Live While We're Young

Una novela que no dejará indiferente a nadie.

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4. Recuerdalo; ‘Ni aunque esto fuera un sueño te olvidaría'

 

-¿Qué haces aquí? ¿No decías que no querías recordar tu pasado?-me dijo Albert abriendo la puerta de su habitación de hotel.

-Quiero hablar contigo-dije segura.

Después de haber pasado ese rato tan especial con Louis antes, y de todo lo que me había dicho, me había conseguido a armar de valor y afrontar mi pasado. Además, no podría huir de el toda la vida.

-Pasa-me dijo y pasé a la habitación- ¿y bien?

-Sé que, no ha sido buena opcion lo de olvidar mi pasado… pero tienes que entenderme… no podía revivir algo que me recordara a mis padres… me duele mucho…

-¿Pero no podías haberme contestado aunque fuera un mensaje? Solo te pedía eso. ¿Tu como te tomarías que tu amiga de toda la vida, un día te dijera que se iba a otro país, y ni contestara a tus mensajes?

-Mal pero…

-Pues eso Rebecca.

-Becca.. por favor.

-No. Rebecca. Tu te llamas Rebecca. Y tu madre se llamaba Rebecca también. ¿Qué no entiendes?

-Lo entiendo joder, pero no tienes porqué ser tan…. Así conmigo.

-No Rebecca. Siempre me dices que no sea así contigo. Pero si no soy así ¿que quieres? ¿Que me una a tu nuve y me de de morros yo también?  No gracias. A mi no me vas a hacer daño.

-He hecho mal en venir... –dije acercandome a la puerta llorando.

-Si yo no soy así, no te darás cuenta. ¿Te crees que todo el mundo te va a reir las gracias? ¿Te crees que vas a vivir toda la vida de tu cara? Si lo crees, estás muy mal equivocada. Baja de esa nube.¿De verdad crees que el tio ese.. Louis, te va a querer toda la vida como seguro que te dice?-pegó una carcajada hirónica- Claro, todo está en tu burbuja. Vete, y cuando te explote. No vengas a mi.

Salí corriendo de allí. No podía soportar eso. ¿Por qué era tan borde conmigo? Yo no lo había echo nada. Como Louis me dijo. No hay nada de malo en vivir en una burbuja…  ¿ O si? No podía pensar. Un dolor punzante en mi cabeza no me dejaba pensar bien. La noche era fría y para colmo se puso a llover.

Decidí no coger el metro. Prefería que el agua recorriera mi cara, haber si me aclaraba algo. Pero no servía de nada.  ¿Sería en estos casos en los que a la gente les gusta conducir?  Podría probarlo, aunque no tengo carnet. El coche me lo regalaron por mi cumpleaños, pero había estado demasiado ocupada como para sacarme el carnet.

Fui al garage, saqué las llaves del coche, y me subí en el. La multa que me pondrían si me pillaran la podría pagar, así que nada podía pasar. Suspiré y arranqué.

Poco a poco, fui cogiendo velocidad. Puse la música a tope, y me dejé llevar. Iba a unos 180 km/h y no quería parar. Quería sentir adrenalina para olvidarme de todo. De Albert, de mi burbuja… de mis padres… quería olvidarlo todo. Absolutamente todo.

La lluvia caía con más fuerza. De vez en cuando las ruedas me patinaban, pero nada que no pudiera salvar, hasta que un coche invadió mi carril.Dí un volantazo para esquivarlo, pero lo unico que logré,  fue hacer que mi coche trompeara,y este diera vueltas de campana. De repente, una luz cegante me invadió, y entonces lo supe. Estaba muerta.

 

…..

-¿Señorita? ¿Señorita?-me llamó una voz.

-Eh?-dije con los ojos entornados. Aún no podía  ver con claridad.

-Se ha quedado dormida. Ya hemos llegado al destino-me dijo sonriendo.

¿Dormida? ¿Qué? Espera… ¿todo me lo había imaginado? ¿todo fue un sueño?

Bajé las escalerillas del avión aún confusa, busqué mis maletas y deambulé por la terminal de.. ni siquiera sabía de donde. ¿A quien tenía que buscar exactamente? No me acordaba de nada. Solo de mi sueño que… tan real había sido. Pero si.. si había sido un sueño, ni existiria One Direction, ni Liam, ni las chicas ni.. ni.. Louis…

Una lagrima calló por mi mejilla. Lo había querido. Y ese sentimiento parecía real. No… No podía creer que fuera todo un maldito sueño.

-¿Eres Rebecca?-me dijo uan voz femenina. Yo me giré. No es la voz de Karen. Era una mujer morena. Con dos niñas al parecer gemelas de la mano.

-Si.. soy.. soy yo-intenté sonreír.

-Soy Jay, ellas son Daisy y Phoebe. Soy la amiga de tus padres.

-Perdona pero… ¿Dónde estamos?

-¿No lo sabes? En Doncaster cielo-me dio un beso en la mejilla- Vamos, te enseñaré tu nuevo hogar.

Condujo 10 minutos hasta una casa. Wow que casa. Parecía tener todo tipo de lujos.

-Chicos, ya estamos en casa-gritó . Y se oyó como del piso de arriba se oían pasos de gente.

Primero bajó una chica morena, luego una rubia y luego… ¿Louis? ¿Era.. era.. Louis?

-Cielo estas son Fizzy, Lottie y Louis-los presentó.

Era Louis… no.. no podía creerlo. ¿Cómo podía ser real? Él me sonrió, y entonces me acordé de sus palabras en mi sueño...

*

-Y esto para que no te olvides de mi-me susurró al oído.

-Nunca lo haré-le sonreí- Ni aunque esto fuera un sueño.

-Si esto fuera un sueño, nos encontraríamos en la vida real-me volvió a susurrar- Sería injusto no conocernos.

*

Ahora sabía que el era real.Sabía que nadie podría quitarmelo de mi lado, y como me dijo… nos merecemos el uno al otro. Cuando subí a mi habitación, me extendió una cajita.

-Un regalo-me dijo- Para que estés agusto.

Le sonreí y abrí la caja. Mis ojos se abrieron como platos. Era el collar de diamantes y cristales de mi sueño. El que Louis en el me compraba.

Lo confirmo. Esto si que no era un sueño. Y sé que ni One Direction, ni los demás existen. Pero en la vida.. no se puede tener todo. Y yo, ahora mismo, tenía lo necesario para vivir delante de mis ojos.

 

                                                   FIN

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