You're my kryptonite

Nuria se acaba de mudar a Londres. Desde muy pequeña, ha estado cambiando de ciudad constantemente. Aquí conocerá a gente que le cambiará la vida, especialmente un chico que le hará ver el mundo desde otra perspectiva.
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4. Me parece increíble.

- ¿Qué quieres?- pregunta Ainhoa.
- Tienes que elegir.- dice Bárbara cruzándose de brazos.- O ellos o nosotros.
- ¿Por qué tengo que elegir?
- Mira, gracias a mi te has estado sentando en la mesa de los populares. Sin embargo, yo me voy a ir de la ciudad hoy, y si no vas a sentarte con ellos ahora mismo, no te volverán a admitir y tendrás que quedarte con estos pringados para siempre.
- Bueno, pues para tu información, estos "pringados" son mis amigos, y me voy a quedar con ellos, no tengo ningún interés en sentarme en tu "mesa guay".
- ¿Como has dicho?- dice Bárbara perpleja.- Claro, como Liam...
- ¡¡¡Cállate!!!- le corta Ainhoa.
No conozco a Bárbara, pero le he cogido asco de inmediato.
- ¿Pero es que no la has oído?- le digo.- No quiere ir contigo. Ahora, vete y déjanos almorzar tranquilos.
- Pues vale.- dice. Y con esto, se da la vuelta y se va indignada.
- ¿Pero qué has hecho?- dice Niall.- No deberías haberle hablado así. Los populares pueden hacerte la vida imposible si se lo proponen.
- No se molestará en hacerle nada.- dice Zayn- Ya la has oído, se va de aquí.
- Bueno,- digo- en dos minutos va a tocar el timbre y me toca cruzarme todo el instituto.
Me levanto dispuesta a irme pero Niall me ccoge el brazo y me estira de él obligándome así a que me vuelva a sentar.
- ¿Qué quieres?- digo.
- Voy contigo a historia contigo, ¿Recuerdas? Anda, espera que me termine esto y vamos juntos.
- Vaaale, pero date prisa.
- Ya voy, ya voy.
- Vaaamos.- digo estirando de él hasta que consigo ponerlo en pie.
- ¡Eres estresante!- me dice.
- Tsss a callar.
Los dos empezamos a reirnos. De pronto suena el timbre.
- ¡Por tu culpa vamos a llegar tarde!- dice Niall fingiendo estar enfadado.
- ¿Cómo que por mi culpa?- digo incrédula.
- Te echo una carrera hasta el aula de historia.
- Te voy a ganar tortuga.
- Tú si que eres una tortuga.
- Venga,- dice Zayn- yo doy la salida. Preparados, listos...
Entonces Niall empieza a correr.
- ¡Eh tramposo!-digo corriendo tras él.
Corremos por todo el instituto y la gente se nos queda mirando con cara rara cuando pasamos. La verdad es que me da igual. Como Niall ha salido antes, va ganando, sin embargo, cuando quedan unos diez metros para llegar, tropieza y yo le adelanto.
- ¡Ja! Te he ganadoooo.- digo sacándole la lengua.
- ¡No vale! Me he caído.
- Eso por tramposo.- digo riéndome.
- Anda, levanta.- digo tendiéndole una mano para ayudarle.
Pero en lugar de levantarse, Niall me estira de la mano y me tira al suelo a mi también.
- ¡Auch! Pero que mal perder tienes.- digo, y los dosnos reímos.- Venga, vamos dentro.
- ¿Te sientas conm...? Oh no.- dice Niall.
- ¿Qué pasa?
- Mira, ese que hay ahí, en el sitio de al lado del mío es Liam Payne.
- Bueno, pues le pedimos por favor que me deje el sitio. Lo he visto con Harry antes, así que supongo que son amigos. Vamos a pedirle que se siente con Harry.
- ¿Pero tu estás loca? No se va a mover de ahí,y encima se va a reir de tí.
- Bueno, por probar...
- No vas a cambiar de opinión, ¿verdad?
- No, no me pienso volver a sentar con Harry.
- Hola, Liam.- dice Niall cuando nos acercamos.
- Hola,- dice Liam- ¿queréis algo?
- Sí,- dice Niall- mira, el otro día ella se sentó ahí, y como tú normalmente te sientas con Harry, pues...
- Quieres que me vaya, ¿no?- dice mirándome a mí.
- Pues... Sí.
- Mmm... A ver, deja que me lo piense... NO.
- ¿Por qué no te sientas con Harry?- digo.
- Nos hemos enfadado.
- Entiendo. Pero por eso no tienes por qué ir fastidiando a otras personas.- noto que no debería haber hecho este comentario por la cara de advertencia de Niall.
- Mira,- dice Liam.- te voy a dejar el sitio, pero sólo porque eres nueva y está claro que no tienes ni idea de cómo van las cosas por aquí. Ahora, te voy a dar un consejo: no trates de volver a decirme lo que debo hacer, ¿entendido?
- Emm... Sí, claro, lo que sea.- Liam se queda algo desconcertado, está claro que no está acostumbrado a que le hablen así. Supongo que la gente le suele hablar tímidamente y con algo de miedo, como ha hecho Niall.- Ah, y gracias por el sitio.
- Eh... De nada, suppongo.
- Uff,- le digo a Niall.- menos mal que me ha dejado el sitio, ya me veía otra vez sentada con Harry.
- Tranquila,- dice Niall.- me hubiese ido yo, tú ya has estado suficiente tiempo con él.
- Gracias,- digo sonriéndole- pero el tal Liam tampoco es que sea muy majo.
De pronto llega un profesor que todavía no había visto y nos dice que por motivosconfidenciales las clases que quedan se suspenden, y que podemos irnos.
- Bueno,-le digo a Niall.- te llamo luego y te digo si vengo, ¿vale?
- Vale, llámame aunque no vayas a venir, ¿vale?
- Claro, lo haré, hasta luego.
- Adiós.
Recojo mis cosas y salgo de la clase.
- ¡Eh, espera!- oigo cuando estoy a punto de salir del instituto. Me giro, y veo a Harry que viene corriendo.
- ¿Qué quieres?- le pregunto.
- Oye,- dice jadeando.- ¿Tú crees que yo tengo una bola de cristal que me dice dónde vive la gente?
- Uy, se me olvidó darte mi dirección.
- Sí, ¿cómo querías que llegase a tu casa?
- Pues no se, no lo había pensado.- digo mientras escribo en un papel mi número de teléfono y mi dirección.- Toma, llámame si no encuentras mi casa.
- Vale, hasta luego.
- Adiós.
Cojo el autobús y me voy a mi casa, hoy no me apetece andar. Cuando llego, veo que el coche de mis padres está aparcado en la puerta. Esto es muy extraño, ellos nunca están aquí a la hora de comer. Debería alegrarme, puesto que ellos nunca comen conmigo, pero tengo un mal presentimiento.
- Hola,- digo cuando les veo.- ¿hoy coméis aquí?
- Bueno... Siéntate,- dice mi madre.- tenemos que hablar contigo.
- Tu madre y yo tenemos que coger un avión en una hora,- dice mi padre.- para esta película tenemos que estar cambiando de destino cada semana.
- ¿Y qué pasa conmigo?- pregunto enfadada.
- Tú te vas a quedar en el internado del instituto, ya está todo arreglado. nos ha costado mucho meterte a mitad del curso, pero lo hemos conseguido. Ya lo tienes todo listo, incluso tienes las maletas hechas.
- Me parece increíble, en serio, no entiendo nada.
- ¿Qué no entiendes?
- No entiendo por qué decidisteis tener una hija si no podéis dedicarme ni un solo minuto de vestro tiempo. ¿Para qué me queréis? ¿Para dejarme en un internado mientras vosotros viajáis? ¡Para eso podríais haberos comprado un perro! ¿Sabéis?, a veces tengo la impresión de que no me queréis, de que no os importo.
- ¿Cómo puedes...?- empieza a decir mi madre con lágrimas en los ojos. Pero le corto.
- Mamá, desde que tengo uso de razón no habéis pasado un solo día completo conmigo, siempre estáis demasiado ocupados. Estoy segura de que Sara me conoce mejor que vosotros.
Mis padres se quedan perplejos, no tienen ni idea de qué contestarme porque yo tengo razón en todo lo que acabo de decir. Estoy muy enfadada, no peor que eso, lo cierto es que no encuentro palabras para describir cómo me siento. Me doy la vuelta y me voy corriendo a mi cuarto. Una vez allí, me tumbo en la cama, no sin antes haber cerrado la puerta, y me pongo a llorar. Al final, me quedo durmiendo.

- Nuria, despierta, hay un chico en la puerta que pregunta por ti. - Abro los ojos y veo a Sara en la puerta. La casa está sumida en un completo silencio, lo que quiere decir que mis padres se han ido.- Oye, siento mucho lo del internado. Si pudiese me quedaría aquí, contigo.
- Lo sé, oye, mis padres se han ido ya sin despedirse, ¿verdad?- Sara asiente.- Me parece increíble.
- Sinceramente, a mí también.
- ¿Cuándo crees que volverán?
- No lo sé, pero seguro que pronto.
- No te creo,- digo conteniendo las lágrimas.- lo dices para tranquilizarme. Mis padres me odian y seguro que, aunque terminen antes la película, tardarán años en volver. Bueno,- digo cambiando de tema.- ¿A qué hora tengo que ir al internado?
- A las 20:00. Yo cojo un avión a las 21:00 para reunirme con tus padres.
- Vale, dile a Harry que pase.
- ¿Al chico de la puerta?
- Sí.
Sara desaparece y pasados unos instantes, vuelve con Harry. Cierra la puerta y se va.
- ¿No sabes que hacer esperar a tus invitados en la puerta es de mala educación?- dice Harry.
- No estoy para bromas.
- Mmm... A ver, mal humor, ojos llorosos, cara de querer matar a alguien... Quizás me equivoco, pero creo que te pasa algo.
- Métete en tus asuntos.
- ¿Por qué?
- Te he dicho que me dejes.- Intento tranquilizarme. Me está provocando, pero no tengo ganas de discutir.
- Como quieras, pero hazme un favor, no te pongas a llorar.- le miro con ganas de pegarle un puñetazo, pero me contengo.- No me mires así, estás a punto de ponerte a llorar.
- ¡No estoy a punto de ponerme a llorar!- digo, pero al gritar me cae una lágrima, y Harry lo ve.
- ¿Decías?
- Muy bien, así que quieres hablar de los problemas de la gente, ¿eh? Vale, pues empeza tú.
- Yo no tengo ningún problema.- dice Harry poniéndose muy serio.
- No lo creo.
- Tú no me conoces.
- Puede que no te conozca, pero creo que acertaría si dijese que en realidad no eres como pretendes aparentar, que nunca has confiado en nadie porque tus padres te abandonaron en ese internado cuando aun eras un crío y crees que cualquiera en quien empieces a confiar te abandonará, como hicieron ellos.- hago una pausa.- Y también te podría decir que vas de duro porque te da miedo que la gente descubra todos tus miedos y secretos, ¿Me equivoco?- Harry me mira fijamente, en su rostro hay una expresión de total desconcierto.
- ¿Co-como sabes eso?
- ¿Que te dejaron en el internado cuando eras pequeño? Oí hablar a dos chicas sobre ti antes.
- No, me refiero a lo demás.
- Eres muy transparente Harry, se ve a primera vista cómo eres realmente.- sigue mirándome, pero no habla, yo le sontengo la mirada.
- Cuando tenía cinco años,- empieza a decir Harry.- mi madre pidió el divorcio a mi padre. Él no supo que hacer, amaba a mi madre y ella le había abandonado, probablemente, por otro hombre. Se deprimió y empezó a beber mucho alcohol. Pasados unos meses, empezó a tomar drogas, perdió el control totalmente sobre sí mismo. Ahora está en la cárcel.
- Lo siento, no lo sabía.
- Lo sé, en realidad, eres la primera persona a la que se lo cuento.
- ¿Y tu madre?- pregunto tímidamente.
- La oí hablar con una amiga. Le estaba diciendo que yo era una molestia para ella. A la semana siguiente, me metió al internado. La verdad, creo que debería haberse comprado un perro que le hiciese compañía en luga de tener un hijo.
- Eso mismo les he dicho yo a mis padres.
- No deberías haberlo hecho.
- Tú no lo entiendes, lo...
- Lo único que entiendo,- me corta- es que tú tienes unos padres que viven contigo y te cuidan, y eso es algo que yo deseo más que nada en el mundo.
- La verdad es que tienes razón, pero no desearías tener unos padres como los míos.
- ¿Por qué no?
- Me acaban de hacer lo mismo que te hicieron a ti. Hace un rato se han ido mis padres y me han dejado aquí. No sé cuando les volveré a ver.- digo, y noto como las lágrimas vuelven a mis ojos. Harry se da cuenta, pero en lugar de hacer algún comentario al respecto, saca un pañuelo y me lo ofrece.
- Así que eso es lo que te pasa, ¿no?- yo asiento- Siento haberme metido contigo. Sé lo que se siente y no es agradable.
- Harry.- digo pasados unos instantes de silencio.
- Dime.
- ¿Por qué vas con esa gente en el instituto? Tú no eres como ellos.
- No tengo a nadie más. Sé que son imbéciles todas esas personas, pero ahora es tarde para cambiar. No creo que haya nadie en el instituto dispuesto a dirigirme la palabra.
- Entonces, ¿yo no soy nadie, o qué?
- Pero tú tienes a Zayn, a Niall y a Ainhoa. Sólo llevas dos días en el instituto y ya has encajado perfectamente con ellos.
- ¿Me estás diciendo que porque sea su amiga, no puedo ser amiga tuya?
- No es eso, es que tu no lo entiendes.
- Creo que el que no lo entiende eres tú, pero bueno, haz lo que quieras.
- Bueno, vamos a hacer el trabajo.
- Jo, no me apetece mucho, la verdad.
- Ni a mi. ¿Qué te parece si lo hacemos mañana?
- Vale.
- ¿A las 10:00 en mi habitación?
- Vale, allí estaré. Oye, voy a ir ahora con Niall a jugar al golf, ¿vienes?
- Niall me odia.
- Niall es super simpático. No te portes mal con él y no te dirá nada.
- No se yo...
- Venga, seguro que nos lo pasamos bien.
- Vale, pero a la mínima yo me largo.
- Vale.
De pronto, tocan a la puerta.
- Adelante.- digo.
- Nuria,- dice Sara entrando.- me tengo que ir. Tus maletas están ya en tu habitación del internado.
- No quiero irme.
- Ni yo.- dice Sara con expresión apenada.- Voy a echar de menos tener a alguien que me haga compañía.
- Yo también te voy a echar de menos.- digo corriendo a abrazarla.
- Intentaré venir a verte.
- Eso espero.- digo intentando sonreir.
- Bueno, se hace tarde. Que te vaya bien.
- Igualmente.- digo. Sara se da la vuelta para marcharse.- Ah, y Sara... Gracias por todo.
- Ha sido un placer.- dice esbozando una sonrisa.- Hasta otra.
- Adiós, Sara.- y con esto, se va.
Me quedo mirando el lugar donde, hace unos segundosse encontraba incluso después de oir el ruido de la puerta al cerrarse. La verdad, no se que estoy esperando, sé que no volverá. Entonces, recuerdo que Harry aún sigue allí. Lo miro; está encogido en un rincón de la habitación, con la cabeza escondida entre las rodillas. Me siento a su lado y lo llamo en voz baja.
- Harry.- él levanta la cabeza y me mira. Parece pálido y mareado.- Harry, ¿qué te pasa?- pregunto preocupada.
- Vámonos fuera, por favor, no puedo seguir aquí.
- Pero...
- Lo siento, me voy.
Se levanta y sale corriendo. Le sigo hasta la calle, pero es demasiado rápido y le pierdo la pista enseguida. Esto es muy confuso, no entiendo nada. Puede ser que de pronto se haya encontrado mal, pero no creo que sea eso. Entonces, suena mi móvil. Es Niall. Le digo que voy para allá y me pongo en camino.

 

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