La vida de una adolescente marginada por la sociedad.

Esta es la historia de como el mundo acabo con una chica que solo intentaba encajar en esta sociedad, esta chica es una adolescente de segundo de la eso, y va a saber que es la vida. Con solo catorce años, ha recibido más golpes que nadie. Su nombre es Laira y su historia es real. Laira ha tenido que mudarse repentinamente a otra ciudad por motivos del trabajo de su padre, era normal pero al empezar este nuevo curso algo va a cambiar...

4Me gustan
0Comentarios
175Vistas

1. La noticia.

Eran más o menos las tres de la tarde cuando llegue a casa, cuando abrí la puerta vi que en el recibidor habían cajas de cartón y maletas, de repente escuche a mi padre decir:

-Laira cielo, ven a la cocina y ayúdanos.

Fui a la cocina y mi madre me indicó que me sentara:

-Laira, verás papa ha cambiado de destinación entonces debemos irnos a un pueblo llamado Villamarin y debemos irnos hoy a las cuatro, tienes una hora para empaquetar tus cosas cariño, ya veras nos vendrá bien a todos, ya sabes tu no tienes muchos amigos en este pueblo, y alomejor te sienta bien mudarnos para hacer nuevos amigos eso si, quiero que tus notas sigan igual de perfectas.-Dijo mi madre.

Es verdad, no tenia amigos, y si mis notas eran bastante buenas, pero no sé irme de esta casa era un poco triste me había criado aquí, además yo hacia atletismo.

-Esta bien mama, pero ¿Que pasa con el atletismo?-Pregunté.

-Ah si el atletismo, echa un vistazo a esto cariño.-Dijo mi padre.

Me entrego unas fotos en las que salían unas pistas de atletismo realmente bonitas, y entonces pensé que mudarme no iría tan mal, seguramente ya no sufriría bullying escolar. A si que me puse en marcha puesto que mañana era el ultimo día de curso y no haríamos nada, pues mejor no me podía ir, pensé en como sería mi nueva casa, y mi nueva habitación, y cuando entre a mi habitación actual vi un regalo encima de la cama, lo abrí impaciente y eran unas zapatillas de clavos para velocistas, dios mejor no podía irme el día pensé. Empecé a empaquetar mis cosas, y salió de entre los libros una foto mía con mi hermano, al que por cierto aún no había visto, a si que acabe de empaquetar las cosas, y fui a su habitación. 

Mi hermano y yo estábamos muy unidos, eramos como uña y carne, y el siempre me había apoyado en todo. Cuándo entre en su habitación lo vi en el ordenador hablando con su novia, y vi que estaba a punto de llorar, a si que sin preguntarle nada me acerque y le di un abrazo, él siempre decía que mis abrazos le hacían sentirse bien. De repente me senté en la cama y él dijo:

-Laira, Sonia y yo hemos roto, pero lo peor es que no hemos roto porque nosotros nos vamos, si no porque el otro día la vi con  David, si el chico rubio, y hoy ella me ha dicho que ya no me quería.-Saltándole las lagrimas.- Laira, estoy detrozado, y no sé que debo hacer. 

-Edu, yo no sé mucho de este tema, ya sabes como va mi vida amorosa, pero si que sé sobre chicas, y no sé en el tuyo pero en mi pueblo, lo que ha hecho Sonia es de ser una guarra. No puedes estar mal, siempre no iba a durar, entiendo que dos años son mucho tiempo, pero Edu, mírate aunque eres mi hermano, y no puedes superar mi belleza, eres precioso, simpático, y tal vez si Sonia ha hecho eso es porque la vida lo ha decidido a si y te esta ayudando tal vez eso de mudarnos al fin y al cabo no esté tan mal. ¿No cres? Anda sonríe.-Le dije.

-Gracias por todo enana. Y ahora cambiando de tema ¿Has empaquetado ya tus cosas?-Dijo sonriendo. 

-Pues claro, ya me conoces siempre lo hago todo.-Dije pegando un pellizco a su moreno brazo. 

Ambos nos miramos, y salimos corriendo por suerte llegó mi padre que se puso delante mía y le dijo a mi hermano que parara y que bajara las cajas, yo empece a reírme al escuchar eso, a si que me castigo mi padre y tuve que ayudar a mi hermano con las cajas. 

Después de un buen rato acabamos de bajarlo todo, cerramos la puerta de las casa, y emprendimos camino hacia el nuevo hogar que nos esperaba. 

Durante el viaje dormimos todos, menos mi padre y mi madre que se iban alternando el volante del coche, y cuándo quedaba a penas cinco minutos para bajar mi padre nos despertó y vimos por la ventanilla nuestro instituto, y digo nuestro porque mi hermano también iría este curso a mi instituto, aunque un par de cursos más.Mi hermano se quejo porque odiaba eso de tener obligaciones y estudiar y como empezaban las vacaciones de verano prefería no hablar de esos temas. 

Mientras acababa la disputa entre padre e hijo mi madre y yo nos miramos y mi madre me dijo que nuestra casa era preciosa y que podría traer amigas siempre que quisiera, y me hizo una señal que también siguió mi hermano para que me pusiera un pañuelo en los ojos que había detrás, no entendía porque pero mi hermano y yo obedecimos y nos lo pusimos, y de repente el coche paró, note como mi estomago se revolvía de los nervios y pude comprobar que no era la única puesto que mi hermano también se quejo. 

Salimos el coche con ayuda de mis padres y nos quitaron el pañuelo de los ojos, realmente mi madre tenia razón la casa era preciosa. Entramos y vimos que el jardín contenía una piscina, unas porterías para jugar a fútbol, una colchoneta elástica, un columpio... Y al fondo del gran jardín estaba la casa junto con otra más pequeña, mi madre nos dijo que la pequeña tenía dos pisos y que uno era para mi y el otro para mi hermano, que podíamos hacer lo que quisiéramos con ellos, pero que viviríamos en la casa con ellos, a si que mi hermano y yo chillamos a la vez, ''Sala de juegos baby'', y nos reímos, seguimos caminando hasta llegar a la puerta de la casa, subimos unas escaleras que daban a un porche, y entramos en la casa, madre mía la casa era más grande por dentro que por fuera, tenía una enorme cocina, y una gran escalinata, a la izquierda estaba el salón y al lado de la escalera había un armario para las chaquetas, mi hermano y yo subimos corriendo al segundo piso y nuestros padres no explicaron que en el segundo piso habían solo tres habitaciones una para ellos, una para mi hermano y una para los invitados, a si que pregunte donde estaba la mía, y para sorpresa mía era la guardilla, lo que yo siempre había soñado, abrí la puerta y entré, realmente era preciosa si miraba  a la derecha había un baño, un escritorio, y una silla, mirando a la izquierda estaba la cama, que era increíble, al lado de la cama había una puerta que abrí y para sorpresa mía era una terraza, y al lado de la terraza había un ventanal redondo con un asiento para sentarse en él por dentro, realmente todo estaba precioso, pero bueno teníamos que colocarlo todo.

Después de dos horas, la casa ya estaba completamente amueblada, y perfecta para ponerse a vivir en ella ya, pero claro mi hermano y yo no nos olvidamos de nuestra sala de juegos a si que fuimos a verla y decidimos que como los dos pisos tenían lo mismo el mio seria el de arriba, compuesto por dos habitaciones una sala de estar y un baño como el de abajo, también lo amueblamos pero eso nos costo menos porque era más pequeña, a si pues salimos y decidimos dar una vuelta por el pueblo. 

El pueblo no era demasiado grande la verdad, la gente parecía de lo más normal, y de repente encontramos a tres adolescentes de la edad de mi hermano se acercaron a nosotros y nos dijeron:

-Hola, vosotros debéis ser los nuevos, encantado somos Tris de Patricia, Selena y Marc.-Dijo un chico rubio y alto.

-Encantado nosotros somos Edu y Laira.-Dijo mi hermano.

-Edu y Laira vaya des de luego no hay que negar que vuestros padres tienen buen gusto para los nombres, y la verdad es que sois muy guapos.-Dijo Tris.

Tris miraba mucho a mi hermano y mi hermano a Tris, y no fui la única que se dio cuenta porque Marc nos invitó a su casa, yo dije al principio que no quería ir pero Marc insistió en que fuera, a si que acepte y fui.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...