Simona

Imaginar sus caricias me recuerda el olor de su piel, la brisa en las noches frías me recuerda el sabor de sus besos, y los pensamientos en las noches de insomnio me preguntan en cómo podrá ella estar, dónde fue a parar y en lo hermosa que a lo mejor podrá estar.


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3. Simona 1.

—¿Todos tienen sus pasaportes? –Pregunto la profesora parada en la mitad de todos en el autobús. Cada uno lo saco y lo mostro – Bien, iremos bajando de forma organizada, y ninguno se separe de mi –Pidió y luego bajo del autobús, yo intente despertarme acomodándome en mi asiento y luego mire a Nicolas, quien dormía al lado del a ventana.
—Hey, pequeño rubio –Le hable suave al oído y él se removió en su asiento sin siquiera abrir sus ojos.
—Dame cinco minutos, Pablo –Pidió recostándose en mi hombro y yo solo mire a Angel  lanzándole una mueca. El rio.
—¡Tienes que despertar! –Sacudí a Nicolas  bruscamente provocándole un gran susto, grito aterrado y todos en el autobús se voltearon a mirar, incluso los que ya estaban a un paso de bajarse se devolvieron a ver que sucedía.
—¡Eres un idiota! –Dijo mientras recogía sus cosas y Angel le pasaba algunas cosas que le había sostenido en el camino, Nicolas se paró ayudarlos y al voltearme a ver a Mat sin dejar de reír lo vi ocupado en su celular.
—¿Te pasa algo? –Pregunte y le me miro al instante.
—No, he estado intentando organizarle desconfiguraciones a este maldito telefoneo, pero no interesa –Lo guardo en su bolsillo y se paró de su asiento, tomo sus cosas y se puso en la fila que había para bajarse –¿No vas a bajar? –Pregunto mirándome de nuevo.
—Aún hay mucha fila para hacerlo, así que esperare –Avise y mire a Nicolast abrir un paquete de gomas.
—¿Alguno quiere? –Ofrecio.
—Tal vez…. –Dije y tome una goma, al igual que Angel y Lucas, le ofreció a Mat, pero él se negó.
—Miren eso –Señalo Mat la ventana y todos miramos. Habían dos autobuses más descargando a chicos de otros colegios, seguramente que irian al mismo campamento de intercambio. 
—No sabía que iría tanta gente –HabloAngel.
—Yo me lo imaginaba, pero más que eso, imaginen como será eso de grande –Sonrió Lucas  emocionado y frotando sus manos por el frio que ya había empezado hacer.
—Ya pueden bajar chicos –Aviso uno de los compañeros de adelante y todos nos paramos de los asientos, tomamos las cosas y nos bajamos sin pensarlo dos veces, el camino al aeropuerto había sido agotador, y si algo queríamos en ese momento era bajarnos de ese maldito autobús.

Debajo de este entonces, seguimos las instrucciones de la profesora y todos entramos a la sala de abordaje para encontrarnos con el guía, quien en ese momento en adelante iba acompañarnos todo el intercambio siendo el ayudante de la profesora, dio algunas recomendaciones y reglas, luego pidió nuestro pasaporte e hizo que hiciéramos una fila para abordar al avión, iríamos directo a las vegas, nos había explicado más o menos como era el lugar, y me había alegrado un poco al saber que sería cerca a la playa. Mire a Nicolas quien aún no para de comer gomas y luego me fije en Lucas y Mat, quienes hablaban con los de delante de ellos.
—El guía acaba de decir que habrán varias facultades de idiomas –Me paso Angel un libreto de tales facultades y yo lo abrí al instante -¿Cuál quieres aprender tú? –Pregunto y yo leí detenidamente.
—Dios mío, son muchas –Dije –No lo sé, el inglés ya lo sé, tal vez entre a la de francés. ¿Cuál harás tú? –Lo mire.
—Hare la de inglés, aunque puedes escoger dos idiomas –Informo y yo volví a mirar el libreto.
—Por el momento no sabría, pero seguramente hare dos, necesitamos distracciones en este año fuera de casa –Sonreí y guarde el libreto en mi bolsillo trasero.
—Tienes razón –Correspondió mi sonrisa.
—Oigan chicos –Se volteo Lucas junto con Mat y Nicolas -¿Cómo nos iremos en el avión? –Pregunto.
—Me iré con quien quiera, pero no aceptare irme con Pablo –Hablo Nicolas y todos rieron, sabía que lo había dicho por como lo desperté en el autobús.
—Está bien, Nicolas, no hay rencor –Hable y despeine su cabellera rubia.
—Entren por aquí, chicos –Hablo el guía y todos lo miramos, nos entregó el pasaporte y caminamos por donde nos dijo, y cuando menos pensamos ya estábamos en el avión.

***

Hacía ya media hora habíamos llegado al campus donde conviviríamos este año de intercambio, era algo así como un sueño, mejor que cualquier verano de vacaciones, y las habitaciones eran de lo más amplio que había, en la entrada de tal campus nos habían dejado unos portafolios con los horarios de la clases y los días libres que tendríamos, todo era genial, asignaron las habitaciones, me toco Lucas y un chico llamado Martin, mientras que a Angel le había tocado con Nicolas  y otro Chico, y Mat se había quedado con otro dos Chicos, fue una separación que no esperábamos, pero sabríamos que solo era para dormir y que el resto del día podríamos salir juntos a la playa o a las clases, así que no hubieron líos con eso. 

¬—¿Te animas a ir a la playa? –Le pregunte a Lucas mientras leía el portafolio que nos habían dado. El día estaba soleado.
—¿A la playa? –Miro extrañado –Pablo, apenas llegamos.
—No importa, aquí dice que tenemos el día libre –Dije y mire a Martin, lo conocía hacía dos años también, pues estudiaba con nosotros -¿Te animas a ir tu,Martin? –Él sonrió.
—Claro.
—Martin quiere ir, Lucas, anímate –Lo mire de nuevo.
—No por mucho tiempo –Dijo y entro al baño para cambiarse, sonreí victorioso y fui a cambiarme también, al igual que Martin.

Una vez listos, subimos a la planta siguiente y caminamos por los pasillos llenos de habitaciones tocando la 908, que eran las habitaciones de Angel y Nicolasl, los invitamos y asintieron al instante, Mat ya estaba con nosotros, y en momentos ya me imaginaba tirándome al mar comenzando a disfrutar el verano. Bajamos en el ascensor y en recepción reclamamos una manilla que le ponían a todos los que salían, caminamos por el campus en donde casi todos vestían con traje de baño o ropa muy fresca, habían millones de chicas, más de lo que imagine, había un gran campus y distintas partes para hacer picniks y piscinas en las distintas facultades junto con un gran campo de golf, esto era el cielo, para ser sincero, no tenía como más describirlo.
Al llegar a la playa, me quite la camisilla que traía y saque del pequeño bolso que habíamos llevado los bafles, conecte el cable y mi reproductor de música, puse una canción de bob marley, algo bastante de acuerdo con el lugar en donde estábamos, los chicos rieron y todos corrimos al mar para refrescarnos un poco. Después de estar nadando y hablando un poco sobre lo que haríamos en tal verano, decidí salirme para tomar un poco de sombra y relajarme tirado en la arena, era algo que amaba hacer.

—Oye Pablo –Hablo Martin acercándose y yo retire mis gafas de sol para mirarlo.
—¿Si? –Pregunte.
—Hagamos amigas –Sonrió con picardía y yo lo mire confundido.
—¿De qué hablas? –Pregunte.
—Mira las chicas de allá –Señalo y yo mire de inmediato, habían 3 chicas riendo entre ellas y organizando las cosas para sentarse en la sombra, había ido en bicicletas que habían dejado apoyadas en dos palmeras, una que otra nos miró y al instante quito la mirada sin alguna importancia.
—Haha, ve y háblales, vamos –Lo anime y el rio.
—¿Me crees no capaz? –Pregunto.
—No es eso, es solo que…olvídalo, ve hablarles –Dije y volví a mirar a las chicas, quienes habían empezado a reír, una de ellas se sacó las gafas de sol y las tiro a sus amigas, era…..era hermosa, maldita y sexymente hermosa.
—Wow –Dijo Martin.
—Háblale a ella –Dije sin quietarle la mirada.
—Que hay chicos –Llegaron Lucas, Mat, Angel y Nicolas a sentarse con nosotros, pero al ver que mirábamos a las chicas que estaban a casi un metro de nosotros, miraron igual.
—Ya empezó Pablo a mirar chicas –Rio Lucas.
—Entonces… ¿No eres capaz? –Pregunte ignorando el comentario de Lucas y mire a Martin.
—Tal vez –Dudo y yo reí – Tengo una idea –Tomo mi reproductor de música y puso a Alala Long de Bob Marley, le subió todo el volumen y comenzó a bailar, las chicas de inmediato miraron y el sonrió, yo al momento sentí pena ajena, pero quería saber que tan idiota podía llegar a ser frente a hermosas chicas como ellas.
—Entonces, chicas…. –Se acercó a ellas sin dejar de bailar y ellas solo comenzaron a reír por lo bajo, yo mire a los chicos quienes también miraban a Martin atentos y un poco burlones.
—Es un idiota –Hablo Angel riendo y yo asentí.
—¿Alguna baila? –Pregunto tomándole la mano a la chica que me había dejado boquiabierto en cuestión de segundos y ella solo se negó.
—Vamos, Simona baila –La animaron sus amigas y ella solo rio, con que Simona era su nombre, hermoso nombre para una linda chica, sonreí al verla reír y continúe observando.
—Baila tú, estas más animada –Dijo y su amiga rio.
—¿Bailan? –Pregunto Martin bailando cada vez más y ofreciéndole la mano a la amiga de Simona , todas reían apenadas hasta ver que la amiga le pasaba la mano a Martin, el rio y ambos comenzaron a bailar, los chicos y yo comenzamos a reír y al instante sus amigas y Simonan nos miraron también, nuestras miradas hicieron contacto, y ellas solo sonrieron entendiendo que el idiota bailarín venía con nosotros.

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