Simona

Imaginar sus caricias me recuerda el olor de su piel, la brisa en las noches frías me recuerda el sabor de sus besos, y los pensamientos en las noches de insomnio me preguntan en cómo podrá ella estar, dónde fue a parar y en lo hermosa que a lo mejor podrá estar.


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8. Pelea

—¿Qué haces aquí? –Pregunto Simona mirando confundía a su “Novio”
—Vine a que diéramos un paseo, sabía que estarías aquí pero, alguien llego primero –Hablo él y me miro de nuevo sin quitar su mirada odiosa.
—Estaba aquí hace un rato –Hablo ella antes de que yo pudiera hablar.
—No me interesa, vámonos de aquí –La tomo de la mano y la halo un poco hacia él, pero ella hizo fuerza hacia atrás para quedarse.
—Contigo no.
—Eres mi novia, vamos.
—Con todo respeto, como te llames tú….ella no quiere ¿Por qué no la dejas? –El tipo soltó a Simona  y me miro.
—¿Y es que contigo si quiere? –pregunto.
—Pues…No sé si viste pero ambos estábamos aquí muy sonrientes antes de que llegaras –hable sínicamente y el tipo se saco las gafas de sol, Simona se paro en frente mío como símbolo de defensa y su “novio” la miro.
—No lo golpees –Pidió- Por favor, iré contigo….
—¿Por qué? Sabes que no quieres, no me importa si me pega este maldito idiota, no le tengas miedo –Hable enfurecido mientras sus amigas miraban atentas a lo lejos.
—Pablo yo apenas te conozco, no puedo irme contigo y dejar a mi novio por un….-Guardo silencio.
—¿Por un qué? ¿Por el chico que te defendió de que te besara cuando no querías? ¿O por el que te defendió de que este…..Hijo de puta tirara humo de su cigarro en tu cara? Dime….¿Por ese con el que tomaste cervezas y te reíste como nunca? ¿Con ese que….sabes qué? Dime de una vez –Ahorre más palabras y la mire atento.
—Con….Alguien desconocido –Hablo seria y bajo su mirada.
—¿Qué? Sé que te conocí ayer,Simona, pero hemos hablado, hasta ahora se cosas, conozco a tus amigas, no se….No soy un desconocido, deja de pensar mal.
—¿Pensar mal? Claro que no, Pablo, pero no te conozco…-Tomo aire y retomo su cordura- Lo suficiente.
— Ah, ahora entiendo a que te refieres, Simona -la llame por su apellido, había leído el carnet que traía puesto con su nombre completo en su camisa –No quiero nada contigo, es naturalidad de tratar a alguien, de tratar a una mujer, no te equivoques –Admití y ella subió la mirada. Sabía que a eso se refería, por eso solo decidí darle duro en ese sentido, y…pues para ser sincero y no sonar tan convencido así vaya a parecerlo, sabía que eso también le había dolido. Yo también sabía ser una mierda de persona si me lo proponía.
—Yo…-Ella trato de hablar con su voz quebrantada pero su novio interrumpió lanzándoseme encima.
—¡Imbécil! –Me golpeo la cara y yo en el suelo lo tome por la camisa, di una vuelta y me senté encima de él, le di tres golpes más reventando su nariz rápidamente.
—¡Basta! –Grito Simona alterada, pero yo la ignore, sus amigas comenzaron a gritar y se dirigieron hacia donde estaba yo golpeando a su queridísimo Samuel, el cual trataba de liberarse de mí pero no lograba alcanzarme ni un pelo, lo golpee desquitándome de todas las cosas que había escuchado, de su asquerosa personalidad y de su muy estúpida cara.
—¡Pablo! –Grito Lucas a lo lejos y corrió donde mi, tampoco lo mire y continúe pegándole al tipo.
—Conmigo no maldito hijo de puta –Grite sin dejar de golpearlo, los llantos de Simona habían comenzado a oírse, y las fuerzas del tipo habían disminuido, pare un poco notando que lo había dejado inconsciente y Lucas me cogió de los brazos alejándome de él, mire el puño de mis manos lleno de su asquerosa sangre y luego volví mi mirada hacia él, le había roto la cara completamente.
—¿Qué hiciste, Hombre? –Me miro Angel asustado mientras Simona lloraba en el pecho del tipo inconsciente.
—El empezó –Dije a mi defensa y Lucas me alejo del lugar sin soltarme.
—¡IDIOTA! –Grito Simona Viéndome alejar mientras sus amigas guardaban silencio aterradas y Angel trataba de tomar el pulso del chico.
—¿Qué mierda paso? –Pregunto Lucas soltándome con un estrujón incluido. Lo mire.
—El me jode, Lucas, me jode su actitud –Me queje.
—Mira tu mano,Pablo -¿Qué pasa si el chico no despierta? –Pregunto Lucas  alterado.
—Créeme Lucas, su cabeza es más resistente que un balón de futboll ¿Tienes idea de cuantos golpes tuve que darle? –pregunte y Lucas me miro serio, al parecer no le causo gracia - ¿Qué? No me mires así, digo la verdad.
—No es gracioso, Pablo–Dijo de brazos cruzados.
—Despierta, Samuel, por favor –Pidió Simona a los gritos mientras los paramédicos llegaban por él a lo lejos, luego se volteo y volvió a mirarme.
—¡TE ODIO! –Grito y corrió lejos del lugar, unas de sus amigas fueron tras ella mientras dos se quedaban allí pendientes del Novio de Simona , mire con culpa y Angel me miro con alivio.
—Está vivo, tiene pulso –Dijo mientras los paramédicos cogían al chico. Suspire con alivio y luego moví un poco mi mano, me dolía bastante.
—Ugh –Me queje.
—Deberías revisarte, Pablo –Hablo una de las amigas de Simona,  Lucas, Angel y yo la miramos atentos.
—No lo sé, quiero estar solo –Dije.
—Mira tu mano, Pablo –HabloAngel tomándola y yo me volví a quejar.
—Tal vez es un desguince –hablo Lucas preocupado – Ahora vuelvo, llamare a los chicos para informarles sobre esto –Lucas se alejo y yo mire preocupado. Me había sobre pasado.
—Le pegaste con ganas, Hermano –Rio Angel un poco y yo reí de medio lado.
—Y no solo eso, el….se lo merecía, Simona no merece a un chico como el –Su amiga me sonrió igual y eso basto para que comenzara a sentirme un poco mejor. 

***

Salí de la enfermería con la muñeca vendada y quejándome del espantoso dolor que había tenido después de que la enfermera acomodara el hueso, la profesora carmel se había enterado de la pelea que había tenido, y como cosa rara me había mandado a llamar.

—No quiero que vuelva a repetirse, Pablo, de lo contrario llamare a tu madre, y sé que no quieres que ella se preocupe –Amenazo – Esta ahora muy lejos de ti, jovencito, y no pienses que soy capaz de ello.
—¿Si no es capaz por que me amenaza? –Pregunte y la profesora abrió los ojos enfurecida.
—¿Deseas un castigo más? –pregunto seria y yo negué – Eso supuse. Ve a tu habitación –Ordeno y yo salí de su habitación, tome el ascensor hacia mi habitación y entre tirando la puerta y dejándome caer en la cama. ¿Por qué mierda le había pegado a ese idiota? Por su culpa ahora no tenía el derecho de salir de mi habitación en el resto de día y por la noche, mierda, mierda, mierda.

Después de quedarme minutos pensando sobre lo que había hecho y sobre el espantosísimo dolor en mi mano, por fi había logrado conciliar el sueño, bueno…. Solo hasta que Martin  entro de un portazo y camino fuerte por un vaso de agua a la cocina.

—¡Lo sabia! –Grito y yo me senté en la cama algo asustado.
—Oye….Estaba casi dormido –Me queje y Martin me miro saliendo de la cocina.
—¿Qué le paso a tu muñeca? –Ignoro mis quejas y yo mire mi muñeca.
—Golpee al novio de Simona -Dije recordando la escena y Martin casi que soltó el agua de su boca.
—¿Cómo? –Pregunto sin creerlo – Vaya….no sabía que eras celoso –Dijo.
—No fue por celos, Martin, el me golpeo a mí, y…la verdad no quiero recordarlo, Simona  me odia –Dije.
—Uh, lo siento mucho, Hermano –bebió el agua de nuevo.
—Pero como si ella me importara, es nada más que una convencida, pensó que le estaba coqueteando, yo…soy así con todas, molesto a todas y….tu me conoces, Martin –Dije y me tire de nuevo a la cama.
—Bueno, yo también estoy mal, amigo –Dijo sentándose en mi cama. Lo mire.
—¿Qué paso? –pregunte.
—Allison….ya sabes….ella es….linda, pero…hoy la vi con un tipo, creo que no tomo muy enserio la salida de ayer –Dijo y yo reí -¿Qué es tan gracioso.
—Apenas la conoces, Martin.
—Cada cosa tiene un comienzo, yo me imaginaba este como algo bueno para mi vida, no lo sé… algo nuevo –Dijo pensativo y yo me senté en la cama.
—¿De casualidad era un chico Rubio? –pregunte.
—Todo un novio estilo barbie –Rio Martin y yo le seguí.
—No te preocupes, Hermano, el tipo es gay –Informe y Martin abrió los ojos sin creerlo.
—¿Qué? ¿Gay de donde? El la estaba abrazando –Hablo.
—Es su mejor amigo, me lo presento esta mañana, es gay, en serio lo digo –Dije y Martin sonrió victorioso.
—En ese caso… -Se paró de la cama y camino hacia la puerta de la habitación- Voy a invitar a Allison, ahora mismo un helado–hablo feliz y yo reí.
—Suerte, Hermano –Dije y Salí al balcón para mirar el campus desde allí, aburrido como hace un rato, y ahora sin sueño por culpa de Martin. ¿Qué será de Simona ? Me había sentido mal por lo que había hecho pero, como había dicho su amiga, el tipo se lo merecía.

 

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