Its Gotta Be You

Era en momentos como ese en los cuales sentía ganas de confesarle todo. Momentos que parecían ser la única y última oportunidad que jamás tendría.

Harry se encontraba semi-desnudo en mis brazos, sólo en boxers, completamente caliente y sudado. Volaba de fiebre. Claro que no era nada grave, sólo una simple gripe de la cual se recuperaría. Pero el verlo tan vulnerable e incapaz de mantenerse en pie o incluso despierto causaba en mí el mismo efecto que apuñalarme en el estómago; ya que me recordaba a mí misma, totalmente desecha, el día que nos habíamos conocido.

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34. Capitulo 33

DOS SEMANAS MÁS TARDE

Narra Harry


-Tienes que decírselo…-volvió a insistir.

-No eres mi padre, Zayn, tú no me dices que hacer!- grité a la vez que me levantaba del sofá, furioso.

-Estoy cansado de tener que cubrirte y mentirle en su propia cara y estoy completamente seguro de que Liam se siente igual!-

Liam se limitó a observarme en silencio, recargado contra el marco de la entrada al living, dándole la razón a Zayn. Suspiré y me volví a sentar, hundiendo el rostro entre mis manos.

-No puedo hacerlo, no puedo..-me lamenté. Mi móvil comenzó a vibrar contra la pequeña mesita de caoba; lo tomé y leí la pantalla.

“Tanya . Llamada entrante”

Lo volví a dejar donde estaba, y los chicos también lo ignoraron, seguramente ya conscientes de quién se trataba.

-Si no lo haces y ella se entera por alguien más, te odiará de por vida, y lo sabes…-

-Zayn, eso no ayuda- lo reprendió Liam, hablando por primera vez desde que habían llegado. –Harry, escucha; no es tu secreto y no es tu familia, ella merece saberlo.

-La destrozará…Yo sólo..no quería que sufriera, no después de lo que ese idiota..-

-No, Harry-me interrumpió. –Lo único que hiciste fue protegerte a ti mismo. TÚ no querías sufrir porque sabías que si a ella le lastimaba a ti te dolería aún más; fuiste egoísta, admítelo de una vez por todas. 

Levanté la cabeza, mirando a Liam, incrédulo; jamás me había hablado de esa manera, a ninguno de nosotros, y noté con una simple mirada que Zayn estaba tan sorprendido como yo. Pero por mucho que no quisiera escucharlo, sabía que tenía razón y recién en ese momento era capaz de darme cuenta.

-Siento tener que hablarte así pero es la verdad.-

Asentí levemente. –Entonces dicen que debería..

-AHORA, vete- dijo Zayn, a la vez que comenzaba a empujarme en dirección a la puerta. 

-Pero llueve a cántaros!- me quejé.

-Entonces ve en el maldito auto- tomó las llaves de la mesa y me las arrojó.

Salí disparado por la puerta sin siquiera molestarme en tomar una chaqueta. Afuera ya estaba completamente oscuro y la única fuente de luz eran las farolas ubicadas cada diez metros a lo largo de la acera. Del cielo caían unas enormes gotas de lluvia, apelmazándome el pelo al rostro y nublándome la vista. 

-Harry!- me llamó Zayn cuando bajaba las escaleras. Me volteé rápidamente. – Dile todo, que no se te olvide nada…

-¿De qué hablas?- grité, tratando de que mi voz no se ahogara con el ruido de la lluvia pegando en los tejados y techos de automóviles.

-Tú sabes de qué hablo; tienes el camino libre…Ahora vete antes de que me arrepienta.-

Y en ese momento supe a qué se refería y supe exactamente todo lo que iba a decirle. Me limité a asentir y le dediqué una pequeña sonrisa de agradecimiento, para luego darme vuelta y correr hasta mi auto.

El recorrido se hizo más largo de lo esperado; debido a las incesantes lluvias, muchas calles habían sido bloqueadas por problemas de inundación, por lo que tuve que cambiar de recorrido unas seis veces para lograr retomar el camino al apartamento de Jojo.
Finalmente encontré una carretera en las afueras de la ciudad que estaba completamente desierta y, a decir verdad, muy poco iluminada. Pero era perfecta en el sentido de que sería mucho más rápido.

-Muy bien, cálmate- me susurré a mí mismo. –Ya casi llegas…

Me decidí por encender la radio con el propósito de distraerme unos minutos y pensar en que todo habría acabado en cuestión de minutos. Todo sería como siempre lo había deseado..

“-Y ahora les propongo volver al pasado por unos minutos y disfrutar del clásico de 1985, de Bryan Adams, esto es ‘Summer of ‘69’…-“ escuché la voz del locutor y sonreí inmediatamente al identificar la canción; subí el volumen al máximo y comencé a cantar en voz alta, siguiendo la letra.



I got my first real six-string
Bought it at the five-and-dime
Played it till my fingers bled
Was the summer of ‘69

Oh when I look back now
That summer seemed to last forever
And if I had the choice
Yeah, I’d always wanna be there
Those were the best days of my life


FLASHBACK

-¿Alguna vez has estado casada?

-¿Recuerdas lo que te expliqué ayer, Harry?

-Pues, depende de qué, hablas demasiado- 

-Estás divagando demasiado, necesitas callarte.

-De acuerdo….¿listo?

-No, por un rato largo. Pero ahora, a la ducha, vamos levántate.


[…]

–Estás delirando por la fiebre, no sabes lo que haces-

-Sólo bésame-

[…]


Llevé una mano a su espalda y la acosté delicadamente contra el colchón, quedando sobre ella. Mis manos exploraban sus brazos dulcemente. Nuestras bocas se movían perfectas, sincronizadas, su aliento mezclándose con el mío. El beso se tornó más tierno y significativo, mis labios aún rehusándose a abandonar los suyos.

[…]

-Te amo- susurró.



FIN FLASHBACK


-Santo Dios, ¿qué fue todo eso?- hablé en voz alta, pasando una mano por mi cabello. ¿De dónde había salido eso? No podía estar imaginando cosas tan entrecortadas. Además, las veía, en mi cabeza. Y podría jurar que por un instante sentí los labios de Joanna sobre los míos. 
Y luego me di cuenta. Ella había dicho que comencé a cantar ‘Summer of ‘69’ mientras me duchaba. La canción había hecho que…recordara. ¡¿Recordara?! La había besado, le había pedido que me devolviera el beso, y ella lo había hecho….

-Me ama- susurré.

Una luz se interpuso en mi camino, provocando que volviera a la realidad, aunque supongo que en ese momento la realidad no era un buen lugar en el cual encontrarse. En menos de un segundo, fui tragado por la oscuridad.

Narra Joanna

Las tareas de traducción que daban en la universidad definitivamente tenían como objetivo mantenerte ocupado durante las vacaciones. Gracias a Dios que no las daban en épocas de clases, creo que habría sido capaz de caer en un coma cerebral si debía resolver todo ese texto de 100 páginas en una semana.
Mi móvil comenzó a sonar impaciente, pero no lograba encontrarlo en ninguna parte. Corrí a mi cuarto y allí lo encontré, al pie de mi cama. Eché un rápido vistazo a la pantalla, la cual leía “Anne”. ¿Anne? ¿La mamá de Harry? Bueno, tenía que serlo, era la única Anne en mis contactos. Pero, ¿por qué llamaría? Yo ya no vivía con Harry…A no ser que quizás no se podía comunicar con él y pensó que yo sabría algo.

-¿Hola? ¿Anne, pasa algo?

El tono en el cual me contestó y la rapidez con la que fluían sus palabras me dijeron que no, nada estaba bien. Pero no lograba distinguir las palabras de sus sollozos, lo que me ponía aún más nerviosa.

-De acuerdo, Anne, tendrás que calmarte, no logro entenderte. Dime qué sucede…¡¿QUÉ?!

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