fotos, parece que te han recomendado. ¡Genial! ¡Vas a conseguir un ascenso! Y yo voy a perder mi trabajo..."

Esto lo dijo muy bajo, pero pude oírle.

Sonreí, y  como pude, me acerqué al hombre que estaba en la puerta.

"Bueno... Si de verdad quiere que sea yo la que le saque las fotos... Por favor, póngase ahí."

Traté de parecer calmada, pero no podía... Michael Holbrook Penniman estaba ahí, mirándome con esa sonrisa... ¿Cómo no podía ponerme nerviosa?

Cogí mi cámara, mis manos temblaban, ¡parecía que tuviera parkinson! Todas las fotos salieron borrosas, todas sin excepción.

"¡Oh, ¿¡vamos! Viene un cliente realmente famosos y no puedes tomar una sola foto bien!?" Dijo mi compañero.

Muchas veces es un poco molesto...

"Tomemos un descanso." Sentí una cálida y dulce voz hablando, Mika.

Fuimos afuera. En Londres hace  mucho frío, así que Mika puso su chaqueta en mis hombros, mientras decía: "No vayas a coger un resfriado y me demandes por haberte llevado fuera."

Ése comentario me hizo reír, no río a menudo...

"Es difícil, ¿verdad?" Dijo él, pensativo.

"¿Uh? ¿El qué?"

"Estar solo... Es difícil."

"Sí, sí que lo es, pero... ¿Cómo lo has sabido?" Pregunté, sorprendida.

"No sabes sonreír, eso lo dice todo." Hizo una pausa. "Escucha, no tienes por qué ponerte nerviosa."

"N-no... Yo no estoy nerviosa." Cuando me escuchó decir esto, empezó a reír.

"Déjame ver tu móvil"

"¿¡Qué!? ¡No, ni de broma!" No importó cuántas veces me negara a ello, él acabó cogiéndolo.

En cuanto lo encendió, soltó una gran carcajada gritando, "¡Lo sabía, lo sabía!"

Me sonrojé, tenía una foto suya como fondo de pantalla en mi móvil...

Después, él sonrió.

"Vamos a terminar la sesión de fotos y cenemos algo juntos, ¿te parece?"

Dicho y hecho. Terminamos la sesión y fuimos a tomar algo juntos, los dos...

"Hey, no sé nada sobre ti, ¿Qué tal si me cuentas algo sobre... Tu infancia, por ejemplo?"

Suspiré. "Bueno... Cuando era pequeña, con... 13 años más o menos, mis padres murieron en un accidente de coche, poco después me metí en un odio hacía mi y los demás, muchas personas me hicieron bullying, me marginaron... Aunque, todo eso cambió cuando empecé a escuchar tu música..."

"Wow, me siento alagado, yo... Sé que sabes mi historia, pero me gustaría contártela personalmente, porque has sufrido algo muy parecido. Cuando era pequeño, solían tirarme cosas y llamarme maricón de mierda, dejé de hablar, y después dejé de escribir y de leer. Fue horrible... Sentí que no tenía a nadie, como si todo el mundo que hablara sería sólo para insultarme. Me sentía inútil. Pero escapé, encontré algo mejor que eso: la música."

"Me alegro de que lo hayas hecho, si no, no sé que hago."

Los dos reímos.

Este hombre no es como lo pintan, este hombre es amable, bueno, viste bien... Pero, además de eso, él, como cualquier otro, tiene miedos, inseguridades... No es un muñeco que siempre sonríe, tiene sentimientos y eso, por alguna razón, nadie lo entiende.

"¿Que es lo que te da miedo?" Pregunté.

"Las arañas. Es como si fueran a saltarte a la cara y después comerte. Las odio, dan asco."

Empezamos a reír, odio las arañas, me dan miedo.

Se quedó mirando mis ojos azules.

"Es raro." Dijo Mika.

"¿El qué?"

"Me siento tan bien contigo... Y ni siquiera te conozco."

"No necesitas conocerme para sentirte bien."

Sonrió.

"Supongo que, ahora que me conoces detrás de lo que se podría llamar 'backstage' debe de haber cambiado tu impresión sobre mi."

"Sí, pero siempre es buena."

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