La gente cambia - (Zayn&Michelle) Novela Original.

Sinopsis: Michelle, una chica aventurera que luego de sufrir un horrible pasado gracias a su peor enemigo, Zayn Malik, se muda de Las Vegas a la ciudad de Chicago, creciendo en paz con sus nuevos amigos y familia. Pero los cambios de trabajo de sus padres hicieron el peor destino para ella; volver a Las Vegas.
Michelle debe enfrentarse otra vez a Zayn Malik, sufriendo de sus actos estúpidos, ella realmente lo odiaba. Hasta que descubrió, que él había cambiado... Y supo, toda la verdad y la explicación del por qué él era así...

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12. Por todos lados.

-Se supone que deberían haber traído nuestra orden hace quince minutos. ¿Qué es lo que ocurre con los restaurantes y bares turísticos en Las Vegas?-dijo Alison protestando-no cuesta nada darnos algo para cenar. ¿las hamburguesas son tan difíciles de hacer?-



Había pasado una semana. Una semana sin haber tenido señales sobre Zayn. Una parte de mí estaba totalmente aliviada, y por el otro lado me preguntaba, ¿en dónde estará? ¿se cansó de mi tan rápido? No es que me importara… 

Estábamos en un local, donde en el piso de arriba era el lugar donde se comía y el de abajo se jugaba a los billares, a las cartas, apuestas, ping pon, etcétera. Un lugar donde las personas mayormente tenían tatuajes en exceso. Pero no nos importaba mucho ya que habían controles de los cigarrillos y el alcohol. Es algo así, como limitado. Comparado con los otros bares de billares, es tranquilo.

-Cariño, he pescado a muchos chicos monos que están jugando billar allá abajo. A penas terminemos de comer-dijo tomando un poco de coca-cola-les pediremos que nos enseñen cómo jugar.
-Creí que tú sabías jugar a las apuestas. Al billar.
-Sí, pero… piénsalo, chicos como esos, enseñándote a jugar, sosteniendo tus brazos para no tirar torpemente la bola ocho, es algo sexy. 
-Demasiado provocador.
-Provocador, pero sexy. Además, si son violadores, no pasará nada ya que, este local está rodeado de policías de seguridad, ellos solo serán amables-dijo agitando sus pestañas.
-Paso-dije levantando las manos.
-Oh vamos. Ni siquiera has echado el ojo a ningún chico desde que llegamos a Las Vegas.
-Solo pasaron dos semanas.
-Tres semanas.
-¿hay reglas? ¿es obligatorio encontrar a un chico antes de las tres semanas, después de haber llegado a Las Vegas?-dije sin entender.
-No es así, bebé, la cosa es que yo te prometí un buen chico, y lo conseguiremos.
-No en una partida de billar.
-¿partida de ping pon?
-Son hombres de treinta años, rubios con barba y pelo largo. Piénsalo-dije cansada.
-Está bien, pero yo solo te digo, he visto a varios chicos demasiado jóvenes. Probablemente sean de nuestra edad.
-En vez de estar en este lugar deberíamos dejar de rondar por Las Vegas y pensar en qué preparatoria de último año nos inscribiremos.
Las vacaciones terminan en dos meses.
-Hasta tú misma lo dijiste. En dos meses-dijo sonriendo.
-La petición tardará algo así como dos meses-dije acusándola con los ojos.
-Pero hoy es diferente, disfrutemos de este día y deja de pensar en las cosas de la preparatoria. 
-No quiero volver a hablar de chicos, ni de tu dieta, ni sobre viejos con pelos largos y tatuados en exceso. 
-Tú debes divertirte querida-dijo ella levantándose y agarrando mi mano-bajemos abajo y veamos con qué nos podemos divertir. Hay que pasarla bien, sin aprovecharnos o pasarnos de la raya-dijo levantando un dedo.
-Que bueno-dije preocupada. Alison normalmente pensaba en todas esas cosas, chicos, blah blah. Pero tampoco actuaba como una aprovechadora. Así como decir… zorra.
-Si observas bien, allí hay una partida de billar, están en una partida importante. Probablemente estén apostando un departamento. Todos son jóvenes, altos, con peinados de chicos ricos, sin mencionar sus chaquetas y zapatos de cuero.
-También musculosos-dije entrecerrando los ojos, observando el cuerpo de un chico, que me parecía realmente familiar. 
-Oh, ¿le has echado el ojo al chico de chaqueta de jean?-dijo ella entusiasmada-por detrás se ve demasiado sexy. Pero veo algo que vi anteriormente, me parece muy conocido-dijo pensando.
-Hay dios-dijimos las dos al mismo tiempo. Después de una semana sin verlo, él estaba ahí. Mi corazón dio golpecitos irreconocibles. No sabía por qué había reaccionado así. O el miedo había hecho revolver mi estómago, o era… ¿la emoción de verlo otra vez?
-Es Zayn-dijo susurrando sorprendida.
-Jugando en una partida de billar, en el mismo lugar que nosotras. A metros de nosotras-dije también susurrando. Él se enderezó y comenzó a mirar para todos lados. Nos dimos cuenta de que él sentía que estaba siendo observado. El pánico me llegó hasta la garganta y me di la vuelta para salir por la puerta o salir huyendo de allí. Nos habíamos encontrado en el peor lugar. Su voz me hizo parar.

-Hey-se escuchó un grito. Recé asustada. ‘Que no sea a mí, Michelle, a ti no te está llamando, no te asustes’-me dije a mi misma. Caminé unos pasos más y volvió a llamar. Me di la vuelta para mostrar que todavía me quedaba un poco más de dignidad de la que todos esperábamos. Él al ver mi rostro sonrió mostrando una sonrisa pirata. Mostrando todos sus dientes blancos y perfectos, haciendo curvas con sus labios.

-Este no es el sitio que yo frecuentaba para ti. Pensé que nunca te encontraría en lugares como este-dijo haciendo señas a sus compañeros serios como que hicieran una pausa a la partida de billar. Mientras se acercaba sonriente hacia nosotras. Alison solo estaba quieta. Probablemente esté pensando en empujar a Zayn y llevarme corriendo. Aunque esa opción no era tan mala idea, pero eso me describiría como 'cobarde.'
-Tanto tiempo-dijo profundizando su voz. Ronca. Masculina. Nuestra distancia fue poca, seguramente a diez centímetros, haciendo que nuestros perfumes se mezclaran y crearan uno único.

-Sí, tanto tiempo-dije sonriendo falsamente.
-Como dije, no pensé que algún día te encontraría por aquí. ¿Este es tu nuevo tipo de lugar, Ángel?
-No tengo tipos de lugares exactos. 
-Pensé que serían otros sitios, como el centro del shooping, biblioteca, salón de belleza, como toda una niña que le gusta el rosa.
-Soy una chica pero odio el rosa. ¿Piensas que soy delicada? -negué con la cabeza-estás equivocado. Los fines de semana disfruto en varias fiestas, y no voy al shooping hace años.
-Oh, has causado una buena impresión para mí. Es muy raro que tu madre te deje ir a todos esos lugares-dijo sonriendo sarcásticamente, mientras apoyaba el palo de billar en una mesa.
-Ella sabe a qué lugares voy, sabe que yo no me aprovecharía de muchas cosas-sabía a qué me refería.
-Entonces, creo que sabes sobre la fiesta del sábado, en Las Vegas streep, ¿cierto?
-Sí-mentí-nosotras iremos. Ya compramos las entradas-dije agarrando el brazo de Alison y acercándola hacia mí. No iba a dejar que este chico se burlara de mí. No en mi cara otra vez.        

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