Cartas Desde El Cielo

Nunca puedes buscar un amor eterno
Pues ese no es un amor real
El amor real es igual como la vida
Nace, crece, se desarrolla y finalmente, muere
Esa es la ley de la vida, Pero...
Que harías si el destino te da la oportunidad de estar con la persona que amas mas allá de la vida misma?
Tu aceptas esa oportunidad?

2Me gustan
0Comentarios
503Vistas
AA

24. “Ahora tendrás que luchar”

Luego de decirme eso, Cameron me dio la espalda y comenzó a caminar hacia la puerta. La desesperación comenzó a rondar en mi mente y se apodero por completo de mí, no quería estar en esa situación, prefería morir para no sentir su odio. Poco a poco fui quitándome cada uno de los cables que me tenían conectada a los aparatos que me había colocado la enfermera minutos antes, el último de esos cables era la intravenosa por la cual me estaban suministrando medicamentos, mientras hacía eso, Cameron solo caminaba por toda la habitación sin mirarme, no se dio cuenta para nada de lo que yo estaba haciendo hasta que me levante de la cama y me caí al piso desmayada, más que desmayada, inconsciente. Lo último que escuche fueron los gritos desesperados de Cameron.

- Mariana ¿Qué hiciste? Dios ¿Por qué me sucede este tipo de estas? ¡Auxilio, ayúdenme!

Sentí como enfermeras y unos médicos entraron a la habitación y me subieron a la cama cargada, mientras la enfermera que me había recibido le decía a Cameron que se fuera, que su presencia me hacía daño. Las palabras de la enfermera no podían ser más ciertas. Luego de eso no escuche nada mas, no había ningún sonido en mi cabeza, solo silencio y oscuridad, estaba en coma, me estaba muriendo.

Luego de algún tiempo mis ojos se abrieron, fue como si todo hubiera sido tan irreal, una horrible broma del destino, pero no, aun estaba en el hospital y, Cameron no estaba a mi lado, la única persona que me acompañaba era Rose.

- Amiga ¡Despertaste! Pensé que jamás volvería a hablar con vos.

-  Rose ¡Mi bebé! ¿Cómo esta mi bebé? -pregunte desesperada-

- Tranquila Mariana, el niño está bien.

- ¿Niño?

- Si Mariana niño ¡Tienes a un mini Cameron adentro tuyo!

- Cameron… ¿Dónde está el?

- Le están haciendo otra quimioterapia en este momento.

- ¿Está bien? -dije con gran tristeza

- Dentro de lo que cabe, si, solo que pasa algo…

- ¿Aun me odia?

- Yo le he dicho que no debería estar así con vos, veras mi papá también discutió con mi mamá y bueno, ella agravo, y aunque mi papá diga que la mato la Preclampsia, yo se que lo que la mató fue que él estuviera enojado con ella.

En ese momento entro Damian y sus ojos se iluminaron al verme despierta.

-  Hasta que la bella durmiente se despertó.

- Damian no le digas esas cosas o me pondré celosa.

- No te preocupes mi bella, se lo digo en broma ¿Cómo se siente la campeona de FIFA?

- ¡Como extrañaba tu sentido del humor Damian! Rose, ¿nos puedes dejar un momento a solas?

- Ok -dijo confundida-

Cuando nos quedamos solos, le pregunte a Damian si el le daba la razón a Cameron en estar enojado conmigo a lo que el respondió que no, que Cameron le parecía un gran idiota, pues si hubiera sido el la persona por quien arriesgue la vida, estaría a mi lado apoyándome. Sus palabras me sorprendieron y al pedirle explicaciones, solo me dijo que aun me quería, a pesar de que sabía que mi corazón era de Cameron, yo le pregunte que era lo que sentía por Rocío entonces, a lo que me respondió que la adoraba, que daría la vida por ella, pero que aun me amaba, pues desde que me conoció en el tren, yo me había quedado tatuada en su mente y en su corazón.

En ese momento entro una doctora y una enfermera revisarme y Damian se fue. Mientras la doctora me revisaba, anotaba todo en una carpeta y comentaba cosas a la enfermera. Trate de concentrarme en lo que le decía hasta que pude entender  que le decía,

- La condición de ella es tan extraña, a pesar de todo lo que le está pasando, el bebé está formándose normalmente.

- Entonces ¿Llegara a termino?

- Si no pasa nada más, si.

Luego de esa conversación se fueron, y yo me sentí más tranquila, al menos no estaba lastimando a mi bebé, el viviría y yo moriría, así debían ser las cosas.

Me quede dormida pensando en eso y me sentía triste, desolada, vacía, sabía que mi vida llegaría a su fin algún día pero nunca creí que sería tan pronto, y menos sabiendo que Cameron me odiaba. Cameron. Ese nombre me torturaba, saber que él me odiaba era más doloroso que la idea de morir.

A la mañana siguiente todo seguía igual, ahora estaba sola, tal vez si me hubiera quedado en México, Tanner estaría conmigo, Tanner, esos hermosos ojos, pensar en ello me sacaba una sonrisa aunque no tuviera fuerzas ni para sonreír. Saber que tanto Tanner como Damian me amaban me hacía pensar ¿Por qué fui tan idiota en fijarme en Cameron? Claro, la respuesta era obvia, él era con la única persona con la que quería estar, era el destino.

Volví a cerrar los ojos tratando de dormir hasta que sentí a alguien sentándose a mi lado y tomándome la mano. No abrí los ojos hasta después que escuche la dulce voz de Cameron…

- Mariana, perdóname, no puedo perdonarme haberte dicho que te odiaba sabiendo que te amo con locura.

- ¿Entonces por qué lo dijiste?

- ¡Mariana! ¡Volviste! Pensaba que aun estabas lejos de mí.

- Aquí estoy, tratando de vivir para salvar la vida de mi hijo.

- No entiendo Mariana. La doctora me dijo que el bebé está bien.

En ese momento me dio un dolor muy fuerte en el vientre y comencé a gritar desesperada. Cameron también se desespero y llamo a la doctora. Ella me reviso y me dijo que me calmara que mi bebé estaba bien.

- Cálmate Mariana, tu hijo está bien.

- ¡Saquen a mi hijo! ¡Se que lo estoy matando! ¡Sé que me estoy muriendo y no quiero llevarlo conmigo!

- Mariana, tu bebé puede nacer ahora pues ya está completamente formado, pero no es necesario hacerte una intervención ahora, con tu condición actual no resistirías.

- ¿Qué condición?

- Hicimos unos análisis y Mariana tiene un problema en el corazón, de hecho, si no fuera por la Preclampsia no nos hubiéramos dado cuenta y hubiera podido tener una muerte súbita.

Vi como los ojos de Cameron se llenaron de lágrimas y le dije,

- Cameron pídele a doctora que salve a John Paul, yo no puedo hacerlo pues cree que estoy loca pero tu si, por favor.

- ¿Acaso quieres dejarme? ¿Acaso quieres morir?

- Solo quiero que salven a mi bebé.

Los ojos de Cameron se desbordaron. El y yo sabíamos que eso era un suicidio, si me operaban moriría pero no tenía otra opción, era mi vida o la de mi bebé y yo había decidido que salvaran a mi hijo.

La doctora se mostró sorprendida cuando el mismo Cameron le pidió que me operaran, tal vez ella esperaba que él me hiciera desistir de esa locura, pero él y yo sabíamos que si esperaba más tiempo, mi hijo moriría. Al menos ahora yo moriría, pero le habría salvado la vida a él y le dejaría a nuestro hijo como recuerdo de nuestro amor. La doctora fue a preparar todo para operarme y Cameron y yo nos quedamos solos. Parecía que lloviera pero no era lluvia, eran nuestros ojos que nos empañaban la vista. Cameron se sentó a mi lado y me dijo esto:

- Te amo Mariana. Te amo desde el primer día que te vi y no puedo dejar de hacerlo. Como quiero que cuando esta guerra pase aun recuerdes lo nuestro.

- Nunca lo olvidare. Sé que yo debí morir cuando tenía doce años, pero no paso, un ángel me dijo que aun no era mi tiempo, y no lo era, yo tenía que morir después de conocer el amor y así será, moriré después de haberte tenido, después de haberte conocido.

- Siempre seré tuyo Mariana.

- Y yo siempre seré tuya.

-  Recuerdame. Recuerda lo nuestro. Recuerda esto.

Comenzó a cantarme Remember This, una canción que él había escrito, y ambos llorábamos. Era una despedida, no de esas despedidas en las que solo te vas por un tiempo y luego regresas, ambos sabíamos que nos estábamos despidiendo para siempre, que nunca lo vería otra vez. Pero el destino tenía preparada otra jugada.

Me llevaron a operar y cuando nació mi hijo, mi corazón se detuvo. Ese sería el final, pero no lo fue. De nuevo el ángel se apareció cuando me alejaba de mí y me dijo,

- ¿A dónde Vas? Aun no es tu tiempo.

- Entonces ¿Por qué mi corazón se detuvo?

- Porque Dios quiere ponerte a prueba y quiere saber si lo aceptaras.

- Creo que he demostrado que soy capaz de superar todo.

- Las pruebas tienen que ver con tu amor por Cameron ¿Lucharías por él?

- Ya he luchado bastante y creo que ya merezco ser feliz.

- Te equivocas Mariana, ahora tendrás que luchar de verdad.

Luego de eso todo se quedo en blanco. Cuando desperté, estaba en el lugar que menos me esperaba, estaba en la clínica con Cameron a mi lado. Confundida y dije,

- Cameron ¿La leucemia también te derroto? ¿Dejamos a nuestro hijo solo?

- ¡Mariana! ¡Volviste!

En ese momento entendí que me había salvado de la muerte, otra vez, otra vez Cameron me había traído a su vida. No entendía a que se refería el ángel con que ahora tendría que luchar de verdad por mi amor por Cameron, pero no me interesaba entenderlo, volví y eso era lo importante, volví para quedarme con Cameron, la muerte me había enseñado que había que vivir y eso haría, viviría y lucharía sin dudarlo, ahora solo quería cuidar a mi hijo. Había pasado los dos primeros meses de su vida en coma, sin saber si volvería a vivir o no, y aunque mi corazón fuera débil, latía solo por él y por Cameron. Ellos dos me mantenían con vida ahora.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...