Its Gotta Be You

Era en momentos como ese en los cuales sentía ganas de confesarle todo. Momentos que parecían ser la única y última oportunidad que jamás tendría.

Harry se encontraba semi-desnudo en mis brazos, sólo en boxers, completamente caliente y sudado. Volaba de fiebre. Claro que no era nada grave, sólo una simple gripe de la cual se recuperaría. Pero el verlo tan vulnerable e incapaz de mantenerse en pie o incluso despierto causaba en mí el mismo efecto que apuñalarme en el estómago; ya que me recordaba a mí misma, totalmente desecha, el día que nos habíamos conocido.

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31. Capitulo 30

Narra Joanna


JULIO

El sol caliente de la mañana ingresaba a través de la ventana, pegando contra mi espalda desnuda. Uno de mis brazos descansaba cómodamente sobre el pecho de Zayn, mientras él trazaba intrincados dibujos en mi espalda, trazando levemente con la yema de sus dedos un recorrido a lo largo de mi columna. Respiré profundamente, aspirando su perfume; me sentía a gusto y…feliz.

-Buen día, bella durmiente- susurró a la vez que depositaba un beso sobre mi pelo.

-Buen día- sonreí y levanté la mirada, besándolo suavemente en los labios.

-¿Qué tal dormiste?

-De maravilla- reí.


Zayn y yo ya llevábamos unos cinco meses saliendo. Y sí..tuve mi primera vez con él. Pero, sorprendentemente, sentí que era lo correcto; él me hacía feliz, me mantenía distraída, se preocupaba por mí y me quería. Y yo también había aprendido a quererlo, aunque quizás no tanto de la manera que a él le hubiera gustado. Porque por más que lo intentara, en cuanto estaba sola, todos los sentimientos y los recuerdos volvían, y prometían quedarse por un rato largo.

-¿No puedes quedarte un rato más?- me quejé.

-No- sonrió a modo de disculpa. –Mary me matará, tengo que estar en el refugio en una hora y definitivamente no puedo aparecerme con la misma ropa que ayer..- comenzó a vestirse ágilmente, recogiendo su ropa del suelo de mi cuarto mientras yo lo observaba desde la cama.

Reí. –Saben que no vas de cama en cama, no deberías preocuparte tanto; si se dan cuenta, al menos sabrán que estuviste conmigo- me sonrió burlonamente. –Aunque quizás deberías tener una muda de ropa aquí. Es decir, últimamente te quedas todas las noches de todos modos..

-Suena bien- terminó de vestirse, se acercó a mí y me besó. –Nos vemos más tarde. Te quiero- me dio un beso en la punta de la nariz y sonrió ampliamente.

-Yo también. Que te vaya bien en el trabajo, saluda a Jake de mi parte.- Me guiño un ojo y se fue.




Salí rápidamente de la ducha al escuchar mi móvil sonando; me envolví en una toalla y atendí sin siquiera revisar la pantalla para ver quien era.

-Dime qué te olvidaste y te lo llevaré en un rato- dije entre risas. Escuché a alguien carraspear al otro lado de la línea y sentí como el color se drenaba de mi rostro.

-Hola- respondió dubitativo.

-¿Harry? Y-yo..lo siento, pensé que eras Zayn.-tartamudeé. 

-Sí, me di cuenta…-. Su voz se apagó.

-¿Necesitabas algo?- pregunté secamente, intentando recobrar la compostura por la sorpresa que me había llevado al escuchar su voz.

-Sí, en realidad sí.- volvió a aclararse la garganta. –No me siento muy bien, estoy bastante mareado y creo que tengo fiebre…-

-¿Y yo qué tengo que ver?

-Mira, sé que no nos hemos visto mucho últimamente pero..Aubrey viajó a visitar a su familia y Liam no está, así que básicamente sólo me quedas tú- un nudo se formó en mi estómago al escuchar sus palabras. -¿Podrías venir a mi apartamento y cuidarme aunque sea por esta noche?..¿Por favor?

-Puedo enviarte a Zayn..-

-No- respondió decididamente. -¿Sabes qué? Olvídalo, estaré bien. Tú no..- 

Suspiré. -¿Necesitas que te compre algo?- lo interrumpí.

-Y-yo..no, no necesito nada-

-Bien. Estaré allí en una hora.


En verdad no sé por qué hice eso.



Esa simple noche terminaron convirtiéndose en cuatro noches de incesantes vómitos, picos de temperatura y poco descanso. Poco descanso por mi parte, claro.
Harry apenas se levantaba de la cama; lo que fuera que le hubiera agarrado, parecía rehusarse a irse. También trataba de hablar lo menos posible; no sólo porque nuestras conversaciones solían tornarse incómodas sino porque la mayoría del tiempo se encontraba diciendo estupideces, ya sea por los fármacos o por la fiebre.
Zayn sabía que me encontraba con Harry, cuidando de él; no pareció molestarle, incluso se ofreció a suplantarme pero insistí en que Harry mismo había dejado bastante implícito que no quería que viniera. Lo entendió; dijo que Harry había tomado lo nuestro como una especie de traición por su parte, por más estúpido que yo lo encontrara.


-No te ves bien- dijo Harry, prácticamente arrastrando las palabras. Sonreí sarcásticamente.

-Gracias por el cumplido, Hazza-

-Lo digo en serio, luces agota…agotada- frunció el ceño, escrutando el cuarto con la mirada. -¿Qué fue eso?

-¿Qué cosa?

-Ese sonido, como el de una nave espacial.-. De verdad fue difícil el no reírme al escuchar eso. –Quiero llamar a Gemma- se incorporó rápidamente en la cama, corriendo la pila de mantas que lo cubrían.

-Wow, no. Tú te quedas aquí. Ninguna nave ha venido a llevarte y Gemma seguramente duerme; son la 1am, Harry. Tranquilízate y recuéstate, necesito tomarte la temperatura.

Se volvió a acostar obedientemente y abrió la boca en cuanto acerqué el termómetro. Al cabo de dos minutos, el termómetro alcanzó los 40º de temperatura.

-Mierda- mascullé.

-Tengo frío…No, en realidad tengo calor..Bueno, no lo sé…Quiero jugo de uvas- dijo entusiasmado.

Asentí indiferentemente. –Iré al mercado en un rato- mentí.

-¿Alguna vez has estado casada?- me miró curioso; le devolví una mirada incrédula.

-¿Recuerdas lo que te expliqué ayer, Harry?

-Pues, depende de qué, hablas demasiado- rió y yo entrecerré los ojos.

-Estás divagando demasiado, necesitas callarte.

-De acuerdo….¿listo?

-No, por un rato largo. Pero ahora, a la ducha, vamos levántate.


La ducha y el medicamento no ayudaron mucho; al contrario, parecieron empeorarlo aún más. En lo único que estuve concentrada durante esos minutos fue en no observar su cuerpo desnudo frente a mí mientras lo rociaba con agua helada.

Oh when I look back now
That summer seemed to last forever
And if I had the choice
Yeah - I'd always wanna be there
Those were the best days of my life
Oh yeah
Back in the summer of '69
Oh
Man we were killing time
We were young and restless
We needed to unwind
I guess nothing can last forever - forever, no...

Me quitó el rociador de la ducha para utilizarlo de micrófono, mientras cantaba en una nota tan alta que ni yo hubiera sido capaz de alcanzar. Lo tomé de vuelta y lo rocié por sobre la cabeza.

-Muy bien, ya es suficiente; sal de ahí- le entregué una toalla y me retiré rápidamente de vuelta a su cuarto.

-Definitivamente ya me siento mucho mejor-dijo al volver del baño, ya en boxers y una camiseta. En cuanto se acostó en la cama, cayó prácticamente desmayado; dudaba que tardara mucho en volver a despertarse y comenzar a hablar tonterías. Aunque verlo así en verdad me enterneció; quizás por el hecho de que lucía perfecto y completamente normal, lo cual me hacía mucho más difícil el proceso de desprenderme de los sentimientos que me impedían continuar mi vida como deseaba.

-¿Por qué me dejaste? Te extraño…pero no, ella no me deja…- se lamentó, su voz ahogada contra la almohada.

-De acuerdo, luego hablamos, intenta dormir-

Comencé a acariciar su cabello, su cara destilaba cansancio, pero lucía en paz. De repente, alzó una mano para agarrar la mía y sus ojos verde esmeralda se abrieron lentamente. Se me quedó observando fijamente, sin decir una palabra, durante unos cuantos minutos. Luchando contra el peso de su cuerpo logró incorporarse y acercó su rostro al mío lentamente, deteniéndose solo a unos dos centímetros.

-¿Q-qué haces?- pregunté nerviosamente.

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