Cartas Desde El Cielo

Nunca puedes buscar un amor eterno
Pues ese no es un amor real
El amor real es igual como la vida
Nace, crece, se desarrolla y finalmente, muere
Esa es la ley de la vida, Pero...
Que harías si el destino te da la oportunidad de estar con la persona que amas mas allá de la vida misma?
Tu aceptas esa oportunidad?

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23. Discusión

A la mañana siguiente, la tibia luz del sol que se asomaba por la ventana quería hacerme despertar pero no la deje, sentir a Cameron tan cerca de mi no era algo que quisiera sacarme de la cabeza tan fácilmente, estar con él era mi sueño mas anhelado desde el mismo momento que el avión despego rumbo a México, y no dejaría que nada ni nadie me despertara, excepto él.

- Mi princesa, mi preciosa princesa Mariana - dijo Cameron susurrándome al oído-

- ¿Por qué me despiertas Cameron? Quiero dormir, estoy cansada.

- Perdón mi vida, solo te desperté para avisarte que saldré un momento.

- No mi vida, no te vayas - dije mirándolo a los ojos-

- No me iré muy lejos, quédate tranquila, ya vuelvo.

Se levanto, se acomodo la camisa que tenia puesta y se fue.

En cuanto Cameron salió, comencé a sentirme demasiado mal, de hecho, nunca me había sentido tan mal antes, ni siquiera cuando mi padre me había disparado, comprendí entonces que lo que había sucedido entre Cameron y yo la noche anterior era otra imprudencia, debí haberme controlado, pero no pude.

Me levante como pude y busque en mi bolso de mano las medicinas, me dirigí lentamente a la cocina y tome un vaso de agua, cuando termine de hacer eso, sentí que Cameron había llegado y camine lo más rápidamente posible para que él no notara lo mal que estaba, pero fue peor el remedio que la enfermedad: En cuanto estuve lo suficientemente cerca de él, me desmaye en sus brazos.

Cameron me acuno en sus brazos y me llevo a la habitación, tomo un frasco de alcohol y me lo paso por la nariz para que lo oliera y me despertara, en cuanto desperté, Cameron me dijo.

- Mariana, ¿Cuántos meses tienes?

- Seis y medio -Dije en un hilo de voz-

-  No entiendo entonces porque te está pasando esto.

-  ¿Qué cosa?

-  Los mareos, el desmayo, esos síntomas ya debiste haberlo superado hace varios meses.

Me sentí acorralada, Cameron ya estaba empezando a sospechar y no quería seguir ocultando la verdad.

- Entonces Mariana ¿Por qué te quedaste callada?

- Veras Cameron, ¿Tu sabes la historia de la mamá de Rose?

- De que murió dando a luz al hermano de ella porque estaba enferma… Espera un segundo, ¿No me digas que?...

Solo un silencio respondió, un silencio y las lagrimas que comenzaron a rodar por mis mejillas.

- Mariana ¿Por qué me estás haciendo esto? Levántate, nos vamos ya -dijo enojado y arrojando a la cama algo de mi ropa-

- ¿Adónde vamos?

- ¡Al médico a donde más! Tienes 5 minutos para vestirte o te llevo así como estas.

Salió de la habitación cerrando la puerta de un golpe, se había enojado conmigo.

Me vestí y salí de la habitación, al salir él ya estaba afuera esperándome con un taxi.

- ¿Vienes o tengo que llevarte a rastras?

- ¡Ya voy! dije mientras caminaba lentamente y contenía las lagrimas.

Nos subimos al taxi, el en el asiento de copiloto, yo atrás, sola, tan sola como estaba en México, tan sola como estaba cuando era niña y mis padres discutían, sola, completamente sola.

Al llegar a la clínica, la enfermera me tomo la presión arterial y le dijo a Cameron:

-  Menos mal la trajo, esta chica está muy mal.

Cameron solo puso los ojos en blanco y me miro, lleno de odio, lleno de dolor. Su mirada me hizo mal y enseguida comencé a llorar en silencio.

Me llevaron en silla de ruedas a una habitación y Cameron venía detrás de mí, yo sentía su odio, odio que no entendía porque sentía si yo nunca le había hecho nada y si había decidido hacer las cosas que hice, fue para estar a su lado.

La enfermera me acostó en la cama, me conecto a un montón de aparatos y nos dijo a ambos:

- Ya viene un doctor a revisarte -dijo mirándome con ternura-. Joven solo puede estar con ella unos minutos -Dijo mirando a Cameron seria, como si pudiera adivinar sus sentimientos-

En cuanto la enfermera se fue, comenzó la discusión…

- ¿Por qué Mariana? ¿Por qué me odias tanto? ¿Por qué siempre quieres dejarme?

-  Yo no hice lo que hice por maldad ni porque quiera dejarte, al contrario, si hice lo que hice fue para estar a tu lado.

- ¡Mentirosa! ¡Nunca me amaste!

- Cameron, ¡Claro que te amo!

- Si me amas ¿Por qué hiciste todo esto?

-Por ti, porque te amo.

- Si claro, me amas e hiciste todo esto por mí, pero, ¿De qué sirve? ¿De qué sirve que me ames y hagas esto si cuando te mueras te llevaras a nuestro hijo y me mataras a mi también?

- No digas eso Cameron, yo puedo con esto, yo puedo.

- Si claro tu puedes, tu puedes abandonarme y romperme el corazón. ¡Te odio Mariana! ¡Te Odio!

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