The Race

Antes de nada, y para saber el por qué de este relato, debéis saber que amo el deporte, sobretodo el atletismo y esto básicamente explica como me siento cuando corro. Mucha gente no me entiende, pero así es mi es mi vida y si quieres saber los sentimientos de una persona pirada que ama el deporte.. Sigue leyendo.

0Me gustan
0Comentarios
176Vistas

1. The race

 

 

Esta soleado, los rayos de luz bañan las copas de los árboles del pinar y la hierba que esta lejos de los grandes charcos y el barro. Se oye el griterio formado por asistentes a la competición animando a todos aquellos participantes. Se puede palpar la tensión en el ambiente y los minutos parece que pasen como segundos, a una gran velocidad incrementando mis nervios, mis inseguridades y mis ganas de empezar a sentir esa sensacion de libertad.

Todavia puedo oir, ver y pensar con claridad pero cuando el juez se acerca y dice: ''a sus puestos'' todo cambia. Todo se silencia, no oigo nada mas que la respiración entrecortada, nerviosa, de las atletas que mas cerca tengo. Solo puedo ver el camino a seguir, la parte del circuito que mis ojos alcanzan a ver, todo lo demás se nubla, no veo a nadie, estoy en la mas absoluta soledad. Siento que todas las miradas se centran en mi, aunque sepa que no es así. Y en unos segundos, unas pequeñas décimas tal vez, pasan rápidamente muchos pensamientos por mi cabeza: ''¿Habré entrenado lo suficiente?..'' '' Es la primera competición...'' ''Ellas están mas entrenadas para este tipo de competiciones...''  y mientras pasan estas ideas por mi cabeza me da la sensación de que el tiempo se para, noto esa fantástica sensación de libertad, de justicia, quien mas entrena, mejor compite y mejores condiciones tiene, gana.

Mi cuerpo a pesar de estar caliente, lo noto frio, agarrotado y tiemblo... y de repente suena un disparo, aparece un objetivo, ganar y todo el resto desaparece: las dudas, los temblores, cualquier pensamiento o idea que recorriera mi cabeza e incluso la sensación de frio que notaban mis músculos... se esfuman. Mis piernas se mueven sin querer, empujo el suelo con decisión dejando en cada zancada más metros atrás pero no los miro, solo quiero mirar hacia delante, mirar a las jóvenes que corren a mi lado.

En el paso por meta todavía quedan 1.800 metros y yo veo como contrincantes que nunca me habían hecho sombra se acercan a mi con la misma decisión que yo las había intentado dejar atras. Aprieto los dientes y pienso: ''Otro día tal vez, seguramente el próximo, pero hoy no será el dia en que os lleveis la satisfacción de pasarme''y levanto la cabeza bien alta.  Ahora los segundos pasan pesadamente por mi cuerpo.

Hemos dejado otros 200 metros atrás en este momento es cuando noto como el frío penetra por mi cuerpo, gracias a la respiración y el contacto con mi piel. El sudor cae pausadamente por mi frente y recorriendo perezosamente mi nuca.Ahora a falta de 1400 metros del final, solo quedan dos contrincantes a mis costados.''Aguanta'' pienso. El agua de un charco se a colado dentro de mis zapatillas y el barro se ha pegado en mi suela haciendo de ellas un calzado más incómodo y pesado.

Entre mi meta y yo solo se interponen 1000 duros metros. Las piernas me empiezan a fallar, como si no formaran parte de mi. Pienso en parar, en no seguir, en retirarme... Pero en mi mente, mi fuerte e incansable sensación de competitividad me dice que siga, que no pare que hoy yo seré la dueña de la pista y no debo dejar escapar de entre mis manos la victória. Unos 500 metros, faltan para finalizar mi camino, una rama golpea mi brazo y no lo noto, los segundos corren mas que yo pero ahora no me rindo. Faltan 300 metros para llegar, todas aumentamos un poco el ritmo, 200, mas ritmo pienso que no agunto, pero sigo ahi. Empiezo a escuchar el griterío, ahora muchos sí que se centran en mi y me dan fuerzas para seguir con esos 50 metros que me faltan por recorrer. Si no me despego, nada habrá tenido sentido.

Saco fuerzas de donde no había, aprieto los puños, los dientes y sonrío ya casi estoy, voy primera he conseguido despegarme, aguanto el ritmo de mis zancadas, meto la cabeza y ... por fin llego a meta, mi queridísima amiga. En mi pecho siento la falta de aire, el cansancio, los gritos y la medalla colgando de mi cuello pero lo que mas noto es la sensación de felicidad, de libertad que me inunda.Todo ha acabado pero el cóctel de sensaciones aún durará un tiempo.

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...