Live in dreams.

Todo lo que piensas que sólo es un sueño, en cuestión de segundos puede hacerse realidad.

74Me gustan
21Comentarios
2253Vistas
AA

10. ¿No conoces a los gremlins?

 

[Narra Zayn]
-Flashback-
¿Quién me mandaría a mí suspender dos asignaturas? Las diez menos cuarto de la mañana y tengo que estudiar. Cogí una camiseta y me la puse antes de abrir la puerta de mi habitación. Mis ojos se encontraron directamente con los de una chica que no parecía muy contenta. Azules, eran muy azules. Esbocé una sonrisa al ver que no hablaba y decidí empezar yo. 
-Hola, ¿Querías algo?-Volví a sonreír al ver que tardaba mas de lo normal en contestar.-
-Si. ¿Eres tu Malik? –asentí intentando que no se notara mi voz ronca. Odiaba mi voz al despertarme.- Verás soy la vecina de abajo y pues…- comenzó a decir pero lo único que se venia a mi cabeza era “la vecina sexy de abajo” y sonreí mas aun.- Que si te puedes dar prisa, quiero acabar de darte clases y irme.- me soltó de repente.
-Creo que te has dejado en casa, bonita- le conteste.-Y no te pega nada ser borde con esos ojos azules. –Cerré la puerta del salón sin dejarla tiempo para contestar y volví a pensar. “Azules, eran muy azules”.- Voy a por los libros –grité de mala gana.- 
(…)
Llevaba algunos días dando “clases” con la vecinita de abajo y yendo por las tardes de tiendas con mamá y Gemma. Estaba harto de ir de tiendas, creo que empezaba a afeminarme de ver tantos vestidos, tacones y… maquillaje. Mucho maquillaje. Pero yo no había dejado de ir a las clases, incluso me hacía el remolón en la cama esperando a que esos ojos azules se mosquearan. El bloque de apartamentos en el que nos alojábamos era realmente aburrido no había gente de mi edad, y pasarme el día con mi hermana era también algo agotador. Decidí bajar a dar una vuelta por la playa para despejar mi cabeza de esos ojos azules. Estaba abarrotada de gente, caminé hacia lo que parecía un lugar tranquilo sin nadie que pasará por ahí. Cogí el móvil y empezó a sonar “Isn’t she lovely”, cuando la canción estaba a punto de acabar, giré la cabeza en la dirección por la que había venido y no puede evitar sonreír. Que casualidad.
-No. Tú no. –dijo ella con una mueca.
-Veo que vas con tu bordería a todas partes.- me fulmino con la mirada, y me dio la espalda. No. No iba a dejar que se fuera de rositas.- Tienes que estar genial sin tanta ropa ¿no tienes calor? –grité.
-¿¡Qué has dicho!? –me gritó.
-¿Yo? Nada… Habrá sido otro, aquel hombre de allí...- dije intentando parecer resignado y a la vez apuntarle con la cabeza al supuesto hombre.-
-Ya claro, y yo me lo creo. Paso de estar aquí. –cogí una pequeña piedrecita y se la lancé con tanta suerte que le dio en el hombro.
-Lo siento, bonita. –conteste sonriendo.

[Narra Amy]
¿De que cojones iba? ¿Esta era su forma de llamar mi atención? Ya esta otra vez con esa entupida sonrisa que tan bien le queda. ¿Qué estoy diciendo? 
-Quiero salir de aquí, por favor que vuelva pronto la luz. 
-Tienes un agujero en la parte trasera del pantalón- gritó.-
-¿Qué? ¿Dónde? Joder, no son nuevos. ¿Me quieres decir dónde? –Empezé a dar vueltas sobre mi misma, intentando verlo. Me acerqué más a él.- ¿Me quieres decir dónde? 
-Empezó a reírse- Me llamo Zayn –dijo tendiéndome una mano y sacando de mis pensamientos.
-¿Qué clase de nombre es ese? – uno precioso. 
-¿Me vas a decir cómo te llamas?
-Amelia. –contesté apartando su mano. No pensaba estrechársela. Cogí mi pañuelo y lo puse en el suelo. Me senté resignada en él y Zayn se sentó a mi lado. Desprendía un calor acogedor pero me revolví para alejarme disimuladamente de él y evitar cualquier tipo de contacto. 
-¿Por qué te alejas? –pregunto con una ceja levantada.
-Que más te da.
-No me da igual. Quiero saber porque una chica guapa huye de mí. –Resoplé. ¿De qué iba este tío? Me ponía de los nervios que me dijera guapa o bonita. Si intentaba ligar conmigo le harían falta algo más que unos adjetivos de obrero. Le miré de reojo y comprendí que seguía expectante por mi respuesta a su pregunta, y simplemente decidí seguirle el rollo. 
-Porque si me pongo aquí –dije pegándome de nuevo a su lado.- me pones nerviosa, Zayn.-susurré su nombre cerca de su oído-
-Si –carraspeo dejando entrever sus nervios momentáneos.
-No era una pregunta, era una afirmación-susurre girándome a su oído. Me giré un poco más hacia él y vi sus ojos confusos pero brillantes. Acerqué mi cara a la suya. Le tenia justo donde quería- empecé a reírme- Ni sueñes que vas a besarme.- dije con una sonrisa dulce. Me levante sin esperar su respuesta y me quede contemplando el precioso mar. Cuando iba a dar media vuelta hacia casa, unas manos fuertes me agarraron de la cintura y me llevaron a la orilla, corriendo.
-¡Zayn! ¿Quieres parar? –dije algo mosqueada, 
-Venga, si un poco de agua no sienta mal a nadie… -acto seguido, estaba empapada. 
-¿Era preciso mojarme, Malik? –dije riendo 
-Oh, eres como los gremlins pero al revés, tú te haces amable cuando te mojan y ellos todo lo contrario.-le miro con una ceja levantada.- ¿Qué? ¿No conoces a los gremlins? Dios mío, eran unos pequeños monstruitos que si comían a media noche o se mojaban se “convertían” en unos monstruos, bueno… eso, pues tú eres todo lo contrario, te haces amable- 
-Oye, yo soy amable –cojo una pequeña piedra y se la lanzo.-
-¿Con qué esas tenemos, Amelia?

[Narra Zayn]

Corrí detrás de ella, intentando cogerla en brazos.

-¡Zayn! -cogió aire y levanto las manos en señal de paz- ¡Me rindo! Lo siento...

-Está bien... -me fui acercando lentamente hacia ella, y cuando la tenía casi a un centímetro de mi, la cogí en brazos. -Te perdono.- susurré cerca de su oído.- pero... quiero algo a cambio.

-¿Qué es lo que quieres?

-Qué me sigas dando clases durante todo el verano.- contesté besándola.

-¡Amelia! ¡Amelia! ¡¿Qué estás haciendo?! -oí como la voz de su padre gritaba detrás de nosotros.

  (...)

[Narra Sofía]

-¿Qué paso con los tíos Malik, mami? -pregunto la pequeña Ali tapada hasta la cabeza con la fina sabana de 'Barbie' 

-Eso, eso... venga tía cuéntanos...

-Unos brazos me cogieron por la cintura atrayéndome hacia él, levanté la vista y vi su pequeña mancha en el cuello, sonreí.-

-Mañana os contará todo lo que le preguntéis, pero ahora es tarde, descansad.- dijo apagando la luz- Os queremos.

-Era corto lo que les tenía que decir, Señor Payne -dijo sonriendo mientras bajábamos por las escaleras.-

-Si hubieras seguido no podría besarte, tal y como quiero y voy a hacer ahora -contestó besándome.   

Y es que... a veces, puedes odiar a alguien, con todas tus fuerzas, incluso puedes llegar a querer matarle, pero de repente.. ¡ZAS! Ocurre algo. Algo que lo cambia todo. Y entonces... te das cuenta. Te das cuenta de que la quieres. De que quieres a esa persona, incluso más que a tu propia vida. De que si algún día, dejaras de verla, te derrumbarías. Y no quieres que eso pase, no quieres que pase nunca. Por que realmente deseas vivir toda tu larga vida con esa persona.  De mayores, estar en vuestro porche de vuestra casa a las fueras de la ciudad, mirando a vuestros nietos como juegan, o como se pelean.

Estar bebiendo una buena limonada y pensar: ‘¿como tuve tanta suerte?’.

 

                                        Fin. 

 

 

Join MovellasFind out what all the buzz is about. Join now to start sharing your creativity and passion
Loading ...