Y la manera en que luces esta noche...♥

Extraños en la noche intercambiando miradas, preguntándose en la noche ¿Cuáles serán las posibilidades de que estuvieramos compartiendo nuestro amor antes de que la noche terminara?...

Espero les agrade, me encantaría tener su opinión.

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1. And the way you look tonight...♥

El día había llegado, la fiesta del presidente de U.S.A, una de las fiestas más esperadas por la alta sociedad y varias celebridades, una fiesta como pocas: De estricta etiqueta, bailar con la música de la orquesta, colearte con las grandes personalidades de nuestro tiempo… ¡Vaya Fiesta! Y lo mejor de todo: Estamos invitadas. Cuando Angie nos entregó las tarjetas finamente impresas en letras doradas que decían “Usted ha sido invitado a la fiesta de cumpleaños en honor a el Presidente de los Estados Unidos de América” que además de la fecha y el lugar (que era obviamente La Casa Blanca) tenía el mensaje de “Por favor; No Falte Usted” firmada por el mismísimo gobernante de ese país. Pero esa no era la única sorpresa, Jenny, nuestra mánager tenía aún un As bajo la manga:
-Pero déjenme tirar mi carta maestra- dijo mirándonos a Alejandra y a mí –Verán, tengo un contacto que me reveló el nombre de algunas personalidades que estarán ahí- agregó con un toque de misterio
-¿Y bien?- preguntó Alejandra ante la expectativa
-Las Kardashian, Taylor Swift, y George Clooney son los que me confirmó como asistentes 100% seguros- dijo y noté como la cara de mi mejor amiga se iluminaba
-¿Hablamos de Kim? ¿De Khloe? ¿Kourtney?- preguntó sorprendida Ale pero se notaba su emoción desbordante en cada rasgo de su cara – ¿Las Kardashian?-
-Sí, ¿no es genial?- dijo Angie sentándose en el sofá que estaba en la sala de televisión de el apartamento que compartíamos Alejandra y yo. Era un apartamento nada austero pero tampoco excéntrico, lo habíamos comprado con el dinero ganado por nuestro primer álbum: “Always Ahead” era el nombre de el disco que había salido recién 6 meses antes y que ya tenía 3 canciones número 1 y nos catapultaba a la fama en Estados Unidos, las 2 habíamos formado un dueto llamado Olympus, que era una nueva propuesta tirando a la basura todo lo que estereotipa a un dueto de chicas pop, ya que ambas éramos mexicanas, nacidas y criadas en una pequeña ciudad que no era nada comparado a Washington, D.C. (lugar de nuestra actual residencia) en donde el  teen pop no era la orden del día, ambas sabíamos que queríamos hacer R&B, Hip-Hop, Baladas, Pop, Jazz, Swing, Rock y muchas cosas más que según Angie, reflejaban a la perfección nuestra personalidad. Lo mejor de todo es que Olympus no había surgido como tantas otras bandas, es decir, no era una unión comercial para nosotros, Olympus había nacido de nuestra amistad, nuestra hermandad y de una tarde de chicas bromeando en casa. Ahora que Alejandra y yo trabajábamos juntas era algo muy común que habláramos del futuro que nos esperaba, desde novios, hijos, escándalos hasta lo que haríamos al día siguiente. Esa tarde seguimos hablando acerca de la fiesta con Angie durante un muy buen rato, discutimos de lo que usaríamos, colores, si llegaríamos solas, si buscaríamos a alguien que nos acompañara y muchas cosas más.
-Lo que quiero saber es si necesitan cambiar atuendo de alfombra roja o algo así- dijo Angie buscando información en la invitación que traía el programa impreso en ella –En el programa no dice que haya alfombra roja, probablemente sea al tiempo que lleguen, así que chicas, puntualidad mil ¿entendieron?- dijo Angie buscando aún la hora de la alfombra roja en el programa
-Amm… Angie- la llamé pero no distrajo su vista del papel opalina debidamente impreso en letras color crema –En esas fiestas no hay alfombra roja- dije y en ese instante Oonai y ella me miraron como si hubiera dicho algo prohibido -¿Es enserio? Pero siempre hay fotos de ESA alfombra roja- protestó Alejandra bastante sorprendida -Lo sé, pero la diferencia es que no es con entrevistas ni nada, es solo una alfombra roja, ahora sí que por mero protocolo y elegancia, digo, si hay fotos pero nada comparado a los Grammys, o a una premiere- agregué tirándome en el sillón que estaba frente al que ocupaba Angie -¡Oh! Sí, eso no hay problema, yo me refiero a que necesito saber si tienen que cambiar atuendo durante la velada – dijo Angie sonriente -Supongo que no, después de todo, es el Presidente de los Estados Unidos, se supone que tiene que ser sofisticado, con lujos pero no excéntrico ni nada por el estilo- dije y busqué mi celular que vibraba anunciando un nuevo mensaje –Bien, entonces ¿Qué usaremos?- dijo Ale –Tiene que ser en extremo formal, dice estricta etiqueta, y preferiblemente colores sobrios- agregó Angie –Es decir, nada de rosas neón, verdes llamativos o amarillos pollito- concluyó Oonai –Eso prácticamente limita mi guardarropa- agregó y su cara cambió un poco –No podemos usar vestido corto, en sí- dije repasando en mi mente mi arsenal de vestidos –Sí, si pueden, pero tiene que estar a la altura de la situación, pero no tiene que ser muy llamativo- concluyó Angie y se paró –Ustedes, preocúpense por su vestuario, nada mejor que su atuendo refleje quién en realidad son, o que sea algo que les guste, deben sentirse cómodas, no es una fiesta cualquiera en la que una presentación es solo para crear relaciones públicas- dijo mirándonos a ambas con una ceja inquiriendo algo –Es una cena en la que solo lo mejor de la sociedad y de las celebridades están invitadas, es una noche en la que una presentación puede cambiar sus vidas, donde las personas serán en realidad quienes son- concluyó y tomó su bolso para dirigirse a la puerta –puede ser una noche que cambie sus vidas para siempre- dijo con un toque de misterio y salió hacía la calle. Mol y yo nos miramos y le di una pequeña sonrisa torcida –A buscar vestidos- dije en un suspiro y me dirigí a mi cuarto.

-Típico que todo nuestro guardarropa es nada de lo que necesitamos para esa fiesta- dijo mi mejor amiga buscando entre lo poco que quedaba en el armario ya que lo demás estaba sobre la cama –Tal vez debamos comprar algo- dije mirando tristemente la cantidad enorme de vestidos apilados sobre la colcha -¡KARINA! Es la fiesta del presidente ¿Realmente pretendías repetir outfit?- preguntó Mol enojada y lanzándome un cojín –Tú empezaste a sacar vestidos a lo güey, ¡Yo qué culpa tengo!- dije devolviéndole el golpe –Fue vil instinto- dijo mi amiga –y no me digas güey, mugre fresa- concluyó aventándome otro cojín.

Un vestido negro, y uno claro fue la decisión tomada para lo que usaríamos en la fiesta, el mío era en escote de corazón y tenía una cinta plateada bajo el busto que le daba un aire bastante clásico(http://www.polyvore.com/way_you_do/set?id=52655508) mientras que el de Alejandra usaba un vestido color beige con un detalle a la cintura (http://www.polyvore.com/sin_t%C3%ADtulo_36/set?id=52817578 ) y unos tacones dorados, la alfombra roja fue exactamente a la hora en la que llegamos, y aunque solo nos tomaron pocas fotos fue espectacular, no era la primer alfombra roja  a la que asistíamos pero hasta ahora había sido la más importante, siempre aparecíamos en eventos para hacernos conocer, pero solo eran entregas de premios como los TCA en las que solo teníamos una nominación que por suerte habíamos ganado, también en los KCA habíamos estado pero ahí habíamos perdido en la única categoría en la que nos habían nominado y realmente no habíamos recibido mucha atención, y luego nos invitaron a los MTV Movie Awards aunque no estábamos nominadas en ninguna categoría, aunque obviamente esta alfombra roja no se comparaba en nada a lo que era esta, una verdadera alfombra roja, de gala, al final de la alfombra, al llegar a la puerta estaba una dama y un agente del servicio secreto revisando la lista de invitados, nos preguntaron nuestros nombres y luego nos dejaron pasar, al entrar había un muy largo pasillo finamente decorado con algunos retratos de personas importantes y batallas de la historia de Estados Unidos, las paredes blancas y algunos pilares de mármol le daban cierto aire frío al lugar, frío pero no aterrador, bastante acogedor de hecho. Al final del pasillo había una puerta de madera enorme que estaba abierta de par en par y se veía un enorme salón lleno de gente ataviada con sus mejores galas, tan pronto llegué ahí noté como en el centro del lugar estaban el presidente, su esposa e hijas, inmediatamente nos acercamos a saludar y la primera dama nos ofreció una sonrisa carismática -Ustedes deben ser Olympus- dijo sonriendo y estrechando nuestras manos -Mis hijas realmente las adoran, y son un gran ejemplo para las niñas y adolescentes- agregó el presidente -Un placer conocerlo Señor- dije estrechando su mano -El placer es mío sin duda queridas- concluyó -Ustedes han sido un parte aguas en la música al romper el estereotipo de las chicas pop perfectas- agregó su esposa y sus hijas nos saludaron enseguida, la más grande no dejaba de sonreír -Me fascinan sus canciones, son todo lo que una chica quisiera decir- nos dijo y luego nos pidió una foto ¡Vaya Honor! La hija del presidente de los Estados Unidos pidiéndonos una fotografía... ahora puedo morir contenta.

El resto de la velada no fue tan memorable como esperábamos, la cena fue en un gran comedor y cada silla tenía el nombre asignado de quién era, fue un alivio descubrir que Ale y yo estábamos sentadas juntas; trajeron el primer platillo: una ensalada de lechuga, unas cuantas nueces y almendras que a mi parecer era deliciosa pero no era lo que hubiera preferido comer -Karina- susurró mi mejor amiga a mi oído -Este no es mi ambiente- agregó aún susurrando -Tampoco el mío gorda- dije sabiendo que ella odiaba que la llamara así, y en efecto su respuesta fue un pequeño toque a mis costillas que me hico retorcerme un poco causando la mirada de algunos -¡Son 6 tenedores y 5 cucharas!¿Como sabré cual usar?- preguntó aún en un tono de voz muy bajo -De afuera hacia adentro Mol- dije y tome mi primer tenedor para empezar a comer, la ensalada era rica, pero yo soy una carnívora empedernida, siempre me han dicho que tengo apetito de hombre, pero realmente nunca me ha importado ya que trato de mantener mi peso estable haciendo ejercicio ya que en mi infancia y parte de mi adolescencia había tenido un sobrepeso bastante marcado, sonreí ante un hombre que me miraba de manera extraña, no lo reconocí así que realmente no le di importancia, la cena transcurrió sin más problema, solo que una dama sentada junto a mí constantemente me preguntaba por varias cosas… y no, no era Oonai. De ahí en más creo que no hubo mayor cosa que contar, cuando la cena terminó nos dirigimos al salón de baile y ahí Oonai se dedicó a decirme que no era su ambiente y que no estaba cómoda –Tampoco es el mío- respondí una y otra vez aunque debo confesar que las constantes presentaciones a personas importantes, los halagos a nuestra ropa y maquillaje, los hermosos comentarios hacía nuestra carrera y el hecho de que ya dos chicos habían solicitado un baile conmigo tan pronto se abriera la pista… Si era mi ambiente, pero por más mi ambiente que fuera no era lo mismo si mi mejor amiga no lo disfrutaba igual que yo así que dirigí mi mirada hacia un punto en el salón en el que estaba una pequeña mesa con copas –¿Quieres algo?- dije disimuladamente haciéndola mirar hacía allá  -Obviamente  que sí, necesito relajarme un poco- dijo y caminamos hacia el lugar, recién llegamos un chico que parecía algo mayor que nosotras nos sonrío –No creo que quieran beber eso- dijo con una sonrisa hermosa e impecable –Es que, yo repito, no es mi ambiente- dijo Oonai tomando una copa y sosteniéndola de manera bastante curiosa –Harán un escándalo, se los digo por experiencia, las personas en este tipo de fiestas suelen ser muy… cerradas- dijo el chico con un acento británico inconfundible aunque con un toque de otro acento que en ese momento no distinguí –Tampoco es mi tipo de fiesta en realidad- dijo y tomó una copa de manera que le mostró a Oonai brevemente y ella la tomó de la misma manera que él –Además es escocés, no creo que quieran pasar un pequeño momento embarazoso con esto- dijo y Alejandra sonrió –Querido, somos mexicanas, si alguna vez has tomado tequila blanco o has probado el mezcal, puedes con algo tan simple como el whisky- dijo mi amiga sonriente y bebiendo un poco de su copa –Agh, no es whisky- dijo e hizo una mueca ante el licor que recién había tomado, lo probé y efectivamente, no era escocés –Es Martell- dije y sonreí –conocedora- dijo el chico que estaba frente a nosotros, sus ojos eran grandes y brillantes, enmarcados por unas pestañas que causarían envidia a cualquiera, su acento era británico pero sus rasgos parecían más bien del medio oriente, aunque si, su manera de hablar tenía un acento especial además del ya característico de los ingleses, no sé como logré mantenerme en pie cada que hablaba pues su voz tenía algo que me flaquear en las rodillas, su cabello negro como la noche me recordó bastante a la piel de una pantera que juega en la lluvia, suave, sedoso y simplemente hermoso, era mucho más alto que nosotros por unos 10 centímetros considerando que nosotras usábamos tacones altos, era ¿cómo describirlo?… irresistible –¿y qué diablos es el Martell?- preguntó mi amiga ya un poco más relajada –Es un tipo de brandy- respondió el chico de una manera altamente educada –Solo que añejo- agregó y nos miró –No he tenido oportunidad de presentarme, yo soy…- dijo y Angie lo interrumpió posándose detrás de nosotras –Chicas…- lo miró algo sorprendida –Oh ¡Hola!-  y luego nos miró a nosotras otra vez –Lamento interrumpir pero, necesito que conozcan a alguien- dijo y tomo nuestras copas, las dejó en la mesa –Con permiso- dijimos ambas y no sé por qué tuve el impulso de hacer una pequeña reverencia, a la que él respondió…si, definitivamente era británico, ya lo había visto en alguna parte, pero no recordé donde, Angie nos encaminó hacia un grupo de personas y un hombre apuesto, alto, ya entrado en años nos sonrió, a él lo reconocí de inmediato –¡Vaya! Siempre me dijeron que eran bonitas pero sus fotos no les hacen justicia- dijo sonriendo –Me agrada mucho conocerlas mi nombre es George Clooney- dijo con un gran carisma aunque era obvio que ambas sabíamos quién era –Es un placer para nosotras señor- dijo Ale y el tomó su mano para depositar un beso en ella –Adoramos su trabajo, señor Clooney- agregué cuando hizo lo mismo con mi mano –El Señor Clooney es mi padre, llámenme George- dijo y nos sonrió de manera encantadora, después de todo…es George Clooney. Junto a él estaban un grupo de personas que de momento no reconocí sino hasta que se hicieron las presentaciones adecuadas, el vicepresidente de los Estados Unidos, un senador, la acompañante del Sr. Clooney que era una modelo bastante más joven que él, un matrimonio de la alta sociedad y su hijo, quién parecía bastante agradable, aunque fue con él con quién más entablamos conversación y en lo personal el ambiente se había vuelto bastante cómodo para mí, no podía decir lo mismo de mi amiga quién lucía bastante descompuesta, así que le pedí me acompañara al tocador, no lucía incomoda, sino enferma, a pesar de que sonreía y cualquiera diría que estaba perfectamente bien, yo sabía que esos ojos nublados no eran algo común en ella -¿Mol? ¿Te sientes bien?- dije ya en el baño –Honestamente no- dijo –y estoy segura que no es solo el ambiente querida- agregué mientras ella se miraba al espejo –No, realmente me siento mal- dijo y entonces noté que estaba algo pálida, aunque gracias a el color de su vestido y a el maquillaje no se le notaba, pero claro, cuando estabas bajo luz fría como la de el baño, y solo nosotras 2, lo noté –Tal vez, deberíamos ir a casa- dije y ella se negó rotundamente –No, tú estás más que contenta- dijo y luego se miró en el espejo –Tal vez yo debería ser la que deba ir a descansar- agregó -¿Y a que me quedo yo en todo caso?- dije ahora siendo yo quién se miraba en el espejo inspeccionando que el maquillaje no se corriera –Este es completamente tu ambiente Kari- dijo y luego de que se retocó el lipstick me miró –Además, honestamente no me siento bien, creo que me voy a resfriar- agregó y luego sacó su celular –No te dejaré que te vayas sola, ni me quedaré aquí yo sola- dije y la miré atónita mientras marcaba un número en su celular –No te pregunté nena, además enserio me siento mal- dijo y le puse mi mano en la frente –De hecho, tienes algo de fiebre- dije y torcí la boca, tomé mi celular y busqué el número de Angie para ponerle un mensaje -¿Qué haces?- preguntó Ale y yo comencé a escribir un mensaje –Le pongo mensaje a Angie para que venga y  podamos avisarle que nos tenemos- dije y Oonai tomó mi celular y lo guardó en mi bolsa -¿Necesitamos? Suena a tropa querida- dijo y luego me miró como si hubiera dicho algo incoherente –Tu te quedarás- dijo y tomó su bolsa y salió del baño, la seguí hasta la puerta pero no hubo poder humano que la detuviera para que pidiera un auto y se fuera a casa, hacía frio afuera así que solo la despedí y volví adentro, donde el chico que recién habíamos conocido me esperaba, su nombre era David y era bastante agradable, tenía cabello castaño bastante claro, algo largo pero bien peinado y unos ojos color avellana, era guapo pero definitivamente no era mi tipo –¿Y tu amiga?- preguntó mientras entrabamos al salón otra vez –Estaba enferma y realmente se sintió mal, así que fue a casa- dije y el solo me miró triste –Lucía perfectamente bien- dijo y luego me ofreció su brazo para caminar por el lugar –No la conoces como yo- dije con una sonrisa discreta –Sabes, te quiero presentar a unos chicos que estoy seguro te agradarán- dijo y caminamos hacia donde había unas cuantas salas tipo lounge donde vi más gente que reconocí fácilmente, había un grupo de chicos que parecían solo un poco más grandes que yo acompañados de 2 chicas que reconocí al instante: Taylor Swift junto a Kendall Jenner, una imagen que a Oonai le hubiera encantado, nos dirigimos hacia ellos y David se integró al círculo por en medio de uno de los chicos y Taylor –Hola señores- dijo y todos lo saludaron de manera familiar y amigable –Les quiero presentar a alguien- dijo y noté que uno de los chicos era con el que habíamos sostenido una breve conversación en la mesa de bebidas, junto a el resto, lo reconocí –¡Hola! Me llamo Liam- dijo uno de ellos, que llevaba un traje gris mate, sin corbata pero con un adorable chaleco abotonado del mismo tono que sus pantalones y saco, su cabello era ligeramente rizado y corto y tenía un lindo color castaño, era algo más alto que los demás pero solo por unos cuantos centímetros, estrecho mi mano y sonrió, junto a él estaba un chico que era también bastante guapo, tenía el cabello rubio y algo despeinado pero lucía bastante bien, usaba un traje negro con una corbata del mismo color mientras que su camisa era perfectamente blanca –Soy Niall- dijo y estrechó mi mano, enseguida de él estaba un chico de cabello rizado y algo largo, sus ojos eran verdes y grandes y su sonrisa era bastante bonita, a decir verdad, usaba un traje negro como el chico anterior solo que él llevaba una corbata de moño que le daba un toque diferente y alegre a su ropa –Harry Styles- dijo mientras apretábamos manos y luego vi a el chico con el que habíamos entablado conversación en la mesa de bebidas –Soy Zayn Malik- dijo con una sonrisa de complicidad mientras estrechábamos manos –Yo soy Karina- dije y luego Taylor me estrechó la mano –Tu cantas en…- comenzó a decir -¿Olympus?- dije y ella asintió –Adoro tus canciones, son bastante buenas- agregó y sonrió ampliamente –No son solo mías, Olympus no es nada sin Oonai- dije y entonces me arrepentí de no haberme ido con ella… o de dejarla irse sola…no estaba bien segura –Entonces ¿Por qué estás sola?- preguntó Kendall que usaba zapatos bajos y era más alta que todos nosotros –Oonai estaba enferma y se sintió mal, no quiso que la acompañara a casa- dije y luego Zayn puso cara algo confundida –Lucía bastante bien- agregó en ese instante y Niall lo miró extrañado- Es una muy buena actriz, además, la conozco demasiado bien para distinguir ese tipo de cosas- dije y me sentí algo desencajada en el grupo –Adoro tu vestido, es realmente hermoso- dijo Kendall y me sentí bastante halagada considerando de quién venía el elogio -¿Quién te vistió?- pregunto de inmediato Taylor y yo no dudé un minuto en responder –Un diseñador mexicano, se llama Hernán, es excelente, un verdadero artista- dije y ella se sorprendió -¿Fueron a México a comprar sus vestidos?- dijo Taylor –Somos latinas, además, él es nuestro diseñador de confianza y ya tiene memorizadas nuestras medidas, así que sí- dije y sentí como si hubiera dicho algo muy grosero –Nosotros también compramos nuestra ropa en Inglaterra, porque ya conoces y es más cómodo que buscar algo nuevo aquí para nosotros- agregó Niall con una amplia sonrisa y luego me miró, definitivamente había salido a mi rescate –La mayoría del tiempo ando desnudo en casa así que, me da igual- agregó Harry dando un trago a su copa en mano y algunos reímos, un hombre se acercó para hablar con Kendall y ella se despidió de cada uno –Deberíamos salir las 3 juntas alguna vez- dijo –Sería un honor conocer a Oonai en persona- dijo y me entregó una pequeña tarjeta con su número y datos –Además, quiero unos de esos vestidos mexicanos- dijo y me guiñó un ojo para después dirigirse hacia otra parte del salón, Taylor me miró y luego sonrió –Debe ser genial trabajar con tu mejor amiga- dijo con una amplia sonrisa y asentí –No podría pedir algo mejor, ella realmente me mantiene con los pies en el suelo, es como mi hermana- dije sin dudar ni un momento y vi como los chicos se miraban el uno al otro al momento que Liam abrazaba a Niall por el hombro y sonreía –Te entiendo completamente- dijo y reímos un poco –Voy a sonar a galán barato- dijo Niall sonriendo –Pero, realmente me cuesta trabajo enfocar la vista en otra cosa que no sean ustedes 2 señoritas, lucen simplemente hermosas- dijo y su acento irlandés me mantuvo en trance por unos segundos –Gracias, tu luces bastante apuesto también- dije tratando de zafarme de ese hechizo que producía al hablar -¿Realmente eres latina?- preguntó Harry con una mirada algo confundida –Sí, lo soy, nacida y criada en una pequeña ciudad al Norte de México- dije sonriente –Tu acento no es nada mexicano cielo- dijo Taylor y me miraba también algo extrañada –Mi abuela vivió muchísimo tiempo en los Estados Unidos, y su primer idioma era el inglés, así que ella me enseñó bastante, y luego cuando tenía 11 años comencé a tener mis obsesiones adolescentes- dije y Zayn me interrumpió –Déjame adivinar, ¿Justin Bieber?- dijo sonriente –Te equivocas, Jonas Brothers, Demi Lovato, Selena Gómez, Taylor Swift- dije mirando hacia ella –y la necesidad de ver videos sin subtítulos me hizo aprender-¿Yo era una de tus obsesiones?- preguntó Taylor en una pequeña risa –Eres, realmente eres un gran ídolo para Oonai y para mí- dije y ella se ruborizó un poco –Pues es para mí, un honor que me lo digas- dijo con una amplia sonrisa –Aunque claro, cuando tenía 16 años comenzó la 1D Infection- dije sonriente y los chicos todos sonrieron ampliamente –Y Oonai se volvió una directioner bastante dedicada, debo decir- agregué y ellos solo aumentaron su sonrisa –Y yo, debo admitir, realmente no era lo que se llamaría una fan de ustedes chicos, hasta que un día, ella en su locura me mostró los Video Diarys del X Factor y varias canciones, y heme aquí conociendo a mis ídolos- dije sonriendo y encogiéndome algo de hombros –¿Así que eres Directioner uh?-  dijo Zayn con una mirada como intuitiva –No puedo creer que estoy diciendo esto frente a ustedes pero, sí- dije con una risa algo nerviosa –Realmente estoy tratando de controlar mis deseos y de gritar y saltar como loca- dije ya riendo un poco y todos rieron conmigo –Es curioso porque Niall- comenzó a decir Liam –¡Oh Liam! Cállate- dijo él en respuesta y un poco avergonzado –No, no, debo decirlo- agregó Liam brevemente y continuó –Niall tiene una pequeña obsesión con Olympus- dijo y Niall estaba completamente ruborizado –Ahora el nervioso soy yo- dijo riendo un poco- Creo que siempre lo has sido- dijo Harry y reímos al unísono –Me declaro culpable, realmente me gusta su música- dijo Niall ya un poco más pálido –Es un verdadero honor que lo digas- dije y note por primera vez que David ya no estaba a mi lado –Aunque solo somos dos chicas que escriben acerca de lo que nos pasa- dije sonriente –Corrección- dijo Liam –Dos Hermosas chicas, que son al parecer bastante agradables, tienen verdadero talento y escriben acerca de lo que les pasa- dijo Liam -¿Quiénes son dos hermosas chicas, además de las bellezas frente a ustedes chicos?- preguntó una voz detrás de nosotros y miré hacia atrás, un chico de estatura similar a la de  Zayn y con el cabello castaño y lacio peinado hacía un lado, su traje era negro al igual que su corbata y llevaba un pequeño pañuelo en el bolso izquierdo del saco, su sonrisa era amplía y sus manos en los bolsillos le daban un aire inocente, me miró brevemente y luego se presentó –Yo soy Louis Tomlinson- dijo y estrechó mi mano –Karina Castañeda- dije sonriente –Un placer- dijo y beso mi mano manteniendo su mirada en mis ojos, cuando estuvo erguido otra vez miro a Taylor y le dio una sonrisa discreta –Tan encantadora como siempre Tay- dijo inclinando un poco la cabeza –Y tu siempre tan galante Louis- respondió ella -¿Dónde estabas?- preguntó Harry tan pronto Louis se paró a mi lado –Arreglando ciertos asuntos- dijo en un suspiro y su mirada se tornó algo melancólica –Pero eso no es a lo que venimos a este lugar ¿O sí?- dijo tomando una copa de la charola que sostenía un mesero que paso junto a él -¿Qué es?- preguntó en un tono lo suficientemente bajo para que los demás no lo escucharan pero suficientemente alto como para que le escuchásemos Taylor y yo –Brandy, Señor – respondió el mesero y el tomó una copa, nos miró a nosotras por un instante y preguntó –¿Desean algo señoritas?- su voz era melodiosa y ligera, a pesar de que no era grave, era bastante varonil el tono que le daba su acento británico y él se empeñaba en darle un toque aún más sofisticado –Yo, personalmente, preferiría un Martell- dije y miré discretamente hacia Zayn que sonrió en complicidad –Buena elección- dijo Louis al momento que el mesero se retiraba –Eres cantante...¿correcto?- dijo Louis una vez parado junto a mí –¿Dónde te he visto?- se preguntó a sí mismo, puso su mano en su barbilla por un momento y luego miró hacia Niall de manera algo burlona -¡Claro!- exclamó volviéndose brevemente hacia Liam –En el cielo nocturno, mientras una luz azul brilla en la eterna oscuridad (In the night’s sky as a blue light shines in the eternal darkness)- dijeron ambos y Louis se volvió hacia mi –¿Estoy en lo correcto?- dijo con una sonrisa perfecta y yo solo agaché un momento la mirada para no perderme en sus hermosos ojos azules –Si, lo están- dije sonriendo y al subir la mirada me encontré con la suya que me causo un hechizo que no se rompió jamás -¿Qué canción es esa, Niall?- dijo mirando hacia él y este solo sonrió –Sweet Silver Lining- respondió el chico rubio con una sonrisa y sus mejillas estaban algo rojas otra vez –Es obvio que Niall adora esa canción- dijo Louis sacando una de sus manos del bolsillo de su pantalón y señalando con la palma abierta hacia Niall –Pero en lo personal- dijo volviéndose hacia mi con esa mano en su pecho –Siento que es una gran canción y es realmente una de mis favoritas- agregó y dio un trago a su bebida justo en el momento en el que el mesero traía la mía –Es bastante personal la letra de esa canción, a decir verdad- dije tratando de no perder mi mirada en la suya –Y es realmente cautivante- dijo en el momento en el que yo bebía de mi copa –Al igual que la compositora ¿No crees Louis?- agregó Zayn en un tono algo intuitivo –Completamente de acuerdo- dijo y por un momento su mirada se sostuvo en la mía para luego mirar hacia Zayn con una sonrisa encantadora.

La conversación cambió de rumbo hacia otros temas, pero en menos de 10 minutos Louis y yo estábamos separados del círculo unos cuantos pasos hablando acerca de proyectos personales, sus ojos realmente me mantenían en un trance difícil de superar, eran como los ojos de un felino: cautivantes, profundos,  fuertes pero acogedores. Y su voz, a pesar de que no era grave, me era fácil perderme en ella, su acento británico y como articulaba cada palabra era simplemente embriagante, y su sonrisa era contagiosa y adorable, mientras reía, sus manos llegaron a tocar mi antebrazo brevemente en tres ocasiones, y cada que su piel hacía contacto con la mía, sentía una descarga eléctrica recorrer mi espalda; el escucharlo hablar era simplemente cautivante, cada palabra que pronunciaba producía un millar de reacciones en mi sistema nervioso, era como una droga que me mantenía bajo sus efectos y de la que realmente no quería escapar, tras unos minutos de conversación comenzamos a caminar por el salón hacia uno de los ventanales, ahí podíamos ver el cielo nocturno y era simplemente acogedor –Tu novio es un chico realmente afortunado- dijo con una amplia sonrisa y yo solo reí –Tan afortunado es, que no tengo el placer de conocerlo- dije devolviéndole la sonrisa -¿Enserio estás soltera?- preguntó y sus ojos se abrieron como platos –Los hombres en América necesitan lentes, realmente eres hermosa ¿Cómo es posible que no estés saliendo con un modelo, un cantante guapo o un apuesto actor?- agregó en una pequeña risa –Así es la vida- dije volviendo a la tierra después de un largo trance –No todas tenemos la suerte de Eleanor- dije con algo de picardía y el rió por lo bajo para luego soltar un suspiro algo melancólico –No sé si esté completamente de acuerdo con eso- dijo aún con la cabeza agachada y metiendo su mano en uno de los bolsillos de su pantalón –Lo siento, yo no sabía…- comencé a decir y el solo sonrió hacia mi –Nadie, solo los chicos- dijo mirando hacia el grupo que habíamos dejado unos cuantos pasos atrás –Aunque es bastante obvio que las cosas no son como al inicio- dijo y torció la boca un poco –Supongo que una ruptura no es fácil de disimular en este medio- dijo y luego cerró los ojos como si hubiera mencionado algo que no debía –Lo que digo es…-
-Está bien Louis, yo no diré nada- le interrumpí y por impulso mi mano tocó su antebrazo para tranquilizarlo un poco –Además, estás haciendo un gran trabajo, realmente no parece que hay una ruptura- dije con una pequeña sonrisa que el correspondió tomando mi mano –Gracias- articuló y luego la soltó. Ese pequeño roce produjo una descarga eléctrica en mi sistema nervioso, y su voz alteraba mis sentidos, mi organismo estaba alerta, realmente no sabría si resistiría otro contacto de esos o si sería capaz de mantenerme serena como hasta ahora. En ese instante la orquesta tocó los primeros acordes de “The way you look tonight” de Frank Sinatra y el presidente y su esposa la bailaban en el centro de la pista -¿Me permites esta pieza?- dijo él y me ofreció su mano derecha para caminar con él hacia el centro del salón –Por supuesto- dije y la tomé, llegamos a donde estaban ya unas cuantas personas bailando, en el exacto momento en el que comenzó la letra de la canción, el tomó mi cintura y me acercó a él...

*FIN CAPÍTULO 1*

With each word your tenderness grows tearing my foolish heart...
-Frank Sinatra

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