Encantador y doloroso, amor

La vida de Adeline era bastante perfecta, logro un intercambio desde su pais natal USA hasta Londres allí conocio a quien seria el amor de su vida y tambien su mayor dolor. Un dia su mundo subio a las estrellas y al otro decayo hacia los infiernos. Acompaña a Adeline a descubrir que fue de su ser amado, por que el sigue apareciendo en su mente como un fantasma, ¿Porque se siente tan sola? si el solo fue... un amor mas.

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9. Globos de helio

 

Había pasado la semana esperando que llegara el Viernes, me intrigaba y me preocupaba como iba ser mi cita con Harry. Lo más raro de todo era que solo lo había cruzado un par de veces en estos dos días, no me había buscado, ni habíamos hablado, comenzaba a pensar que me dejaría plantada, y cuando vi que varios de sus amigos se reían mientras yo caminaba hacia el patio de atrás confirme mis miedos. Frene en mi casillero que estaba de camino hacia el ‘lugar de encuentro’ y deje mis libros. Al cerrarlo me quede apoyada sobre el pensando en ir o no, por mi espalda entraba el frio de la puerta de mi locker. Me había preocupado todo esto de las risas y burlas y sentía que quedaría como una tonta de por vida. Quería que mi intercambio fuera algo bueno, no podía dejar que Harry simplemente lo arruinara. ‘¿Por miedo a fallar no lo vas a intentar?’ Pensé. Mi conciencia comenzaba a tomar sus papeles. Me decidí y comencé a caminar apresuradamente. Pase varios corredores, y un patio interno hasta que finalmente di con el Hall que me llevaba al patio trasero del colegio. ‘Maldita sea esta cosa es inmensa’ Pensé mirando a mis al rededores y pensando lo mucho que yo había caminado. El lugar estaba vacío y era muy espacioso, comenzaba a parecerme un poco espeluznante, una pequeña brisa lo recorría de punta a punta. Abrí la enorme puerta de madera lentamente para no hacer mucho ruido y finalmente Salí. Se veía la cancha de polo, la de tenis y la pileta de natación a lo lejos. Camine hacia pegada a la pared, no había nadie, todos estaban tomando los micros para volver a sus hogares como hacíamos todos los días de la semana. Me quede apoyada en un rincón sobre la piedra humedecida.

-¡Buh!- Me sobresalte y lleve mi mano al pecho. Harry reía exageradamente-

Lo golpee en el hombro con fuerza-¿Qué haces?-

-Tranquila ameriquita es una broma- Mi mirada irradiaba odio- Okey, no lo hare mas Adeline - Volví a mirarlo - ¿Ahora qué?

-Me has llamado Adeline -                                                  

-¿Y no es ese tu nombre? – Estiro su mano hacia a mi esperando a que yo la tomara. Nuevamente esa sensación rara en mi estómago apareció, ‘mariposas’ tal vez, se apodero de mí, comencé a sentir escalofríos, y tome su mano dejándome llevar, como siempre me era inevitable no estar junto a él en todo momento cada vez que podía hacerlo.

Caminamos por unos minutos sin hablar, a veces sentía pequeñas ráfagas de viento pasar por detrás de mi espalda y me estremecía un poco a pesar de que el clima era un poco caluroso sin darme cuenta presione la mano de Harry un par de veces al sentir esos pequeños escalofríos, lo que lo llevo a tomar mi mano con más firmemente.

-Hemos llegado- Nos vimos parados en un prado completamente verde, alrededor, aunque no muy cerca, se veían varios árboles. Cuando voltee pude admirar el colegio, se veía un poco más pequeño ya que estábamos sobre una colina. –¿Vas a quedarte ahí parada? – Me dijo y cuando voltee lo vi sentando sobre una lona. Despacio me senté frente a él. Había dos botellas de Pepsi y muchas frituras y chocolates. Un poco más alejado de donde estábamos se encontraban globos de helio de todos colores, pero preferí no prestarles atención por ahora, no tenía palabras para decir acerca del picnic asique preferí no meterme todavía con los globos. –Ya sé que te gusta no tienes que decirlo –

Lo mire y reí un poco avergonzada – Es que no se que… no sabia que eras asi-

-¿Así como? –

-Esto. Todo esto, tan ro…-

-Te entiendo, no lo digas- Me interrumpió. Tome las papas fritas en una mano y una tabla de chocolate en la otra - ¿De veras?- Le dije - ¿Acaso quieres engordarme? – El reía –

-No puedes decirme que prefieres unos estúpidos sándwiches pequeños en vez de unas riquísimas Lay’s y una tableta de chocolate - Sonreí y abrí el paquete de papas, fue suficiente para que comenzáramos a comer, ambos moríamos de hambre luego del largo día en el colegio. No quería que pasara el día y no habláramos de nada, tenía que aprovechar que era un día con muy pocas nubes en el cielo por primera vez desde que había llegado, y que podíamos disfrutar del sol de las 4 de la tarde.

-Harry- El me miro a los ojos - ¿Por qué eres diferente con migo? ¿Por qué no eres como con los demás? –

-¿No entiendo?-

-Si, si me entiendes, ya sabes, tu eres…-

-¿Bromista? ¿Gracioso? ¿‘Rebelde’? – Como pude le explique que eso no era lo que quería decir, creo que no fue la mejor pregunta, pero el sin embargo continuo. –Creí que la diferente eras tú, que tal vez podías aceptarme como soy y no tendría que crear una imagen con tigo.-

-Puedes hacerlo- Sus ojos habían perdido un poco de brillo y un pequeño mechón de pelo oscuro y enrulado callo sobre su rostro. – Me gusta como eres, lo que sé hasta ahora de ti –

-¿Mi estúpido yo te gusta?-

-Sí, y este vos rom…- Me hizo señas con su mano para que no dijera la palabra – Este ‘vos’ también me… gusta. – Sin darme cuenta confesé lo que sentía por él, lo que en menos de una semana comencé a sentir.

-Me gusta hablar con gente que no vea el mundo como si fuera fácil, solo porque tienen todo servido en bandeja, aquí todos son así y en mi familia también, simplemente pensé que sería más fácil no hablar seriamente con nadie aquí y comencé a bromear y luego se convirtió en un habito-

-¿Tu tenías todo servido en bandeja? No, no lo entiendo –

-Algo así. Es solo que todo se compra con dinero, casas, autos, ahora incluso la vida puede ser comprada con dinero. Odio eso – Parecía muy molesto, no porque estuviera gritando o a punto de tirar todo, si no que a pesar de estar tranquilo sus ojos irradiaban frustración. No sabía que decirle así que solo me acerque y lo abrace. El me respondió y nos quedamos así un rato. Tal vez yo era una más del montón y que él le podía estar diciendo eso a otra chica mañana, pero simplemente necesitaba sentirlo cerca mío. Comimos papitas sin hablarnos por unos minutos hasta que el me hizo una pregunta. ‘¿Por qué te quedaste con migo esa vez en el patio interno? ¿Por qué volviste a tomar mi mano?’ Recuerdo su voz suave y profunda preguntándome lentamente eso como si lo hubiera hecho ayer. Trague saliva tratando de que él no lo notara, estaba muy nerviosa. Sin embargo ya le había dicho que me gustaba, asique creo que a estas alturas no haría daño si le decía que necesitaba tenerlo cerca.

Estaba abriendo la boca para responderle cuando él me interrumpió – No importa, me lo contestas luego, hagamos algo divertido ahora que el sol sigue bien a lo alto- Dijo y se levantó estirando su mano para que me uniera a el – Sin entender camine junto a él y nos acercamos a los globos de colores llenos de helio que estaban atados en el medio de la colina. Cuanto más cerca estábamos más lograba ver de qué se trataba todo eso, logre divisar unos dardos posicionados ordenadamente al lado de los globos en una caja marrón.

-¿Esos son dardos?- Quería asegurarme –

-Si lo son, los usaremos para dispararle a los globos, no los de helio, si no los pequeños que están colgados abajo-  Lentamente se acercó a los globos y tomo uno, lo tiro con fuerza hacia adelante hasta que el globo comenzó a flotar arriba de una gran lona blanca. Tomo con cuidado un dardo y lo inspecciono, luego de repente lo lanzo hacia el pequeño globito azul que estaba colgado del otro globo blanco. La tinta azul se desparramo por arriba de la luna y finalmente Harry me miro con una sonrisa en su rostro –Genial, tengo un punto, te toca… y por cierto, no te dejare ganar solo porque es nuestra primera cita – Lo mire asombrada, me parecía muy ingenioso lo que había hecho pero al mismo tiempo un poco peligroso.

-Mira si ensuciamos el pasto, quedara todo manchada de pintura, seria horrible, y nos darían un castigo- Harry tiro otro globo esta vez era violeta y tenía colgado un globito naranja de tinta debajo. Me entrego un dardo y miro hacia el globo que flotaba cada vez más lejos – Vamos o se ira muy lejos y ya no podrás alcanzarlo. No estaba muy segura de lo que estaba haciendo, pero sabía que si el globo seguía subiendo si llegaría a manchar el pasto, y sería peor que si solo callera en la lona. Estire mi brazo hacia atrás y lo lance con todas mis fuerzas, desafortunadamente pinche el globo de helio y el globito de tinta callo sobre la lona junto a este. – Creo que es un medio punto, el globo de tinta esta sobre la lona así que…- Tomo una libreta y marco un medio punto en el casillero que llevaba mi nombre escrito con una perfecta letra cursiva.

-Harry, de veras, esto es divertido pero podemos meternos en problemas –

-¿Y qué? Diré que fui yo en todo caso, y además, tú lo dijiste, es divertido- Tomo otro globo y lo lanzo, esta vez el globo de helio era verde y el paquetito amarillo. Le dio justo al medio y el color amarillo se esparció por la lona blanca. – Por cierto – Me miro entregándome otro dardo y señalando los globos – Debes elegir un color complementario al que yo eh lanzado, y luego yo debo elegir uno que forme el que tú has lanzado, ¿se entiende? – Lo mire y asentí, aunque no estaba muy segura – ‘Amarillo’ comencé a pensar, ‘¿Cuál es el complementario del amarillo?, ¡el azul! – Tome un globo de este color y lo lance con todas mis fuerzas, esta vez di justo al blanco. El color verde se esparció por encima de los otros - ¡Sí! – Exclame con emoción y me acerque a Harry con un aire superado.

-No- Dijo felizmente – El verde no es complementario del amarillo – Quede boquiabierta, ¿acaso no fue azul el globo que tome?, ‘Demonios, no era el globo era el tinte lo que debía ser de color amarillo’ –

-Como pretendías que notara que era el tinte el que debía ser amarillo, además, no había distinguido que el globo no era del mismo color del tinte –

-Oh vamos, no sirves para mentir, y eres suficientemente inteligente como para haber deducido eso- Él tenía razón yo era inteligente, y una pésima mentirosa. No dejaría que ganara solo porque era su propio juego. Harry se tomó unos minutos para buscar una botella de agua de la lona que teníamos a un par de metros con comida y bebida, en ese momento aproveche y me fije que globo había y que tinte tenía simplemente para hacer más fácil las cosas. Estaba muy concentrada husmeando entre los globos de helio y cuando voltee Harry me miraba desde atrás, casi parecía que incluso estaba diciendo ‘te atrape’ pero era solo su rostro el que transmitía esa frase. No dije nada y lo deje tomar su globo de helio. Jugamos a esto por un largo rato y termine ganando yo, no sé cómo lo hice. Se estaba haciendo tarde y me ofrecí a ayudarlo a juntar la lona, la comida, los globos y todas esas cosas pero se negó, simplemente dijo que él podía solo y que si yo lo deseaba primero me acompañaría a la parada del autobús y luego volvería a ordenar todo. No quería que se tomara tal molestia pero no tuve opción, me di cuenta que no sabía dónde era la parada para tomar un micro común hacia mi hogar y no el escolar, y supuse que la escuela estaría cerrada y no sabía tampoco por donde salir. ‘Estúpida’ me dije a mi misma ‘Debí averiguar todo esto antes de venir’. Caminamos hasta llegar a las rejas que cercaban el patio, nos llevó unos cuantos minutos y no dejaba de pensar en que Harry debía caminar ese mismo tramo de nuevo para ordenar las cosas y una vez más para volver. Había una roca al lado de las barras de hierro, subí allí y luego me senté sobre las rejas. ‘Ahora baja lentamente un pie y apóyalo sobre mi mano’ dijo él y paso su mano por los barandales de la reja. ‘maldita sea porque no tiene un barandal en línea horizontal así pongo mi pie allí y todo es más fácil’ pensaba mientras trataba de no pisar muy fuerte sus manos’. –Muy bien ahora toma con fuerza la baranda con  tus dos manos y salta hacia la vereda- Después de todo fue fácil, solo que no sabía cómo lo haría Harry.

-Tranquila yo ya lo eh hecho solo otras veces- Dijo y se despidió, no sin antes haberme indicado donde estaba la parada y el horario del colectivo – Camine hasta donde me indico y no tarde en subir al micro. Mientras este se movía veía a lo lejos como el ‘castillo’ se hacía cada vez más pequeño, y al mismo tiempo sentía mi latido de corazón hacerse más fuerte cuando más me alejaba, de Harry.

 

 

 

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