Cartas Desde El Cielo

Nunca puedes buscar un amor eterno
Pues ese no es un amor real
El amor real es igual como la vida
Nace, crece, se desarrolla y finalmente, muere
Esa es la ley de la vida, Pero...
Que harías si el destino te da la oportunidad de estar con la persona que amas mas allá de la vida misma?
Tu aceptas esa oportunidad?

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11. Un doloroso pasado

Cameron me llevaba casi arrastras, yo le rogaba que me soltara pero el simplemente no me escuchaba, hasta que me tire sobre el suelo, haciendo que el cayera sobre mí, fue una medida extrema, pero algo tenía que hacer. En cuanto me soltó comencé a llorar y le dije que era un mentiroso, que el había prometido jamás maltratarme, y en la primera oportunidad, ya lo había hecho.

- Perdóname Mariana, soy un maldito imbécil ¿Cómo pude hacerte daño? ¡Me odio por lo que te hice en este instante! – Dijo con tristeza y arrepentimiento –.

Comenzó a besarme la muñeca, lo hacía llorando, con ternura pero a la vez con desesperación, como si me hubiera lastimado tanto que casi me mataba. Ya estaba más tranquila y comencé a acariciarle el cabello, pidiéndole que se calmara, pero él no lo hacía, se sentía demasiado culpable por lo que me había hecho. Yo le levante el rostro, le seque las lágrimas y besándolo le dije esto:

- No te preocupes mi vida. Lo que tú me hiciste no es comparable a todo lo que he tenido que vivir. Yo llevo a cuestas un doloroso pasado.

- Quisiera que me lo contaras, si no es molestia, obvio.

- Okey, te contare, .todo comenzó desde que era niña, mi papá siempre estaba borracho, siempre llegaba tarde a la casa, siempre forzando a mi mamá para que tuviera relaciones con él, siempre golpeándola pues ella se negaba. Yo pensaba que mi mamá era tonta, ella decía que se aguantaba todo por mí, para que yo tuviera un hogar, pero la verdad es que me estaba haciendo vivir un infierno. Un día, cuando tenía doce, lo vi golpeando salvajemente a mi mamá, y de pronto, veo que saca un arma, no se de dónde saque la fuerza pero sobre todo el coraje para correr hacia él, empujarlo y tirarme sobre mi mamá para servir como escudo, pensé que no dispararía si veía que a quien iba a dispararle era a su única hija, pero lo hizo, el me disparo en el estomago. En ese momento llego la policía pues los vecinos la habían llamado cuando escucharon los escándalos. Todo paso muy rápido, yo me estaba desangrando, pero me llevaron de prisa al hospital y me salvaron. Aun recuerdo la imagen de mi mamá llorando y pidiéndome perdón, jurando que nunca más volvería con él, pero fue mentira, hace unos meses salió de la cárcel y ella lo perdonó.

- Me duele tanto todo lo que has vivido, tu vida ha sido demasiado triste y ahora te enamoras de mí y yo te maltrato. Soy un idiota.

- ¡No te insultes más! Ya paso, ¿Sabes? Ahora que veo bien, ya sé porque tu cara me resulta familiar, me dirás loca pero recuerdo que, mientras me operaban para sacarme la bala, vi a un ángel que me dijo que no era mi tiempo, que aun no era mi hora. Su rostro era muy parecido al tuyo, sin los lentes claro.

- Definitivamente tú eres ese ángel Cameron, tú me salvaste la vida, tú me trajiste a tu vida.

- ¡Ya quisiera yo ser tu ángel guardián para protegerte, pero no lo soy! Aun así, voy a hacer todo para arreglar tu vida.

En ese momento comenzó a cantar la canción Fix You de Coldplay, al terminar, el me abrazo mientras decía

- Te juro que hare todo lo que esté en mis manos para arreglar tu vida, así como tú lo hiciste apareciendo en el momento indicado, pídeme lo que quieras.

- Lo primero que te pediré entonces es que hables con Damian y trates de ser su amigo, sé que cuando se conozcan, se llevaran bien.

- Lo que me pides es difícil pero lo intentare, solo por ti lo hare.

- Lo segundo que te pediré es que tengamos paciencia…

- De eso precisamente te quería hablara cuando se me ocurrió la brillante idea de hacerte escena de celos, se que tal vez tu estés preocupada por lo que paso ayer, por eso te iba a decir que voy a llevar las cosas con calma, sin precipitarme, pero sobre todo, siguiendo el ritmo que tú quieras, lo que menos quiero en esta vida es incomodarte.

- Gracias por entenderme. Lo tercero que te quiero pedir es más simple que lo anterior, solo ¡Bésame! ¡Bésame como si fuera el beso del final!

No hubo más palabras, solo sentí sus labios sobre los míos, dándome pequeños besos al principio y de a poco aumentando la intensidad hasta casi hacerme estallar. Lo amaba tanto, es más, lo necesitaba tanto, que si no hubiéramos estado en la academia me hubiera entregado a él sin dudarlo en ese instante. 

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