Cartas Desde El Cielo

Nunca puedes buscar un amor eterno
Pues ese no es un amor real
El amor real es igual como la vida
Nace, crece, se desarrolla y finalmente, muere
Esa es la ley de la vida, Pero...
Que harías si el destino te da la oportunidad de estar con la persona que amas mas allá de la vida misma?
Tu aceptas esa oportunidad?

2Me gustan
0Comentarios
508Vistas
AA

18. “Te extraño”

Pasar esos días en el trabajo me hacia entender que trabajar no era tan malo, tal vez era porque tenía la suerte de que mi jefe era Tanner. Los días se iban rápido y aun vivía en casa de mis padres, solo les hablaba lo necesario, no había decidido si comprar una casa o alquilarla, pues si Cameron se iba de mi vida para siempre, no tenía nada que hacer en España, él era el único que me ataba a ese lugar.

Todos los días llamaba a Cameron, algunas veces me tenía que conformarme con dejarle un mensaje en la contestadora, otras hablábamos por horas, le dije que mi jefe era Tanner, en cuanto escucho eso pude sentir como la alegría lo desbordaba, de hecho siempre recordaba su sonrisa.  En las noches cuando temblaba de frio, sentía como sus brazos rodeaban mi cuerpo, mientras me decía que no me diera vuelta, que si lo hacia se iría. Todo el tiempo mi necedad era más grande y me volteaba para darme cuenta de la triste realidad: Cameron ya no estaba, se había ido, él no estaba a mi lado.

Pasar tiempo con Tanner me hizo comprender lo mucho que lo extrañaba. Nosotros habíamos terminado por una pelea tonta, cosas sin sentido. Estar con él me hizo comprender porque me había ilusionado con Damian, me había fijado en sus ojos y con ellos me había olvidado de los hermosos ojos de Tanner, sus ojos eran tan hermosos pues aunque fueran verdes, parecen variar con la luz, ya que dependiendo de la luz se veían azules o incluso violetas.

Muchas veces me encontraba perdida mirando sus ojos y me sentía culpable de  quedarme mirando a otro hombre de esa manera sabiendo que mi prometido estaba en España luchando por su vida, pero yo no lo podía evitar.

Finalmente habían transcurrido los dos meses que Cameron me había puesto de límite para abrir el sobre que me había dado así que lo abrí, el contenido de la carta fue el siguiente:

“Amada Mariana:

Tal vez estés leyendo esta carta en la casa de tus padres, lo más seguro es que te hayas acostado temprano porque de nuevo discutiste con ellos, no entiendo que estas esperando para comprar la casa, la casa que viste que tanto te gusta. Deberías comprarla, la vamos a necesitar para nuestra luna de miel, o sí Dios decide que lo nuestro termine antes, te servirá para no tener que quedarte acá en España, sé que siempre soñaste con venir para acá pero ahora no te gusta.

Ah otra cosa, no te distraigas mucho en el trabajo, sé que a veces te gusta viajar al "Universo fantástico de Mariana" pero ahora eso no te conviene. Trata siempre de "Apuntarle a la luna" o sea, aspira siempre lo mejor. Sólo te pido que no te enamores de alguien que sea menos guapo que yo jajaja, no mentira, sólo te pido que sí te llegas a enamorar de alguien nuevo o te llegas a reencontrar con un amor del pasado y decides ser feliz con esa persona, dímelo, no para hacerte ninguna escena de celos (sé muy bien que eso no me ayuda con la enfermedad y que me causa arrugas jajaja) sino para apoyarte y aconsejarte.

 Ahora bien, tengo que confesarte el porqué te escribo esta carta, una semana luego de que te fueras de viaje iniciaría un nuevo ciclo de quimioterapia con medicinas más fuertes que me debilitarán mucho, por eso te suplicó que no te enojes sí algunos días deje de contestarte el teléfono. Sí te pedí que leyeras la carta ahora es porque ya esa parte del tratamiento la término justo hoy. En cuanto puedas, llámame y te cuento como va todo. Con amor, Cameron. Posdata: Te extraño."

Al terminar de leer la carta lloré descontrolada, quería estar a su lado abrazándolo, cuidándolo, amándolo, pero estaba a millones de kilómetros de distancia. Más calmada, me decidí a llamarlo:

- Aló Cameron.

- Hola mi vida.

- ¿Cómo estás?

- Ya veo que leíste la carta.

- Sí mi amor, respóndeme ¿Cómo estás?

- No te mentiré, estoy mal mi vida, la enfermedad no se quiere ir.

- ¡No! mi amor no.

- Mi vida no te pongas así, sabíamos que eso podía pasar.

- Cameron no me dejes te lo ruego.

- No te voy a dejar Mariana, aún falta saber sí mi familia me puede donar la médula o no, ten fe.

- Mañana mismo viajó para allá.

- ¡No Mariana! ¡Yo mismo te deje ir para que no pasaras por esto!

-  ¿Por qué Cameron? ¿Por qué te empeñas en pasar por esto sólo?

- Porque no quiero que las personas que amo sufran, especialmente tú, verte sufrir me mata más rápido que la leucemia.

- Mi amor…

-  Mi amor ¿Qué pasa? ¿Estás bien?

- Sí mi amor -dije en un hilo de voz- Sólo fue un mareo.

- Cuando te fuiste también estabas enferma ¿Has ido al médico?

- No creo que sea necesario, sólo debe ser el estrés.

- Mariana tienes que cuidarte, mira lo que me pasó a mí, por no ir a un médico cuando comencé a sentirme mal en Texas, mira donde estoy ahora.

- ¡No quiero vivir sin ti amor!

-  ¡Entonces vive por mi Mariana! Te suplicó, bueno no, te exijo que vayas a un médico. Pídele a Tanner que te acompañe.

- ¿A Tanner?

-  Sí, a Tanner. Cuando me dijiste que era tú jefe y que lo conocías de antes, saqué algunas conclusiones.

- ¿Qué conclusiones?

- Recordé que  cuando lo conocí en Texas, él no dejaba de hablar de una ex novia que tenía que se llamaba Mariana, con la que había terminado por un problema tonto. Fue así cuando llegué a la conclusión de que esa ex novia eres tú ¿O me equivoco?

- No te equivocas.

- ¿Por qué no me lo dijiste?

- ¡Porque no creí que eso importará! – Le dije alterada, lo que causo que me diera otro mareo –.

- Amor ¿Estás bien?

-  Sólo tuve otro mareo.

- ¿Ves que yo tengo razón? Tranquilízate, recuéstate y quédate quieta ok. Mañana pídele a Tanner que te acompañe. No vayas a ir sola, ve con él cuando tengan tiempo.

-  ¿Por qué Cameron? ¿Por qué tengo que ir con él?

- Porque sé que él aún siente cosas por ti y te va a cuidar como si fuera yo.

- Está bien Cameron. Haré lo que me pides.

 - Mariana, no lo veas como una tarea de un profesor, toma las cosas como los consejos de tú futuro esposo. Mira, hagamos un trato, sí el doctor que te revise dice que todo está bien y que puedes viajar, entonces vente para acá, y aunque no quiero, tendré que aceptar que pases conmigo por esta enfermedad.

- Ok -dije un poco molesta-.

- No te enojes mi vida. Te amo.

- Yo también te amo, y te extraño.

- Yo te extraño más. Descansa.

Colgué el teléfono y comencé a llorar, ahora yo estaba arrepentida de la decisión que tomé cuando decidí irme. Ahora sólo me quedaba complacer a Cameron en pedirle a Tanner que me acompañe al doctor y que este me de autorización para viajar para poder irme a España a reencontrarme con mi amor, con el único hombre con quién quiero estar.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...