Its Gotta Be You

Era en momentos como ese en los cuales sentía ganas de confesarle todo. Momentos que parecían ser la única y última oportunidad que jamás tendría.

Harry se encontraba semi-desnudo en mis brazos, sólo en boxers, completamente caliente y sudado. Volaba de fiebre. Claro que no era nada grave, sólo una simple gripe de la cual se recuperaría. Pero el verlo tan vulnerable e incapaz de mantenerse en pie o incluso despierto causaba en mí el mismo efecto que apuñalarme en el estómago; ya que me recordaba a mí misma, totalmente desecha, el día que nos habíamos conocido.

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18. Capitulo 17

Narra Harry


-¿Prefieres que Joanna se entere de todos los sucios secretos que hay dentro de su familia?- me amenazó. Me la quedé mirando incrédulo. ¿De qué rayos hablaba?

-Estoy bastante seguro de que si hay algo que ella no sabe tú tampoco podrías saberlo; no la conoces, no conoces a su familia…

-Tengo mis propias fuentes, -arqueé una ceja- pero eso a ti no te incumbe.

-¿Por qué haces esto, Tanya?- suspiré. -¿No te parece que ya tuviste suficiente diversión conmigo? ¿Qué es lo que pretendes obtener de todo esto?

-A ti. Ya te lo dije, Harry; te quiero conmigo nuevamente. Si no eres mío, no eres de nadie.- sonrió maliciosamente.

-Sólo..no te metas con Joanna, o te juro que..

-Un trato es un trato. No le haré daño siempre y cuando hagas lo que yo te diga…-rió amargamente, la miré.-Estás más prendado de lo que creí, esto será fácil

-¿Cómo sé que no es sólo una trampa? ¿Cómo puedo estar seguro de que en verdad sabes cosas que podrían arruinarla?- exigí.

-Este no es el lugar indicado para hablar de eso, yo te avisaré dónde podemos discutir todo. –comenzó a levantarse. –Luego te llamo-. Se alejó en dirección a uno de los edificios.

-Tanya- la llamé. Se volteó, primero chequeando que nadie me hubiera oído. -¿Qué hay con el rubio?

Sonrió. –Sólo paso desapercibida, no quiero que nadie me reconozca. Una pelirroja es demasiado única, ¿no crees?- me guiñó un ojo y siguió camino.


Creo que jamás había sentido tanta repugnancia hacia una persona en toda mi vida.



Narra Joanna


La cafetería estaba terriblemente atestada de gente, conversaciones entremezcladas, risas, saludos, susurros y miradas curiosas en mi dirección.
Divisé a Liam y Zayn haciendo fila, y me acerqué rápidamente a ellos.

-¿Por qué me siento como la rara de la clase?- le susurré a Liam. Rió y miró a su alrededor; las personas que miraban en mi dirección automáticamente desviaron la mirada y actuaron como si estuvieran cada uno en sus asuntos.

-Lo eres para ellos; estás con Harry- fijó su mirada en mí.

-No “estoy” con Harry- hice comillas con mis dedos. Sonrió.

-Bueno, no en ese sentido, pero pasas tiempo con él. Es como la primicia en chismes dentro del campus. –bromeó. Puse los ojos en blanco.

-¿Qué no se pueden olvidar ya de lo que pasó? De todos modos, fue una mentira.

-Sí, pero ellos no lo saben- dijo con una mueca.

-Descuida, dentro de uno o dos meses no te prestarán atención- me consoló Zayn, besando mi frente. –En fin, ¿qué no deberías estar en el patio? Harry andaba buscándote..

-Sí, lo vi. Me pidió que los alcanzara y le comprara una botella de agua..

Liam frunció el ceño. -¿Desde cuándo toma agua?

Reí. –Lo sé, ¿verdad? Estuve a punto de preguntarle lo mismo.

-Me suena a excusa..¿Qué se quedó haciendo él?

-Hablando con Aubrey, supongo- dije indiferente. –Es nueva, empezó hoy. Es americana, aparentemente; transfirieron a su padre en el trabajo y decidió mudarse con él.

-Querrás decir coqueteando con Aubrey- rió Zayn. Liam lo golpeó en el brazo y lo fulminó con la mirada. -¿Qué? Sólo digo la verdad..

En ese momento llegó nuestro turno. Los chicos compraron un par de cosas para almorzar, aunque no presté mucha atención hasta que Zayn me pasó la botella de agua. Quizás tenía razón y Harry sí se había deshecho de mí para quedarse coqueteando con Aubrey. Pero, ¿por qué me importaba? Él era libre de hacer lo que quisiera…Me sentía estúpida y egoísta.


-Jojo- Liam chasqueó sus dedos frente a mi rostro. -¿Te encuentras bien?- Asentí. –Vamos.


Cuando llegamos a donde estaba Harry, creo que todos notamos que algo no iba bien; se había sentado en el césped y se encontraba arrancándolo distraídamente, con la mirada fija en algún punto invisible.

-¿Está todo bien?- pregunté a la vez que me sentaba a su lado.

-Claro- me miró y sonrió, pero sus ojos lucían apagados. Le pasé la botella de agua. –Gracias- susurró.


Comimos en un silencio incómodo. Harry prácticamente ni habló, estaba sumido en sus propios pensamientos mientras tomaba de la botella de a pequeños sorbos; dijo que no tenía hambre y se rehusó a comer cualquier cosa.
Liam y Zayn no despegaban su mirada de él, probablemente preguntándose lo mismo que yo: qué diablos le sucedía. Sus intentos por romper el hielo fueron prácticamente nulos, ya que Harry los ignoraba. Toda la situación me puso tan tensa que lo único que logré comer fue una manzana. Me recordaba a las absurdas reuniones que se acostumbraban luego de un funeral.
Luego de un par de minutos, Liam y Zayn se retiraron diciendo que habían olvidado encontrarse con un profesor durante el receso, no sin antes dirigirme una mirada significativa de “Averigua qué es lo que le pasa”. Me limité a asentir disimuladamente.

Harry suspiró y se recostó sobre mi regazo. Comencé a acariciar su cabello dulcemente.

-¿Qué es lo que sucede?

Me miró a los ojos. –No me siento muy bien. –no sonó muy convincente pero se la dejé pasar. –Creo que volveré al apartamento, tengo..una horrible jaqueca.- Tomó mi mano entre la suya y la llevó a su mejilla.

-De acuerdo- asentí- ¿Quieres que vaya contigo o estarás bien?

Se lo pensó por un momento y asintió. –Sí, ven.

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